www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

BALONCESTO

NBA. Lebron James rompe un récord marciano de Michael Jordan...otra vez

domingo 01 de abril de 2018, 01:30h
Actualizado el: 01 de abril de 2018, 16:03h
El jugador de los Cleveland Cavaliers va en busca de la estela del icono en cuanto a registros individuales y colectivos.

El objetivo de Lebron James desde que saltara al foco del planeta cuando todavía era un jugador de instituto ha sido siempre alcanzar o, al menos, estar en la misma conversación de Michael Jordan. Su rendimiento individual le ha colocado en niveles estadísticos semejantes en un buen puñado de parámetros, anque él sabe que el propio Jodan valora, sobre todo, los anillos y los MVPs en las Finales. Por eso el jugador de Akron ha cambiado de equipo tantas veces. Porque anhela llegar a los seis títulos de campeón de la NBA, pues sabe que será el mejor jugador de esa lucha por la gloria en casi la totalidad de esos hipotéticos triunfos.

Su pasión casi enfermiza le ha llevado, entre otras muchas cosas, a ejecutar un esfuerzo absoluto en la preparación de su cuerpo. Esta semana, la que ha cerrado un mes de marzo en el que ha promediado 31 puntos, 9,8 asistencias y 9,8 rebotes, ha visto cómo se ha desvelado uno de sus secretos: el cuidado de su anatomía es una pieza clave para King James. Hasta el punto de gastar casi un millón y medio de dólares anuales en el trabajo de su máquina corporal.

Según su socio Maverick Carter, en declaraciones a la web especializada HoopsHype, ha manifestado que Lebron ha dibujado un protocolo de métodos de perfeccionamiento físico que incluye crioterapia, tratamientos específicos con nitrógeno líquido, cámaras hiperbáricas o un calzado de compresión que acelere la recuperación de sus pies. Pero el monto más importante de ese gasto va dedicado a entrenadores personales, un ingeniero biomecánico o un chef personal, todos ellos complementos a los profesionales que tiene a su disposición en las instalaciones de los Cavaliers. Porque la apariencia de encontrarse en el mejor momento de su carrera en este curso, sostenida por los números, tiene ahí uno de sus principales cimientos.

Con 33 años, sólo la magnífica obra que está realizando James Harden le saca del favoritismo en la lucha por cosechar su quinto MVP cuando finalice la presente temporada regular. Eso y la crisis interna abrupta que ha sufrido la franquicia de Cleveland en lo relativo a lo deportivo y que les tiene viajando en la tercera plaza de la Conferencia Este, habiendo cedido el pedigrí ante los Raptors y los Celtics y a la espera de que la revolución en el vestuario de sus frutos en los play-offs.

Con todo ello, King James ha atravesado sin pestañear la ancestral barrera de los 33 años, esa que tradicionalmente ha mermado el rendimiento de todos aquellos que a esa edad siguen siendo jugadores de la liga de baloncesto más importante del planeta. Si se repasan los números, en ésta, su decimoquinta remporada, Lebron promedia 26,9 puntos, 8,4 rebotes y 9 asistencias, casi un trible doble. Un ratio mejor que ningún otro astro a esa edad y en esa frontera.

Jordan, por ejemplo, cruzó esa línea con 20 puntos, 6,1 rebotes y 3,8 asistencias; Wilt Chamberlain lo hizo con 14,8 puntos, 19,2 rebotes y 4 asistencias; Karl Malone, con 26 puntos, 9,5 rebotes y 3,7 asistencias; Shaquille O’Neal, con 17 puntos, 7,4 rebotes y 2 asistencias; Kobe Bryant, con 25 puntos, 5,1 rebotes y 4,7 asistencias; y Kareem Abdul-Jabbar firmó ese cambio de etapa con una tarjeta de 21,5 puntos, 7,3 rebotes y 2,6 asistencias. Precisamente, James quiere seguir los pasos de este último a cruzar, también, la barrera de la longevidad, y seguir compitiendo con 40 años. Para seguir quemando las naves en su persecución de Air Jordan.

Pues bien, este sábado ha vuelto a recoger un fruto dorado en esta temporada de plusmarcas individuales. Lebron igualó un récord impresionante del ex jugador de los Bulls y Wizards en el duelo que ganaron los actuales subcampeones a los Hornets, y en la pasada madrugada lo superó. Ante los Pelicans, James inscribió en la leyenda la cifra de los 867 partidos consecutivos en los que ha anotado al menos 10 puntos, dejando atrás al mito.

Ese récord, que parecía irrebatible, sólo duró 15 años. Esos mismos años en los que el crecimiento de la estrella de los Cavaliers ha ido evolucionando hasta el jugador casi irreal que es en la actualidad. Para conmemorar un hito semejante, la cancha de Ohio homenajeó a James en el momento mismo en el que anotó los 11 primeros puntos de los 27 que terminaría por aporta (ocho de ellos consecutivos en el desenlace victorioso de su conjunto).

Lebron, que capturaría nueve rebotes y repartió 11 asistencias, recibió el balón con el que había conseguido la canasta de la nueva marca y la ovación del Quicken Loans Arena. Su enésima actuación colosal llevó a los suyos a ganar por 107-102. En esa fiesta estivo presente, como compañero del protagonista, José Manuel Calderón (cinco puntos). Jordan Clarkson sería el acólito aventajado, con 23 puntos, y Tristan Thompson apoyó a la causa con 14 rebotes. Sea como fuere, amén del tributo por una gesta tal, se constataría que los Cavs necesitarán del mejor James para tener opciones, siquiera, de superar las Finales de Conferencia. Pero ese horizonte todavía es lejano.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios