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UN 70 % DE LOS EJEMPLARES ESTÁN GRAVEMENTE AMENAZADOS

El calentamiento global pone en jaque la supervivencia del pingüino rey

Ejemplar de pingüino rey adulto junto a su cría.
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Ejemplar de pingüino rey adulto junto a su cría. (Foto: Pxhere.com)
lunes 26 de febrero de 2018, 17:14h
El cambio climático y la pesca industrial atenazan la perviviencia de la especie.

Más del 70% de la población mundial de pingüinos Rey, que actualmente forma colonias en Crozet, las islas subantárticas de Kerguelen y Marion, podría ser apenas un recuerdo en cuestión de décadas, ya que el calentamiento global pronto obligará a las aves a moverse hacia el sur, si no quieren hacer frente a su propio fin.

Esta es el conclusión de un nuevo estudio que ha sido publicado en la revista Nature Climate Change y realizado por un equipo internacional de investigadores de Francia, Mónaco, Italia, Noruega, Sudáfrica, Austria y EE.UU. "El principal problema es que en el Océano Austral solo hay un puñado de islas y no todas son adecuadas para mantener grandes colonias de cría", explica el Dr. Robin Cristofari, primer autor del estudio.

A diferencia de su hermano mayor, el pingüino emperador, que es capaz de sobrevivir en el lugar más frío de la Tierra (la Antártida), el pingüino real necesita temperaturas tolerables para formar una colonia donde aparearse, poner huevos y criar a sus polluelos. Además esta especie tiene preferencia por islas frías, con playas de arena o guijarros y sin hielo marino a su alrededor. Pero, sobre todo, necesita de una abundante y estable fuente de alimentos cerca para alimentar a sus polluelos.

Durante milenios, esta ave ha desarrollado su vida en la llamada Zona de Convergencia Antártica, un área de mar de 32 a 48 kilómetros de ancho que rodea el continente helado, donde las aguas frías del océano Glacial Antártico que fluyen hacia el norte se hunden bajo las aguas relativamente tibias de la zona subantártica. Estas especiales condiciones convierten esta estrecha franja en una inmensa reserva natural donde se concentran enormes cantidades de peces.

Sin embargo, debido al cambio climático, esta área se está desplazando hacia el sur, lejos de las islas donde la mayoría de los pingüinos Rey viven actualmente. Año tras año, los padres se ven obligados a nadar más y más lejos para encontrar comida, mientras su progenie espera hambrienta en la orilla. Pero esta situación no podrá mantenerse indefinidamente. De acuerdo al citado estudio, la duración de los viajes de los padres para obtener comida pronto superará la resistencia al hambre de sus crías, lo que provocará la muerte masiva de los polluelos, o, con suerte, la reubicación de los nidos.

Usando la información escondida en el genoma del pingüino, los científicos han reconstruido los cambios que ha experimentado la población mundial de la especie en los últimos 50.000 años y descubrieron que la ubicación del frente polar antártico siempre ha estado vinculada a episodios críticos para su pervivencia. Sin embargo, todavía no se ha perdido la esperanza: los pingüinos rey ya han sobrevivido a tales crisis varias veces (la última vez fue hace 20.000 años), y pueden ser particularmente buenos en eso.

"Los valores en los índices de diferenciación genética son extremadamente bajos, un indicador de que todas las colonias están conectadas por un continuo intercambio de pingüinos", afirma el Dr. Emiliano Trucchi de las Universidades de Ferrara y Viena. "En en otras palabras, los pingüinos rey parecen ser capaces de moverse mucho para encontrar la cría más segura, incluso en lugares donde las cosas se ponen feas".

Aunque esta vez hay una gran diferencia: por primera vez en la historia, las actividades humanas están provocando cambios rápidos e irreversibles en el sistema climático planetario. Además del impacto climático en las regiones polares, estas zonas también están siendo castigadas por la pesca industrial, y los pingüinos pronto pueden experimentar dificultades para luchar por la comida. "Todavía hay algunas islas más al sur a donde los pingüinos rey podrían retirarse", señala la Dra. Céline Le Bohec, aunque asegura que "la competencia por los lugares de reproducción y por la comida será dura, especialmente con las otras especies de pingüinos como los Chinstrap, Gentoo o Adelia. Eso sin tener en cuenta la pesca industrial..."

Parece difícil realizar un pronóstico sobre el futuro del pingüino real, puesto que muchos factores intervienen, algunos, como el deshielo, o el cambio de patrones del animal, imposibles de prever. Pero seguramente, como indica la doctora Le Bohec, "habrá pérdidas en el camino". Sólo mediante un verdadero esfuerzo para la conservación animal, pero, sobre todo, a través de la coordinación mundial contra el calentamiento global, podremos combatir los nocivos efectos que ya empezamos a sentir, y que cada año serán más violentos y extremos.

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