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BALONCESTO

NBA. El día en que Kobe Bryant se lió a puñetazos con Shaquille O'Neal para ganar respeto

EL IMPARCIAL
lunes 12 de marzo de 2018, 05:30h
Actualizado el: 12 de marzo de 2018, 05:40h
El histórico anotador ha explicado esa anécdota perteneciente a sus primeros años en los Lakers.

Mucho se ha escrito a lo largo de las últimas dos décadas sobre la relación de Kobe Bryant y Shaquille O'Neal, las dos estrellas que se juntaron en Los Angeles Lakers para ganar tres anillos seguidos y apuntar a la leyenda del baloncesto. Hasta que el pívot se marchó para seguir siendo el jefe de la manada único en otro. A partir de esa fuga, producto de la explosión del duelo de egos de aquel vestuario del que huiría Phil Jackson, los dos jugadores estelares se dedicaron a ganar más títulos que su excompañero, de forma enfermiza. Uno en Miami, Phoenix, Cleveland y Boston y el otro en L.A. Así lo han reconocido los dos.

El caso es que antes del último All Star Weekend Bryant y O'Neal se sentaron a entrevistarse en un mano a mano en el que enterraron el hacha de guerra y explicitaron la realidad de su relación. Si se bucea un poco, se detectará que con motivo de otro Fin de Semana de las Estrellas, el de 2009, Shaq ofreció unas manifestaciones esclarecedoras a la ESPN. Por aquel entonces jugaba para los Suns y declaró lo siguiente: "Creo que soy el jugador más inteligente en el mundo. Los enfrentamientos (con Bryant y azuzados con filtraciones a los medios) fueron para incrementar los ingresos. Todo se trataba de márketing. Siempre he querido a Kobe".

"Para mí, es probablemente el Jugador Más Valioso de este año. Es un monstruo y un ejemplo para el resto de los compañeros. Sin discusión éramos la pareja de hombre bajo y alto más grande que jamás habido en el baloncesto", expuso el jugador que competía con 36 años y que compartió el deseo de "que en el próximo partido juntos (los dos jugarían en el equipo de la Conferencia Oeste en ese All Star) podamos ofrecer alguna muestra de esa realidad y pasarlo bien". Lo hicideron: se ganaron el MVP conjunto. Pero en aquel 15 de febrero la pareja Bryant-O'Neal se granjeó algo más: el respeto de todos y el cariño mutuo. Kobe regaló su trofeo al hijo mayor de Shaq, un gesto que permanece en la memoria del pívot como el punto de inflexión en su mente con respecto a la percepcion que tenía de su ex compañero en el Staples Center.

De vuelta al presente, en febrero de este 2018 se entrevistaron mutuamente y explicaron sus diferencias. En la charla, patrocinada por la TNT, cadena para la que trabaja el jugador más dominante que se recuerda en la NBA, Bryant le confesó a su interlocutor que estaba haciendo las maletas para irse a los Bulls y huir de la tensión reinante en un vestuario que había perdido su cuarto anillo en Detroit, con Karl Malone y Gary Payton en el camarín. Hasta que la directiva decidió traspasar a O'Neal a Florida.

Este fue el nudo de esa conversación. Shaq recuerda a Kobe cómo se enteró de que iba a ser el sacrificado por la gerencia de los Lakers. "Ese verano estábamos jugando en Hawaii. Por aquel entonces estaba planeando pedir algo más de dinero e hice un buen partido. Así que corrí hacia el gran Jerry Buss (dueño mítico de la franquicia) gritando 'págame, págame'. Sabía que eso le había molestado Y recuerdo que tras la final que perdimos (ante los Pistons) tuvimos la cena del equipo. Buss entró y se sentó a tu lado y al lado de tu bella esposa Vanessa, y no me dijo nada a mí. Yo pensé: '¡Oh, oh, estás en problemas, Shaq'. Dos días más tarde, yo estaba junto a Shareef y Mimi (sus hijos) en Muholland, comiendo unos Frosted Flakes, y escuché a Mitch Kupchak (director deportivo) decir 'bueno, lo trataremos con Shaq' (la posibilidad de traspaso)".

