Antes de la tragedia del central de la Fiorentina la Juventus acortó distancias con el Nápoles.
El fútbol italiano ha colapsado este domingo, tras conocerse el fallecimiento de Davide Astori, capitán de la Fiorentina e internacional con la Azzurra. El central, de 31 años, murió por causas naturales en el hotel de concentración del club viola. Fue encontrado sin vida este domingo por la mañana en la habitación del recinto, sito en Udine. Su equipo habia viajado hasta allí para medirse al Udinese en un partido correspondiente a la Serie A. El golpe emotivo consiguiente ha resultado tan potente que la Federación Italiana de Fútbol ha decidido suspender el resto de partidos de la jornada.
En un país que este día celebraba elecciones presidenciales sólo se para el calcio por motivos trascendetales. Y éste episodio ha adquirido tal dimensión. En estas horas el luto y las lágrimas de toda la comunidad futbolística transalpina se ha extendido sin un ápice de crítica a la decisión de suspender la jornada que quedaba reservada para la ventana dominical. Pero, antes de todo este desgraciado acontemiento, el Scudetto vivió un sábado determinante.
El Nápoles y la Juventus, primero y segundo, se examinaron ante los dos equipos de la capital. Abrieron la fecha los dirigidos por Allegri en el Olímpico y ante la Lazio. Lo hicieron con éxito tras sobrevivir a un combate tenso y denso en el que el genio del recuperado (para la causa) Paulo Dybala dictó el resultado. El argentino abrió y cerró el marcador con un gol anotado en el minuto 93, en lo que representó el contenido exacto del término "zona Cesarini".
Los partenopeos tomarían el relevo recibiendo a un Roma en ascenso. Y Pepe Reina, Callejón, Albiol y compañía sorprendieron con una de las peores caras del curso. Se desataría un festival goleador en el que Insigne y Under se neutralizarían en los primeros 10 minutos. A partir de ese 1-1 precoz los romanistas tomarían la escena y, sobre todo, Edin Dzeko, autor de un doblete definitivo. Perotti y Mertens completarían el 2-4 que dejó la posición de puntero de los locales muy comprometida. La Vecchia Sigona se pegó a un punto y con un partido menos. El Milan-Inter de este 4 de marzo habrá de esperar.
En Inglaterra, la Premier League sigue desarrollándose en torno a la órbita del Manchester City. Los dirigidos por Pep Guardiola, que venían de encadenar dos 0-3 seguidos al Arsenal (uno copero y otro liguero), dieron la talla competitiva y derrocaron a un Chelsea hambriento. Lo hicieron con un escueto 1-0 en el Eithad, anotado por el luso Bernardo Silva, en uno de los desempeños más industriales que han ofrecido los vcitizen en esta temporada triunfal. Sea como fuere, el triunfo 25 en 29 jornadas es elocuente y les deja con medio título e la mano.
Por detrás asoma, de momento, el Liverpool. Los de Klopp doblegaron al Newcastle de Rafael Benítez, que se complica su posición clasificatoria, con goles del pichichi Mohamed Salah (24 goles) y otro de Mané. El 2-0 fija a los reds a 18 puntos del City como segundos, a falta del duelo que jugará el United este lunes en casa del Crystal Palace. Y cuarto es ya el Tottenham, que sigue remontando. Los Spurs se impusieron al Huddersfield con un doblete de Son y se colocan a 20 puntos del liderato. Esta vez Harry Kane se quedó a cero, quizá aguardando su puntería para el inminente duelo de Champions ante la Juventus.
El Arsenal de Wenger seguiría despeñándose. En esta oportunidad fue el Brighton el que aprovechó la debilidad que ha brotado tras el mercado invernal. Así, los gunners cierran la Europa League, a 33 puntos del City. El Chelsea de Conte es quinto, a 25 unidades. Burnley y Leicester todavía podrían acelerar y comprometer esos escaños con derecho a participar en la próxima edición de la antigua UEFA, sobre todo el ocupado por el escuadrón de Monreal, Bellerín o Aubameyang.
En Francia el PSG tiritó al pensar en el duelo ante el Real Madrid, en el que deberán levantar un 3-1 en casa y sin Neymar. La grave lesión del brasileño instó a Emery a guardarse a Cavani y a Mbappè -duda hasta útima hora- para enfrentarse al Troyes. Ganarían por 0-2 con goles de Ángel Di María, la principal esperanza de los parisinos. Por ende, salvaron la papeleta los punteros, que mantienen el colchón de 14 puntos sobre un Monaco que remontó al Girondins (2-1) con goles de Jovetic y Marcos Lopes. Lyon y Marsella pincharon y no pudieron pasar del 1-1 ante Montpellier y Nantes, respectivamente.
La Budesliga también se va uniformando, poco a poco, como propiedad del Bayern. Los bávaros golearon sin contemplaciones al Friburgo por 0-4. Un tanto en propia meta de Schwolow abrió la espita y Müller, Tolisso y Wagner zanjaron el reparto de puntos. El Schalke, segundo clasificado, ganó in extremis al Hertha (1-0) pero sigue a 20 puntos de la cima. El Borussia Dortmund, tercero, se dejó dos puntos ante el Leipzig.
Por último, el Oporto de Iker Casillas reafirmó su ventaja como primero de la liga de Portugal después de haber tumbado a su perseguidor, el Sporting (2-1). El PSV amplió a 10 puntos su brecha sobre el Ajax después de que los de Eindhoven le endosaran un 3-0 al Utrecht y los capitalinos resbalaron en casa del Vitesse (3-2). En Grecia ascendió al primer escaño el AEK de Manolo Jiménez. Aprovecharon la pérdida del PAOK frente el Asteras (3-2) y ganaron por 1-0 al Panionios, Y, finalmente, en Turquía ganaron los líderes, Galatasaray y Basaksehir. Gomis anotaría cuatro goles en el 0-7 que los de Estambul le asestaron al Karabukspor.