www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

JORNADA 12: ATLÉTICO 0 REAL MADRID 0

Atlético y Real Madrid se dejan el alma pero se alejan del líder | 0-0
Ampliar

Atlético y Real Madrid se dejan el alma pero se alejan del líder | 0-0

Al primer derbi en el Wanda le sobró intensidad y le faltó fútbol. Por Diego García

El derbi madrileño por excelencia estrenaba su historia en el Wanda este sábado. Poco queda ya del último Atlético-Real Madrid liguero disputado en el Vicente Calderón. Fue hace 364 días y los merengues afianzaron, entonces, su candidatura con un 0-3 que dejó a la tribuna rojiblanca con un desasosiego que tampoco levantaría con la victoria insuficiente en las semis de Champions, en mayo. Ahora, ninguno de los dos enemigos íntimos atraviesa un estado de forma semejante al de aquellos duelos. En este estreno apoteósico -en cuanto al marco- cruzaban más dudas que certezas y la obligación de no fallar a la que se han abocado desde octubre.

Por ello, tanto Simeone como Zidane sacaron a todo el talento disponible, forzando la recuperación de algunas piezas ante la dimensión del evento. Así, Carvajal y Koke regresaban a sus escaños como titulares, con Saúl, Isco, Correa, Griezmann, Ronaldo, Benzema, Marcelo o Juanfran como nombres identificables de la renovada rivalidad propia del presente lustro. Sólo los lesionados Filipe Luis, Gareth Bale y Keylor Navas, y los suplentes Carrasco y Asensio no participarían de un arranque fogoso de partido. El lleno absoluto del recinto dio paso a la tradicional batalla táctica e intensa que aporta color al examen entre dos favoritos a todo que partían a 11 puntos del líder de LaLiga.

El correcalles que supuso el primer suspiro ofreció a Correa un mano a mano que perdonó. Encadenó la zaga madridista una amalgama de errores e imprecisiones, iniciada por Marcelo y rematada por Varane -que volvía este día a la acción-. El argentino quedó en tú a tú contra Casilla pero remató fuera -minuto 3-. El susto, que confirmaba una salida más efervescente local, parecería haber despertado a los meregues, que afianzaron su intento por domar el duelo a través de la posesión. La presión alterna de los dos escuadrones desplegaron un tenso desgobierno antes del reparto de roles en la relación de fuerzas. Si bien los colchoneros se vaciaron de inicio, ahogando al Madrid.

Casemiro y Thomas ejercían como patrones en la reducción de espacios y exigencia máxima de concentración y precisión en que se competía. Sólo Isco y Correa se asomaban como piezas diferentes, verticales pero con la pausa que sus compañeros necesitaban. Un chut de Modric, taponado por la red de ayudas que contemplaba a Gabi como mediocentro y Thomas, Koke y Saúl como interiores -minuto 13-, y una contra que Juanfran le birló a Ronaldo, in extremis, constituyó toda la producción de los de Chamartín en un primer cuarto de hora de más revoluciones rojiblancas. Y, poco a poco, el Atlético fue ganando metros y terreno para atacar en estático, aceptando la invitación de los visitantes, que activaban su defensa en cancha propia.

Con la dureza y la temperatura ascendiendo, Modric y Kroos no localizaban la pelota ante el buen despliegue táctico local y ya se habían multiplicado los centros laterales atléticos que no encontraban rematador. Los antiaéreos madridistas sostenían a un equipo incapacitado para salir a la contra o anestesiar, con el cuero, la voluntad rival. Mandaba posicionalmente el dibujo del Cholo y, por ende, se jugaba a lo que quería el preparador argentino: físico más que calidad; celeridad más que templanza. Marcelo era la principal víctima -sumaba errores peligrosos para los suyos- y una volea demasiado cruzada de Gabi confirmó el escenario adverso para un Madrid constreñido a evidenciar capacidad de sufrimiento.

Cuando se cruzó la media hora alcanzaron los pupilos de Zidane a hilvanar una posesión balsámica. Isco y Benzema fluctuaron entre líneas para desahogar el nudo que padecía la fluidez combinativa de su delegación y respiraron los visitantes, pasado el vendaval. Quemarían minutos con el timón de la pelota para deshacer el ardor de la presión colchonera y Kroos y Ronaldo trazaron una pared con la que el alemán rozó el poste de Oblak -minuto 32-. El malagueño edificó el crecimiento de su equipo encendiendo a su centro del campo por el cauce de la multiplicidad de pases interiores. Entonces, empezaban a llegar tarde las coberturas locales aunque no se averiguaban pasillos de avance en el repliegue atlético.

