www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

JORNADA 19: REAL MADRID 0 VILLARREAL 1

El Real Madrid mejora la actitud pero pierde ante el Villarreal en Chamartín | 0-1
Ampliar

El Real Madrid mejora la actitud pero pierde ante el Villarreal en Chamartín | 0-1

sábado 13 de enero de 2018, 18:05h
Ronaldo lo falló todo en los mejores tramos de juego ofensivo local. Por Diego García

El Real Madrid tenía que combatir el ambiente gélido que atravesaba el Santiago Bernabéu. La situación clasificatoria, las sensaciones corroboradas en la Copa en esa misma escena y el desencanto si se compara el nivel presente con el ecuador de 2017 se aliaron con las bajas temperaturas en la recepción de un Villarreal necesitado de triunfos y que estaba a tiro de alcanzar la cuarta plaza de los merengues. Quizá, por todo ello, los futbolistas escogidos por Zinedine Zidane -su once de gala, con Bale y Ronaldo en punta e Isco entre líneas- quisieron salir más encendidos que nunca.

Los madridistas desplegaron una presión ardorosa que exigió a los levantinos un esfuerzo por mantener la precisión en la salida de la pelota. Pero la medular conformada por Trigueros, Rodri, Fornals y compañía aceptaron el reto. La batalla por el timón del cuero y, por ende, de la iniciativa, iría tiñiéndose de blanco con el paso de los minutos. La ejecución energética novedosa de los locales había ocupado la cancha ajena y se jugaba en los tres cuartos de cancha. Las pérdidas castellonenses se multiplicaban al tiempo que Ronaldo engatillaba tres tiros a puerta, el último el más claro: un lanzamiento de falta que Asenjo mandó a córner.

El portero, el mejor de los suyos hasta el descanso, también salvaría a los suyos en el minuto 18, sacando una mano al zurdazo cruzado que Marcelo emitió desde media distancia. El esfuerzo de los capitalinos entusiasmó a la sufrida tribuna, aunque la fluidez combinativa no llegara como para amenazar al arco de Asenjo con la periodicidad anhelada por el técnico francés. Flechas y elementos ofensivos como Castillejo, Fornals y Raba se aplicaban en las ayudas defensivas por orden de Calleja. El Villarreal debía solidificar su consistencia defensiva para cambiar su dinámica y Chamartín parecría el mejor lugar para la catarsis.

No obstante, el Submarino salió a flote frente al pretendido vendaval comandado por Modric. A pesar de que sólo un par de intentos de Bacca que sacó Varane, siempre en transición, era un bagaje productivo escueto, los levantinos ya habían asumido su rol en la relación de fuerzas. Debían aguantar con la meta a cero para jugar con la impaciencia madridista y tratar de pescar en el consabido desequilibrio táctico que viene sangrando al coloso en esta Liga. Su hoja de ruta parecería la adecuada, pues Fornals habilitó a Bacca en el 28 y sólo Nacho salvó a los locales con un cruce in extremis.

Reaccionaría con personalidad el Madrid. Primero con un tiro de Kroos y después con otra recuperación adelantada que Isco tradujo en mano a mano de Ronaldo con Asenjo. El luso marraría, angulando demasiado su sutil remate y, minutos después, volvería a fallar. El peso de su pírrico ratio goleador en el campeonato podría estar incomodándole (cuatro goles lleva) y tampoco conectaría un centro atinado de Marcelo. El entonces racheado control profundo madridista adolecía de pegada, con Bale como extra. El galés inauguró su influencia con un remate infructuoso en el minuto 35.

Ganaría trascendencia Isco antes del intermedio. El malagueño proveería de balones a sus delanteros, bien desde la fórmula del centro lateral, bien a través del pase vertical. Bale y Ronaldo -más participativo que de costumbre- se toparían con el orden del cómodo cierre amarillo. El fuelle local fue declinando antes de encaminarse a vestuarios y ese bajón fue amortizado por Rodri y Trigueros, que de forma progresiva patrocinaron un crescendo en el mando del Villarreal. El galés encontraría un último acercamiento con un desmarque y maniobra en solitario que culminaría con un derechazo que lamió la madera -minuto 43-. Antes de que Ronaldo fallara la madre de las ocasiones -minuto 46-. Una buena circulación desembocó en el centro venenosos de Isco y el remate del luso desde el área pequeña. Asenjo llegó a parara con una acción lujosa. La frustración por el mayúsculo error se entremezcló con las protestas del coloso por un presunto penalti de Mario.

Mandó el Real Madrid pero no recogió fruto. Lo hizo aumentando y soltando su presión. Lo que quedaba por comprobar es si no se reproducían el acostumbrado descalabro físico y de concentración. Los castelloneneses estaban felices por haber ganado el entretiempo, con garantías de conseguir su primer triunfo en Concha Espina. Y un robo adelantado, por error de Carvajal, abrió el segundo acto, con remate de Fornals desviado. Asimismo, en el 47, Cheryshev se anticipó a Casemiro para lanzar un zurdazo que rozó el poste. El extremo ruso dio respiro a Raba y casi sacó tajada a las primeras de cambio. Y Castillejo no conectó con Fornals por muy poco.