"Solté el bol y grité. Me subí a mi coche y fui a ver a Mitch, pero unos policías ya me estaban esperando: 'No puedes entrar, Shaq'", prosigue antes de que Kobe le cuestinara qué hacían allí esos agentes esperándole. "Estaban allí porque iba a patearle el culo. Iba a ahogar a Mitch Kupchak", le contesta O'Neal. En ese punto, Bryant deja ojiplático a su ex compañero: "Mira, no sabía nada de esto, porque estábamos buscando casas. En ese momento estábamos buscando casas en Chicago, mirando colegios y lugares para vivir".

Ante la sorpresa, Shaquille le cuestiona la veracidaz de las informaciones sobre su fichaje por los Bulls que sobrevolaban en aquel entonces y Kobe le expone, abiertamente, el núcleo que generó el insostenible distanciamiento entre ambos. "Leí un artículo en ESPN Magazine, en el que te preguntaban sobre 'Penny' (Hardaway) y yo. Y tu respuesta fue que esencialmente éramos lo mismo. Miré ese artículo y dije 'no, no lo somos'". "Creo que quizá malinterpretaste esas palabras con todo lo érroneo que se había escrito y el mal rollo que había", interviene Shaq. Pero la 'Mamba negra' sigue su relato.

"Probablemente lo malinterpreté, pero probablemente pude usar eso como motivación también. Pensaba: 'si esta es la conversación, no quiero estar en esta conversación'. Cuando me retire no quiero que la gente diga 'vale, sólo ganaba por Shaq'. Era tan injusto como decir que Magic sólo ganaba por Kareem (Abdul-Jabbar) o que Michael (Jordan) sólo ganaba por Scottie (Pippen). Pero ahí estaba, luchando contra ese discurso, que es injusto, pero que aún sigue utilizando la gente y no estoy de acuerdo con ello. Así que sabía que tenía que irme", argumentó el 24.

El gigante le confiesa que "escuché algo de eso, pero no quería creerlo". Y Kobe le hizo entender que "estábamos dispuestos. En plenas vacaciones en Italia me llamó Rob Pelinka y me dijo: 'Shaq ha pedido el traspaso'. Pensé 'vale, adiós a Chicago', porque no había forma de que los Lakers traspasaran a Shaq y a mí el mismo año". Y entre abrazos y disculpas se clausuró esa deliciosa conversación en el que dos ex jugadores, cuyas camisetas cuelgan del pabellón de los Lakers, echan la vista atrás y se comprenden.

Ahora, después de que Kobe haya ganado el Óscar al mejor cortometraje de animación por "Dear Basketball", se encuentra de ruta mediática en los principales formatos televisivos de Estados Unidos. En uno de ellos, el show de Jimmy Kimmel, en la ABC, Bryant reconoció que "estuvo muy bien, fue fabuloso", sobre la charla desgranada anteriormente. Y excusó la falta de comunicación con Shaq haciendo hicapié en que la dimensión de ambos no les permitía sacar tiempo para hablar y haber aclarado antes los malentendidos. "No, nunca habíamos tenido el tiempo para ello. No es algo que se haga con un 'ey, tío, vamos al Starbucks y hablamos un rato'. ¡No! Tengo mierdas que hacer", recalcó.

Entonces, sacó a la palestra una anécdota que retrata el ambiente competitivo que alimentaron los dos astros en aquel vestuario californiano. El episodio al que hace referencia se vivió en el Southwest College, en un entrenamiento durante la temporada del lokout (1998/99). Se trata de la única pelea en el plano físico que mantuvo con Shaq. "Él lanzó el primer puñetazo. Veo sus manos, que son enormes, y pienso. '¿Cómo me peleo con este hombre tan grande?'. Luego yo respondí y todo el mundo saltó para separarnos. En ese punto tenía que ser así: 'Puede que me pegues una paliza, pero tienes que ver que yo no voy a dar un paso atrás'", relató.

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