www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

NOVELA

Leonard Cohen: El juego favorito

domingo 04 de febrero de 2018, 19:01h
Leonard Cohen: El juego favorito

Prólogo de Ray Loriga. Traducción de Agustín Pico Estrada. Lumen. Barcelona, 2017. 400 páginas. 20,90 €. Libro electrónico: 9, 99 €.

Por Marta Rózpide

¿Recuerda su primera vez? ¿En qué primera vez piensa? ¿Podría describir la escena? Y, si es que volvió a repetir la misma acción, ¿recuerda el resto de veces que eso pasó? ¿Rememora los detalles, los colores, los olores? ¿Y si fuera posible evocar todas esas sensaciones pasadas? ¿Y si con las páginas de un libro pudiese revolver su subconsciente hasta sentirlas de nuevo?

Parece un juego, jugar con la memoria. Para algunos es algo más, se trata de su juego favorito. Para Leonard Cohen (1934-2016) era la chispa que prendía sus musas y daba rienda suelta a la imaginación. Joven y sin apenas experiencia, Cohen atrapa en su debut novelístico -seguido por otro título en el género como Hermosos perdedores-, la sensación prístina de descubrir una sensación por primera vez.

El juego favorito (1963) aborda la sexualidad, el inconformismo, la soledad y la autoconcepción humana a través de la juventud de Breavman, un niño judío en plena adolescencia que crece en Montreal (Canadá). Allí experimenta por primera vez el paso de niño a adulto y la pérdida de la inocencia al lado de su amigo Krantz, con quien intercambia opiniones y comparte sus reflexiones más oscuras. Su mayor interés en ese momento son las mujeres, algo que marcará sus posteriores relaciones personales.

“Después estaba desvistiéndola en una habitación. No podía creer lo que hacían sus manos. La clase de sorpresa que da el papel plateado cuando se despega de una sola pieza del triángulo de Gruyère. […] Después ella dijo no y se apretó la ropa, hecha un lío, contra el cuerpo. […] Él se sentía un arqueólogo que contempla cómo el viento aparta la arena. Ella se puso el sostén. La ayudó con el cierre solo para demostrarle que no era un maníaco”.

Así relata el narrador omnisciente de esta obra, traducida por Agustín Pico Estrada y reeditada con motivo del aniversario de la muerte del artista. Si el juego favorito de Breavman son las mujeres, El juego favorito de Cohen está en la destreza para recrearse con las palabras. Toda la novela es un canto a la “pobre belleza”, como el autor pone en boca de su protagonista en un momento de la narración.

A lo largo de los cuatro libros en los que se divide la obra, Cohen muestra al lector su gran sensibilidad artística. A pesar de ser un escritor todavía novel a principios de los sesenta, el canadiense conocía bien el poder de la sonoridad de las palabras y la atracción que despiertan las contraposiciones en un mismo texto.

Quien conozca la obra artística de Leonard Cohen podrá apreciar la iniciación de Cohen en la música a través de la prosa y la poesía de verso libre -que acompaña los últimos libros de la obra-. Lo cierto es que al leer a Cohen uno descubre que tras la musicalidad de las palabras y los ritmos veloces, a veces acelerados y otras pausados, se esconde un joven conmovido por la cotidianidad de la vida en soledad, que escribe como si intentase hacer el amor al papel, en unas ocasiones más acertado que en otras.

Lo que significa esta obra en el universo Cohen lo define muy bien Krantz, el fiel amigo de Breavman, cuando describe al protagonista de Cohen como un “imperialista emocional”. Y es que esta obra, lejos de ser una novela de culto, si es un objeto de coleccionista para los amantes de Leonard Cohen, pues resume la esencia de su juventud, sus inquietudes más íntimas y sus ansias por amar a por medio del arte.

Sin embargo, el lector que no conozca al artista y quiera brujulear por las páginas de esta novela puede llegar a sentirse contrariado por la temática de la obra y las escenas morbosas, a veces incluso macabras. Como ocurrió con la película franco japonesa El imperio de los sentidos (Nagasi Oshima, 1976), El juego favorito no es un libro para todos los públicos. La primera obra en prosa de Cohen es un reto para aquellos que busquen sentir como la primera vez la “pobre gran belleza”.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (7)    No(0)

Foro(s) asociado(s) a esta noticia:

  • Leonard Cohen: El juego favorito

    Últimos comentarios de los lectores (1)

    7378 | A. Álamo - 05/02/2018 @ 21:54:50 (GMT+1)
    “Estando conmigo –contó Marianne Ihlen- publicó tres libros de poemas y dos novelas”. Una aproximación a ambas podría encontrarse en un tercer libro que también merece ser calificado como pieza de coleccionista aunque no pertenece a Leonard Cohen sino a Kari Hesthamar. Se titula Son long Marianne y trata sobre la persona que le dio coraje para escribir y no tirar la toalla. Excelente crítica.

  • Normas de uso

    Esta es la opinión de los internautas, no de Desarrollo Editmaker

    No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

    La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

    Tu dirección de email no será publicada.

    Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.