El proceso afronta su última semana con la lectura de las conclusiones.
El juicio que se está desarrollando en la Audiencia de Navarra contra los cinco jóvenes andaluces que se hacen llamar "la Manada" llega a su semana postrera. La causa abierta por la presunta violación en grupo a una chica durante la celebración de los sanfermines de 2016 se acerca a su final con la lectura de las conclusiones. Es el desenlace de las nueve sesiones que se realizaron a puerta cerrada, con el fin de preservar la intimidad de la denunciante y evitar una "indeseada" e "indeseable" exposición de los acusados.
Desde este lunes, sin embargo, la Sección Segunda de la Audiencia ha decidido abrir la sala para la presentación de conclusiones. Según lo pautado, al tribunal podrán acceder 24 cuidadanos y 46 periodistas. Ese público escuchará este lunes a las cuatro acusaciones: la Fiscalía, las acusaciones populares que son representadas por el Gobierno de Navarra y el Ayuntamiento de Pamplona y la acusación particular. Las penas solicitadas comprenden desde los 22 años y 10 meses de prisión -pedida por el Ministerio Público en base a un delito continuado de agresión sexual, otro de robo con violencia y el último contra la intimidad- hasta los 25 años y 9 meses que reclama Navarra.
Las indemnizaciones solicitadas para la joven van desde los 250.000 euros reclamados por tres de las acusaciones hasta los 100.000 euros que pide la Fiscalía. Así, el martes está planeado que sean las defensas las que argumenten sus concluciones. En esas alocuciones, tres abogados exigirán la absolución de sus clientes de todos los cargos salvo el del robo del móvil de la chica que ha admitido uno de ellos, el guardia civil que confesó haber sustraido llevado por la "avaricia". Y es que salvo por el hurto mencionado, los cinco acusados se declararon inocentes de todos los delitos que se les imputan el pasado 22 de noviembre.
En los días posteriores, sus letrados defendieron que las relaciones sexuales fueron consentidas ya que así lo confirman las imágenes que los propios acusados grabaron. Pero este punto no es compartido por la acusación particular, que llegó a calificar las imágenes aportadas de "repugnantes". Tampoco admiten tal hipótesis los policías que han investigado la grabación, emitiendo un informe en el que hacen hincapié en que aconteció una "humillación" a la chica, destacan el tono "imperativo" de los procesados y la una actitud "pasiva" de la joven. Este extremo es compatible con el "shock" en el que la denunciante dijo haber entrado. La denunciante arguye que no opuso resistencia ante la superioridad numerica y física de los miembros de "la Manada".
A su vez, la argumentación policial también es coherente con el análisis efectuado por las técnicas municipales que asistieron a la joven en un primer momento. Entonces, declararon las asistentes, la chica presuntamente violada yacía "desconsolada" y con el estrés postraumático que diagnosticaron las psicólogas forenses que la evaluaron en octubre.
Uno de los puntos polémicos del proceso fue el aportado por la policía municipal que tomó declaración a la joven. En su comparecencia se explicó que la chica "sabía" que la estaban grabando pero no lo hizo constar en la denuncia, siendo este aspecto una contradicción rotunda con la versión ofrecida por la defensa de la denunciante. La acusación particular reaccionó atribuyendo el brete a un error del agente debido al tiempo transcurrido desde que ocurriera el sucesos, pero los letrados que defienden la inocencia de los acusados creen ese testimonio como trascendental.
Finalmente, la renuncia, por parte de la defensa, a la testificación de los detectives privados contratados para realizar un informe basado en un seguimiento efectuado a la chica en redes sociales ha perjudicado la solidez del argumento de inocencia de los acusados. El trabajo encargado por el abogado de un militar imputado en la presunta violación fue descartado en el momento de la verdad. Sólo se ratificó una fotografía obtenida de Instagram en la que se lee la fase "Hagas lo que hagas, quítate las bragas". Ese lema pertenece y se hizo viral gracias a la concursante de un reality.