Concluye la cumbre de parís con el nacimiento de la nueva unión
Sarkozy se adjudica la creación de la Unión por el Mediterráneo
domingo 13 de julio de 2008, 20:00h
La cumbre de París, a la que han asistido más de cuarenta dirigentes de países europeos y ribereños del Mar Mediterráneo, ha concluido con la aprobación de la creación de la Unión por el Mediterráneo (UPM), un nuevo marco para potenciar la cooperación entre la Unión Europea y sus vecinos meridionales.
Así, Nicolas Sarkozy, que ha dedicado numerosos esfuerzos a este proyecto desde que ocupara el Elíseo, se ha convertido en la cabeza visible del mismo y en el principal artífice de su creación. Así, Francia, que desde la subida de Sarkozy ha logrado aumentar su presencia internacional y su peso en el mundo, se convertirá en la principal potencia de la recién nacida UPM después de hacerse con el papel hegemónico en la Unión Europea.
La UPM es una realidad
"Todos lo habíamos soñado, ahora la UPM es una realidad", destacó Sarkozy al término de la cumbre que reunió a 42 jefes de Estado o Gobierno de la UE y la región mediterránea.
La UPM busca dar nuevo vigor a la cooperación entre ambas orillas a través del establecimiento de mecanismos permanentes que aseguren la ejecución de proyectos de integración regional, de los que ya se han aprobado seis ideas iniciales.
Los ministros de Exteriores de los 43 países presentes se reunirán en noviembre para intentar lograr un acuerdo sobre la sede del secretariado permanente -al que aspira Barcelona- y para definir las modalidades de financiación, explicó Sarkozy.
La creación de la UPM es "un paso gigante" que abre "una nueva página en la cooperación euromediterránea", señaló el presidente egipcio, Hosni Mubarak, quien copresidió la reunión junto a Sarkozy.
Mubarak confió también en que este nuevo marco de cooperación llevará "más paz y más estabilidad" en la región mediterránea.
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, confió en que la UPM abrirá la vía hacia "una auténtica integración regional".
Barroso reconoció que aunque el Mediterráneo es una región de importancia crítica para Europa, "donde desgraciadamente los conflictos son numerosos", también es "prometedora".
La UPM establece estructuras permanentes: una copresidencia rotatoria que se compartirá entre europeos y mediterráneos del sur, y un secretariado permanente que se encargará de lograr financiación pública y privada para los proyectos y supervisar su ejecución.