El exiliado líder independentista asegura que el Gobierno "ha roto con los principios básicos de la democracia".
El expresidente de la Generalidad, Carles Puigdemont, escondido tras un plasma en algún lugar de Bélgica, ha criticado esta noche la decisión de la jueza de la Audiencia Nacional, Carmen Lamela, quien ha decretado prisión incondicional para el exvicepresidente de la Generalidad Oriol Junqueras y de siete de sus exconsellers.
Para Puigdemont, esta decisión "rompe con los principios básicos de la democracia" y supone la "renuncia al dialogo del gobierno español". "En vez de eso se opta por la violencia y la represión", ha afirmado el expresident.
Además, según el último mandatario de la Generalidad, el auto de Lamela, supone "un golpe contra las elecciones del 21 de diciembre, que se desarrollaran en un clima de represión y violencia", ha señalado.
Carles Puigdemont ha hecho un nuevo llamamiento a la comunidad internacional, que (en su opinión) "debe darse cuenta del peligro que representan estas actitudes", aludiendo a la resolución judicial que motivó el ingreso en prisión de la mayor parte de la antigua cúpula del Govern.
Tras exigir la liberación de los exconsellers y el fin de la represión política, Puigdemont se ha dirigido a todos los catalanes: "Nos espera un represión larga y feroz, en la que tendremos que hacer frente a la ira desbocada del Estado español, que lo amenaza todo", ha indicado, a la vez que animaba a los catalanes a "combatir, sin violencia, en paz y con respeto por todas las opiniones y personas", ha sentenciado.