Por eso, el balón parado permitió a Ronaldo entrar en juego con un cañonazo de larga distancia que Oblak mandó a córner. Y Ramos rozó el primer tanto al cabecear un pase con la testa de Casemiro en otra acción de pizarra. Con un posible penalti, por patada en la cara, cometido por Lucas -minuto 36-. Y, si bien no creaba peligro con asiduidad, ni mucho menos, se estiró el colectivo merengue antes del descanso. Creció. Con el descenso de fuelle se dejó el esférico la rojiblanca. Koke y Saúl no resplandecieron en su cortejo. El intermedio arribaría con la sensación de que los dos equipos ganaron el empate, al borde de la salida de eje anatómico. La intensidad fue el principal parámetro y ni Ronaldo ni Griezmann aparecerían (la relación de tiros a puerta fue de 0-1 en este punto).

No volvería al verde Sergio Ramos. La patada que le asestó Lucas (fractura de nariz) le dejó en el banquillo y Nacho entró en su lugar para jugar una reanudación que alzó el telón con un Madrid más controlador. Bajó la velocidad y encerró a su oponente con circualaciones que colocaron a Isco, Kroos y Modric en la frontal. Cavajal y Marcelo llegaron hasta línea de fondo de manera continuada. La personalidad del libreto de Zidane implementó un monólogo que leyó Simeone, que dio la alternativa a Carrasco -por un Thomas básico en el otro partido desarrollado en los primeros 45 minutos- para entregarse al modelo de robo y contraataque. Tardó 7 minutos el argentino en modificar su planteamiento.

Y el Cholo logró que su dibujo avanzara metros. Un disparo muy alejado de Saúl terminó de sacar a su equipo de la cueva -minuto 56-. Pero los visitantes no soltarían las riendas con facilidad. Plantarían batalla, con el centro del campo, esta vez, bien engrasado en la asociación. La posesión viajaría en torno al 60% merengue, mas la presión racheada local evitó que ese fluir combinativo se tradujera en remates sobre Oblak cuando se aproximaba el choque al 75. El dominio no pasaba de la horizontalidad y eso promocionó la subida de las líneas rojiblancas. Y el Atlético no superaba el muro de la imprecisión. Un centro de Kroos con la zurda, débil y por encima del larguero, resumió las llegadas al área en ese tramo.

Una pérdida de Lucas disparó una contra conducida por Modric que regaló a Ronaldo la única tesitura de lanzamiento. Falló el luso desde la frontal. Y los técnicos efectuaron sus modificaciones definitivas: entraron Asensio, Fernando Torres y Gameiro por Benzema -gris-, Griezmann -ausente y pitado- y Correa -sin energía-. Los dos equipos afrontarían una contrarreloj para no descolgarse del todo ante el Barça y ambos preparadores quisieron ganar. Y Varane sacaría bajo palos la vaselina de Gameiro tras un pelotazo que bajó Torres -minuto 78-; Godín y Ronaldo inercambiarían intentos a balón parado -minuto 82-; y el delantero luso estrellaría en el defensa uruguayo otra pelota proveniente de la pizarra -minuto 83-.

La recta final corroboraría el prisma anatómico que dictó el tipo de partido. Y el Madrid acabaría mejor, más ambicioso. Perdonaría Ronaldo, por lentitud, dos ocasiones seguidas y bien fabricadas, en transición, por Isco, Asensio y Marcelo -minuto 88-. Y se repartirían los puntos después de un esfuerzo colectivo asfixiante que deja al Barcelona con una autovía en pos de certificar un nuevo título liguero (10 puntos con respecto a los aspirantes capitalinos). La oda a la intensidad y al compromiso dejó cansando hasta al aficionado pero sólo cuatro tiros entre palos (1 a 3). Sin mordiente ni lucidez, prosiguió la sangría de resultados que aflige a los combatientes de un nuevo ajedrez opaco.

- Ficha técnica:

0 - Atlético de Madrid: Oblak; Juanfran, Savic, Godín, Lucas; Correa (Gameiro, m. 76), Thomas (Carrasco, m. 53), Gabi, Saúl; Koke; y Griezmann (Torres, m. 76).

0 - Real Madrid: Kiko Casilla; Carvajal, Varane, Ramos (Nacho, m. 46), Marcelo; Kroos, Casemiro, Modric; Isco; Benzema (Asensio, m. 75) y Cristiano Ronaldo.

Árbitro: Fernández Borbalán (C. Andaluz). Amonestó a los locales Savic (m. 34), Saúl (m. 63), Koke (m. 70), Juanfran (m. 77) y Godín (m. 89); y a los visitantes Carvajal (m. 20) y Nacho (m. 81).

Incidencias: partido correspondiente a la duodécima jornada de LaLiga Santander disputado en el estadio Wanda Metropolitano ante unos 68.000 espectadores.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Desarrollo Editmaker

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.