El jugador español volvió a ser decisivo para otro renacer de la entidad de San Siro.
Los 55.000 espectadores que acudieron a San Siro este miércoles lo hicieron más como fieles a una religión que como aficionados que esperan resultados de su equipo. El Milan que desembolsó cientos de millones de euros en verano ha terminado por alejarse de los puestos europeos y por cambiar de entrenador hasta el punto de apostar por el particular Gennaro Gattuso. El que fuera perro de presa al lado de Pirlo en los últimos años gloriosos del equipo de Berlusconi comenzó su mandato concentrando durante una semana a sus jugadores.
Su terapia de shock no funcionó, pues en la Serie A volverían a pinchar. Por ello, el estricto técnico contratado para domar, a base de golpes dialécticos, a un vestuario llamado a volver a impulsar la competitividad perdida del coloso rossonero, calificó el derbi copero de este día ante el Inter como "una final de la Copa del Mundo". Eran los cuartos de final de la Coppa, pero para él era mucho más. Se trataba de orgullo. De indentidad. De todo eso que quedó vacío en el último lustro en Milanello.
Enfrentaban a un sistema nerazzurro que llegó a liderar la clasificación pero que atraviesa una crisis de resultados que les hace viajar terceros y con serios problemas de cara a la portería ajena. A pesar de contar con Icardi. Estas dudas sobrevenidas en el conjunto de Spaletti serían aprovechadas por el mayor ritmo e intensidad de los locales. Los rojonegros abrirían fuego con un cabezazo de Giacomo Bonaventura que detuvo el fenomenal portero Samir Handanovic -minuto 18-.
Hasta entonces, el Inter sólo llegó a reclamar un gol anulado por fuera de juego de Andrea Ranocchia. Los interistas sólo lograrían llegar hasta Antonio Donnarumma, hermano del estelar Gianluigi -lesionado- en el 24. Lo hicieron por medio de Perisic, que centró al área para que el propio Ranocchia rematara con veneno. El guardameta titular en esta fecha sacó el cuero de las redes y el colegiado otorgó el gol. Si embargo, terminó anulando la diana con la ayuda de la VAR.
El susto activaría al Milan para conducirse al descanso amenazando de nuevo el arco del portero esloveno. Suso lo intentó desde media distancia sin éxito en medio de un duelo denso, táctico. Comprimido sobre sí mismo y de difícil digestión. Las imprecisiones y el cuerpeo ganaba a la creatividad, a la claridad en los metros finales. Resultaba imposible vislumbrar recoldo alguno de la brillantez coral que en algún momento tuvieron los dos aristócratas de la Lombardia.
Se abriría algo más el envite en la reanudación. Así, se desplegaría un intercambio irregular de golpes en el que el Inter mordió primero. Joao Mário perdonaría una oportunidad nítida al topar su chut en Donnarumma. Icardi le dejó en franca posición de remate dentro del área, pero el luso marró. Y Bonaventura volvería a falla en el otro campo, mandando a las nubes un rechace de Handanovic.
Este intervalo de desgobierno daría paso al asalto final protagonizado por el Milan. Los de Gatusso arrancaron el control del cuero en el tramo final y pudieron resolver la eliminatoria antes del minuto 90, pero el zurdazo angulado de Suso se estrellaría contra el larguero. Se iría el envite a la prórroga destacando al jugador español como el jugador distinto, el único creador de peligro con jurisdicción trascendental de los peones en liza.
Así, el tiempo extra acogería la guía definitiva del gaditano. Y la cumbre de su actuación arribaría en el minuto 105. En esa altura idearía una asistencia deliciosa -su octava del curso- que cazó Patrick Cutrone para inaugurar el electrónico. El fino zurdo español sentó a Nagatomo y le regaló al prometedor delantero de 19 años un pase que le convirtió en el máximo goleador del equipo, con su noveno gol de la temporada (cinco de ellos a pase de Suso). La dupla que conforman ambos es el oasis al que se aferra la tribuna del mítico coliseo. El Inter no daría para más y caería ante un club que está a 16 puntos de su enemigo íntimo. La catarsis milanista podría haber acontecido.
Así se muestran los resultados de los cuartos de final:
- Martes 26 diciembre:
Lazio 1 - Fiorentina 0
- Miércoles 27 diciembre:
Milan 0 - Inter 0 (1-0 tras prórroga)
- Martes 2 enero:
Nápoles - Atalanta
- Miércoles 3 enero:
Juventus - Torino