www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

GRAN PREMIO DE LA COMUNIDAD VALENCIANA

GP de Valencia. Marc Márquez conquista su cuarto Mundial de MotoGP
Ampliar

GP de Valencia. Marc Márquez conquista su cuarto Mundial de MotoGP

domingo 12 de noviembre de 2017, 14:49h
Pedrosa ganó la carrera y el español aguantó en la salida para viajar hacia el título desde la tercera plaza.

Marc Márquez diagnosticó cómo debía ser su último fin de semana del curso para conquistar su cuarto Mundial de Moto GP (el segundo consecutivo). "Este fin de semana me planteaba dos puntos muy importantes: uno era el entrenamiento oficial, tenía como principal objetivo, aunque tenía que arriesgar, la primera línea, y he conseguido el mejor tiempo; y el segundo punto clave es salir bien y la primera vuelta. Si pasas estos dos puntos ya tienes bastante riesgo superado. Faltaría terminar la carrera, que es lo más importante", aseguró ante los micrófonos, tan seguro y frío como siempre.

El piloto estelar español se allanó el camino de forma considerable en calificación, pues alcanzó la pole y dejó a Andrea Dovizioso en la novena plaza de la parrilla, un resultado del todo inesperado tanto para el aspirante transalpino como para e favorito catalán. No obstante, al piloto de Honda le bastaba con ser noveno para sumar los puntos necesarios y salir campeón de Cheste, pero su pasión y ambición no le permiten correr desplegando un cálculo de riesgos. Nunca lo ha hecho en su precoz y gloriosa carrera y tampoco lo hizo este sábado, en el penúltimo escalón.

Ese estilo que pone en pie al espectador, en tanto que agresivo y ardoroso, le llevó a sufrir su caída número 27 de la temporada, más del doble de las que padeció en 2013, su peor año en este sentido. Pero Márquez parece tener muy asimilado que estos peligrosos bretes forman parte de su adn como piloto. "Cuando hay tensión, cuando hay intensidad, cuando estás concentrado al ciento por ciento, y cuando sabes que puede llegar la caída, tu cuerpo va un poco diferente, va preparado". "Casi todas las caídas en las que me he hecho daño son caídas que no me esperaba. Insisto en que soy autoexigente y por eso las caídas quiero intentar que para el año que viene las pueda reducir, por lo menos a la mitad", Confesó.

El caso es que Marc sabía que su número de caídas debía reducirse a 27. No podía permitirse ni una más en las 30 vueltas del último Gran Premio de 2017. Pormetió "la misma intensidad, lo avisé ya el jueves que seguiría con la misma intensidad, con el mismo estilo y se está viendo que sigo igual", y salvó la salida y la primera vuelta desde el primer puesto, cumplimentando el segundo de los objetivos marcados. Además, Pedrosa se colocó con rapidez como escudero, en la segunda plaza, sosteniendo con su espléndida maniobra los envites de Lorenzo y Dovizioso -quinto y sexto-.

En la cuarta vuelta Zarco superó a un Márquez algo más especulador que de costumbre. Su colchón era muy amplio, ya que Lorenzo y Pedrosa ejercían como tapones ante un Dovizioso que viajaba en la quinta plaza cuando se estaban completando las 10 vueltas primeras. Había atravesado el líder del Mundial el escollo principal. A partir de ese punto de inflexión, en el que la carrera se iba estabilizando, se trataba de pilotar con más mente que corazón. Si le fuera posible al autor de la vuelta rápida del circuito en el tercer giro.

Cuando Zarco rodaba con dos segundos y medio de ventaja con respecto a Dovizioso, desde Ducati activaron el mensaje por el que Lorenzo debía ceder el sitio a su compañero, al que le urgía alcanzar el primer puesto como única opción de pelear por el título. Pero el balear mantuvo su inercia, aunque frenara al transalpino en la salida de algunas curvas, autografiando un discurrir de la carrera que dejaban a los cinco primeros fijados en dichas posiciones. Hasta este punto -mitad de evento- la placidez de Márquez era notoria, ya que no se registraban ataques. Ni siquiera los qu ¡e nada tuvieran que ver con sus intereses.

Mientras que las Yamaha sufrían la intrascendencia, con Viñales decimocuarto y Rossi rodando en la séptima plaza -en la que podría ser su última carrera según la rumorología-, Márquez se pegó a la estela de Zarco, luchando contra su propia ambición. ¿Atacar por ver la victoria parcial tan cercana o aguardar y saborear un título sin subir a lo alto del podio en Cheste? Ese el dilema que mantuvo al catalán tenso al tiempo que Lorenzo seguía frenando a Dovi. El balear estrujó su criterio, con el mensaje del equipo claro y contrario a lo que estaba desplegando en la pista, y puso al italiano un segundo por detrás de Pedrosa. El freno era explícito y el cabreo en Ducati, sobresaliente.

La pareja delantera aflojó el ritmo y eso provocó que Pedrosa se les acercara a diez vueltas poara el final. Lorenzo iba a tener que dar explicaciones a su escudería cuando terminara la carrera, ya que, como en Malasia, no dejaba pasar a su compañero, negándole las pocas opciones de triunfo que le restaban. Ducati ardía en enfado para con el español y se lo hacían ver, con asiduos avisos, pero las vueltas se quemaban sin movimientos, para comodidad de Márquez.

Pero en la vuelta 21 se comprimieron las distancias y los cinco de cabeza rodaban en menos de dos segundos. Esto provocó una reacción en Marc, que arriesgó tratando de pasar a Zarco y dispararse marcando la pauta y el ritmo desde la cabeza de carrera. No le interesaba que se reagrupara el pelotón y trató, sin éxito de adelantar al piloto francés. Entró pasado en el adelantamiento y recuperó la segunda posición. Y en la vuelta 24, tras volver a atacar y asegurarse el primer escalón, evitó una caída de forma milagrosa. Terminó saliendo de pusta y cayendo a la quinta plaza. Los nervios o la esencia competitiva le jugaron una mala pasada.

Y, acto y seguido, arribó el punto de inflexión: Lorenzo perdió la rueda delantera en la curva cinco de la vuelta 25, cayendo al asfalto. Con él se llevó a su compañero Dovizioso, que no pudo esquivar la caída. A cinco giros para el desenlace del largo año de motociclismo. Dovi volvería a a la acción desde el fondo del pelotón y Márquez ya podía cantar victoria tras una traca final de infarto. Poer delante, se desató un mano a mano poderoso entre Zarco y Pedrosa que se llevaría el español en la última vuelta. La imagen de Dovizioso entrando desolado en el box de Ducati contrastó con la euforia de un Márquez que hubo de regatear otro susto en la misma curva que casi le cuesta el Mundial. En fin, el estilo del catalán exige sobresaltos para llegar a la gloria y su leyenda se agrandó en esta jornada de vibrante desarrollo.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.