El secesionismo catalán no ha influido en la credibilidad nacional para la agencia.
La agencia de calificación Fitch ha regalado este viernes un espaldarazo a la política del Partido Popular en relación con la economía y también con el desafío secesionista catalán. La compañía ha subido la nota de España hasta el notable bajo con perspectiva estable (desde BBB+ a A-), lo que significa que el impacto de la crisis política desatada en Cataluña no ha contaminado al país, según el informe de la agencia.
Es más, España no gozaba de una credibilidad semejante desde 2012. En el estudio, Fitch destaca las señales de fortaleza que ha contrastado la inercia de la economía nacional. Ha valorado, también, que se hayan corregido los desequilibrios macroeconómicos y que se haya aplicado una reducción considerable en el déficil público.
Así, esta es la primera de las tres grandes agencias de calificación de riesgo que mejora la nota española desde 2015. En tal fecha S&P elevó su calificación. Pero desde entonces las reformas implementadas por el Ejecutivo no había recibido la consideración desde esta esfera financiera. En esta jornada, por el contrario,la nota alcanza el nivel de las "A", el estándar al que pertenecía España antes de que se profundizaran las consecuencias de la crisis económica global.
En el documento, la agencia pronostica que la economía concluya el año con el crecimiento previsto del 3,1% en base al dinamismo del consumo privado y en los datos de empleo positivos. A pesar de que mantiene sus previsiones sobre la desaceleración del avance del PIB, cree que el crecimiento es "boyante" y por ello se ha logrado que el ajuste del déficit público de 2017 lo haya colocado en el 3,1 % del PIB, con la previsión de que se siga reduciendo hasta el 2 % en 2019.
Sobre la deuda pública ha indicado que calcula un descenso hasta el 95,6% del PIB en 2019, frente al 98,2% en 2017 y tras el máximo del 100,4% registrado en 2014. Y considera que mantendrá el superávit por cuenta corriente y la competitividad, recalcando la mejora continuada del sector bancario.
Luis De Guindos, uno de los grandes beneficiados por esta noticia, ha asegurado que la subida de calificación confirma la confianza en una economía "que se sustenta en un crecimiento robusto, con fuerte creación de empleo y reducción del déficit público". Y ha señalado que cree que las demás agencias de calificación de riesgo (S&P y Moody's) seguirán el mismo camino de Fitch a lo largo de 2018.
En palabras del ministro, la agencia de calificación ha venido a refutar la bajada de la prima de riesgo experimentada en los últimos días. En este sentido, esta senda favorecerá la base inversora y ayudará a reducir los costes de financiación del Tesoro. Esos costes, ha explicado el titular de Economía, se encuentran "ya en niveles históricamente bajos". Y ha subrayado la influencia que ha tenido la aplicación del 155 para calmar la incertidumbre.
"Confío en que la normalización de la situación política que introdujo la aplicación del 155 se mantenga a futuro", ha proclamado antes de especificar que su equipo de trabajo está trabajando para aprobar el nuevo Presupuesto para 2018 y, en consecuencia, contar "con el principal instrumento de política económica y llevar a cabo las reformas necesarias".