Las últimas encuestas permitidas dan a la candidatura de Cataluña En Común Podemos la llave para decidir quién preside la Generalidad. Por Javier Cámara
La campaña de las
elecciones en Cataluña afronta su recta final con la incertidumbre de no tener un favorito claro como consecuencia de unos resultados que, según las últimas encuestas, puede llevar al
bloqueo del Parlamento catalán. En lo único en que parece ponerse de acuerdo los sondeos es en que todos prevén una
alta participación.
Este viernes ha sido el último día en el que por ley se permitía publicar los resultados de encuestas sobre intención de voto y el panorama que arrojan no deja nada claro quién puede ser el ganador. Así, la pugna por la victoria estaría entre dos partidos, ERC (con Oriol Junqueras en la cárcel) y Ciudadanos, aunque algún estudio mete también a JuntsxCat, la formación que encabeza el cesado y huido Carles Puigdemont.
La candidata de Ciudadanos, Inés Arrimadas, que se ha convertido en la revelación de la campaña, obtendría según las encuestas entre 31 y 33 escaños. Muchos hablan de ella como posible presidenta de la Generalidad, aunque analizando una posterior política de pactos, parece poco probable porque necesitaría el apoyo, dentro de los partidos constitucionalistas, de los ‘Comunes’, que ya han dejado claro que no respaldarán nunca a la formación de Albert Rivera. Por su parte, el líder de la formación naranja pidió el voto para su candidata porque optar por PSC o PP podría ser tirar el voto “a la basura”.
En frente, ERC sacaría hasta 34 escaños en la mejor previsión. Con Junqueras en prisión, la formación separatista busca con Marta Rovira el “voto útil” en pro de una independencia que sólo se podrá conseguir en un panorama tan ajustado parando los pies, precisamente, a Inés Arrimadas. Abogan por continuar con el procés negociado, pero no descartan nuevamente la vía unilateral.
Al tiempo, JuntsxCat, con entre 23 y 26 años y una campaña a medias entre mítines y videoconferencias desde Bruselas, busca no enfrentarse a ERC y prefiere dirigir sus diatribas contra un tripartito con PP, Cs y PSOE. Puigdemont, que se ve ganador ha asegurado estar dispuesto a correr el riesgo de ser investido presidente aunque luego le detengan.
Una de las incógnitas de estas elecciones es saber quién ocuparía el puesto de presidente de la Generalidad en el caso de que obtuvieran el respaldo electoral necesario: ninguna de las dos formaciones retira a su candidato a favor del otro, pero, además, Puigdemont está en Bélgica y Junqueras en la cárcel.
Iceta, el mejor posicionado
El PSC, con entre 19 y 20 escaños, tiene en Miquel Iceta a un candidato con ganas de ser presidente. Y tiene sus probabilidades si gana el bloque constitucionalista. Se ha destacado como el único capaz de tender puentes con el catalanismo moderado. Su propuesta de indultar a los encarcelados por el 1-O, aunque este viernes la haya retirado, demuestra bien a las claras su intento de pescar en el río revuelto del independentismo.
Sorprendentemente, Iceta podría tener el apoyo del PP en el caso de que las formaciones constitucionalistas consiguieran mayoría. Algunos analistas apuntan que el partido de Albiol daría así su apoyo a un candidato socialista por el bien de Cataluña y el intento de evitar que un presidente soberanista vuelva a meter a Cataluña por la senda de la independencia. Además, los Comunes de Domènech ya han dejado claro que no apoyarán bajo ningún concepto a Arrimadas.
Por otro lado, los sondeos no son muy favorables para el PP de Xavier García Albiol, que sacaría entre 7 y 8 escaños cuando en 2015 obtuvo 11. En Génova no acaban de entender cómo se puede bajar tanto en intención de voto en un momento en el que parece que hay unanimidad en el acierto al aplicar el 155. Además, apoyando una posible investidura de Iceta, el PP daría un ‘palo’ a su principal rival en el electorado de centro-derecha.
En manos de Domènech
Al que todos mirán como posible árbitro para decidir quién puede ser el presidente de la Generalidad es la candidatura de Cataluña En Común Podemos (CatECP), que obtendría entre 9 y 10 escaños. Xavier Domènech sabe que puede ser decisiva cuando todas las encuestas apuntan a que difícilmente habrá mayoría absoluta por parte de independentistas o constitucionalista. La rama catalana de Podemos ya ha descartado acuerdos con JuntsxCat, Cs y el PP.
Por otra parte, se baraja que si optan por un Ejecutivo de izquierdas con ERC y PSC, los primeros deben descartar la unilateralidad y a los segundos el 155.
Para terminar está la CUP, que con entre 7 y 9 asientos en el Parlament ha dejado muy claro que su única vía es la unilateral para llegar a la república.
Dicho todo esto, según las encuestas (habrá que ver lo equivocadas o no que resultan al final), puede ganar Arrimadas, pero la decisión sobre quién será el presidente de la Generalidad parece estar en manos de Domènech, que puede optar por formar un gobierno con el bloque constitucionalista (no daría nunca la presidencia a Arrimadas) o uno de izquierdas con ERC y PSC, aunque no parecen asumibles por estas dos formaciones las condiciones para esta coalición.
Siempre quedará, en cualquier caso, la posibilidad de repetir las elecciones ante el bloqueo de la situación por falta de acuerdos y la posibilidad de formar un Parlament ingobernable.