Perdió intensidad el sistema de Zidane y automáticamente dio un paso adelante el Villarreal. Un chut de Kroos que paró Asenjo fue la tímida e individual respuesta merengue. Nuevamente habían cedido el liderazgo. Tardaron en entrar en calor los locales y el graderío se lo hizo saber a sus futbolistas. Aún así, en esta fecha el desplome de las revoluciones sería mitigado con rapidez. En el 55 el desgobierno ya había dado paso a otro empujón -más posicional que creativo- de los madrileños. Y Ronaldo se toparía con los guantes de Asenjo -minuto 57-. Pero no saldría nunca de eje el bloque de Calleja y la presión del candidato desterrado por sus propios méritos no pasaría de la intermitendia. En cosecuencia, los espacios alimentarían a Fornals y a Castillejo. Keylor Navas detendría el lanzamiento de Bacca -minuto 61- y el colombiano se etsrellaría en el materal de la red segundo después.

Ya no quedaba ni rastro del monopolio de la posesión madridista. El duelo tendía al ida y vuelta y la incertidumbre se desnudaba como la alternativa a la atención táctica. Ronaldo, Marcelo y Kroos lo intentaron al tiempo que la alternancia en el control del esférico desgastaba más a los favoritos. Rodri y Trigueros disfutaban de la frescura suficiente para herir a un sistema local roto. Los dos delanteros e Isco no bajaban ya y Casemiro era el único ancla en más de una de las transiciones amarillas. Se repetían los síntomas y los pitidos. Zidane reaccionó sacando del verde al malagueño y a Bale -ausente en estático-. Entraron Asensio y Lucas Vázquez. El galo prertendía más pulmones para aguantar la apuesta física venida a menos. Y el 4-4-2 mutaba hacia un 4-3-3 más fijo. Casemiro estrenaría su serie de lanzamientos desde media distancia sin dirección en ese tramo -minuto 71-.

Le quedaba un cuarto de hora al Real Madrid para esquivar otro pinchazo en casa. Sin juego en la mediapunta y con una acumulación inocua de centros laterales, los cambios insuflaron más electricidad -sobre todo el regateador gallego, ya que el balear no compareció-. Calleja resolvió quitar cambiar a Ünal por Bacca (desfondado) y a Rukavina por Castillejo, para reavivar su sensación de amenaza y trompicar el asalto postrero madridista. Lucas Vázquez, en cara a cara con su par, se definiría como el desatascador y elemento diverso dentro del modelo perpetuo de envío aéreos. Pasó a Modric para que el croata mandara a las nubes su derechazo -minuto 80- y examinó a Asenjo con un centro raso y cruzado. Ese sería todo el peligro generado en la recta final por el vigente campeón.

Y en el 88 sobrevendría la representación más tenebrosa de los males mergengues. Un córner impotente a favor mutó en un contragolpe que retrató las heridas tácticas de un Real Madrid que perdería por primera vez en casa ante los castellonenses. Rodri lanzaría la transición deliciosa, Cheryshev le otorgaría veneno con una escapada y centro que Ünal marraría ante Navas. Fornals, jerárquico, resolvería los tres puntos con un toque sutil. La vaselina del mediapunta hizo tronar al Bernabéu y rubricó el naufragio del cuarto clasificado. Los abucheos rotundos fueron el coro del epílogo. Honores para un Submarino que resistió con astucia y salió a la caza cuando el paisaje le era más propicio. Zidane, la falta de puntería y de equilibrio fueron su presa. El galo se la volvió a jugar. Pero ya no le sale cara.

-- Ficha técnica:

0.- Real Madrid:
Keylor Navas; Carvajal, Varane, Nacho, Marcelo; Casemiro, Kroos, Modric, Isco (Lucas Vázquez, min. 70); Bale (Asensio, min. 70) y Cristiano.

1.- Villarreal:
Asenjo; Mario Gaspar, Bonera, Álvaro, Costa; Castillejo (Rukavina, min. 82), Fornals, Trigueros; Raba (Chreyshev, min. 46) y Bacca (Unal, min. 76).

Goles:
0-1, min. 88: Fornals.

Árbitro:
Undiano Mallenco (Comité Navarro). Mostró cartulina amarilla a Bacca (min. 44) por parte del Villarreal y a Carvajal (min. 58) y Lucas Vázquez (min. 89) por parte del Real Madrid.

Incidencias:
partido correspondiente a la decimonovena jornada de LaLiga Santander disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante 63.403 espectadores.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Desarrollo Editmaker

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.