www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

El procés, comedia bufa

viernes 03 de noviembre de 2017, 08:13h

En los mentideros, léase en clave de ahora redes sociales, cada vez con más fuerza corre el rumor de que Valle-Inclán va a levantarse de su tumba. Su eterno reposo se ha visto enturbiado al llegarle la noticia de que alguien le está suplantando, usurpando su invención y convirtiéndose en el padre del esperpento. Es más, no sólo en su padre sino que está representando uno con consumada maestría y que supera a los creados por don Ramón María. De este esperpento, uno de sus actos más egregios tuvo lugar estos días en Bruselas, con lo que se garantiza y reafirma la difusión y el aplauso al género allende nuestras fronteras. El principal actor y autor, aunque no único -generosamente comparte autoría-, del esperpento, titulado sagazmente El procès -con lo que añade resonancias kafkianas, pues sus autores no dan puntada sin hilo-, congregó a un grupo de periodistas para su representación.

Arropado por cinco de los coautores de El procés, el señor Carles Puigdemont se autopresentó como president de la Generalitat, sumando aún más raíces literarias, ya que rápidamente se evocaba el Diario de un loco, de Gogol, en el que, como es sabido, su protagonista, Axenti Ivánovich Popríschin, se cree el rey Fernando VII. Y ya metido completamente en su papel, el señor Puigdemont llevó a la cima el esperpento con afirmaciones como que el Gobierno español tolera y ampara la violencia de la extrema derecha, que en España no hay separación de poderes, y que sobre él se está ejerciendo una persecución política.

En el esperpento escrito y representado por Carles Puigdemont, tampoco le van a la zaga en el género sus socios de la CUP. Una auténtica perla salió hace poco de la boca de Anna Gabriel al definir a su partido como “independentistas sin fronteras”, sin olvidar el lema que en inglés lucía orgullosa en su camiseta la diputada de la CUP, Mireia Boya: “Abrid vuestras p… fronteras”.

Pero que no se preocupe Valle-Inclán. En realidad, El procés se queda en una ridícula comedia bufa, en una grotesca mascarada interpretada por mentirosos que prometieron un país de Jauja en un delirio que ya hemos visto a dónde ha desembocado. Interpretada por cobardes que no hacen frente a su responsabilidad ante la Justicia. Ante el requerimiento de la Audiencia Nacional, Puigdemont se atrinchera en Bruselas y contrata a un abogado especialista en defender a etarras y evitar su extradición.

Sin duda, en las elecciones del 21 de diciembre, los votantes habrán tomado nota de la verdadera cara de los secesionistas que vendieron un procès revestido de “épica”, a base de falsedades y torticeras manipulaciones, y solo escondían una irrisoria y mala comedia bufa.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (21)    No(0)

+
2 comentarios