TIRO CON ARCO
Besar la bandera
martes 23 de enero de 2018, 17:32h
Actualizado el: 23/01/2018 17:39h
Me siento incómodo con el vídeo. En él aparece un ‘joven’ -¿Cuándo dejamos de serlo?- que sorprende al ex presidente Puigdemont y lo increpa: ‘Eh, mira, la bandera española, ¿te gusta, te gusta, Puigdemont?, dale un beso’. Y el ex ‘molt honorable’ va y la besa no una, sino dos veces. En fin. Cualquiera que no se sienta un poco incómodo con el tono del chaval no tendría nada que hablar conmigo. Tan sólo podríamos discutir. A veces me pregunto si hemos salido del patio del colegio. Si las grandes cuestiones que nos asaltan en la vida adulta no estaban ya en las interacciones que montábamos cuando niños, lejos de las miradas de los mayores. El matonismo banderil del muchacho es deleznable, mientras que la actitud de cordero degollado del muy orgulloso Puigdemont ofrece una perspectiva que ya no tiene que ver con su posición social, sino con resortes del inesperado encuentro. Ambos son niños, pese a la diferencia de edad. Los dos tienen reflejos que no pasan por el pensamiento racional. Besa la rojigualda como si hubiera vuelto a la mili -una idea gratis: algún día nos tendrán que contar su mili, si la hicieron, los ex jóvenes políticos del ‘procés’-. Más inteligente que el energúmeno, el ex presidente de Cataluña afirma, después, en sus redes sociales, que no tiene nada en contra de España ni de la bandera española. Que su problema es con la tiranía o algo así. Todo lo que le ocurre, incluso un episodio tan desagradable, lo usa para su relato. En este sentido, no me extraña que sea un líder. Se atribuye al gran pianista de jazz Thelonius Monk el dicho de que no hay ninguna nota errónea. Que lo importante es cómo la resuelves. En este sentido, Puigdemont resuelve mucho mejor el toreo español que las preguntas de la profesora Wind en su conferencia danesa: “¿Piensa usted en la inestabilidad que crea en Europa?, ¿quiere balcanizar España?” ¿Le gustaría que en Europa hubiese 200 o 300 naciones?” "Cataluña es la región más rica de España y España es un país más descentralizado que Alemania. ¿De dónde viene este ansia separatista?".
Ahora que Emmanuel Macron quiere restaurar la mili para que los jóvenes de las banlieues besen la tricolor antes de aprender a manejar el fusil -a favor o en contra de Francia, esto ya es otra pregunta-, me acuerdo de lo tozudo que era de niño. Mi madre, cuando no terminaba la comida: ¡cuando hagas la mili te la terminarás! Y yo: pues no pienso hacer la mili. Ya ven, con cinco añitos.