TIANGONG-1
La estación espacial china fuera de control cae en el Pacífico sur casi desintegrada
EL IMPARCIAL/Agencias
lunes 02 de abril de 2018, 09:54h
Actualizado el: 04/02/2018 10:50h
Podía caer en una amplísima franja del planeta, pero las posibilidades de causar algún daño eran mínimas.
La Oficina de Vuelos Espaciales Tripulados (CMSEO, por sus siglas en inglés) ha informado de que el laboratorio espacial chino Tiangong-1 ha realizado su reentrada en la atmósfera en la región central del Pacífico sur, hacia las 00:15 GMT (las 2:15 hora peninsular española). Los cálculos sobre la zona y la hora de la reentrada han variado ampliamente en las últimas horas debido a que el laboratorio espacial estaba fuera de control y sin comunicaciones, por lo que todas las estimaciones eran aproximadas. Agencias espaciales de todo el mundo han estado pendientes del destino final de la nave, que podía caer en una amplísima franja del planeta que abarcaba toda África, América del Sur, el sur de Europa, Australia y buena parte del continente asiático.
Debido al elevado calor generado por el roce con la atmósfera durante su caída, la mayor parte de la nave se desintegró en su reentrada. La CMSEO ya había avanzado que las posibilidades de que algún fragmento no desintegrado cayera en una zona habitada y causara daños o víctimas eran mínimas. De hecho, la probabilidad de que alguien fuera golpeado por alguno de los restos del Tiangong-1 era “10 millones de veces más pequeña que la probabilidad anual de ser alcanzado por un rayo”, estimaron desde la Agencia Especial Europea.
El Tiangong-1, cuyo nombre significa "palacio celestial", tenía diez metros de largo y 8,5 toneladas de peso, y había sido puesto en órbita en septiembre de 2011. Tras ser visitado por seis astronautas en dos misiones espaciales chinas, en 2012 y 2013. A finales de 2016, cuando las autoridades chinas ya habían perdido el control sobre la nave y sus comunicaciones, se lanzó con éxito un segundo módulo, llamado Tiangong-2, que acogió entre octubre y noviembre su primera misión tripulada con dos astronautas y que aún sigue operativo.
En relación a otras plataformas orbitales, su peso es ligero. La estación espacial soviético-rusa Mir, que cayó y se desintegró en 2001, pesaba 140 toneladas, mientras que el laboratorio estadounidense Skylab (que cayó en 1979) pesaba cerca de 80 toneladas. Como comparación, la Estación Espacial Internacional pesa unas 420 toneladas.
El gigante asiático tiene previsto comenzar en 2019 la construcción de una estación espacial compuesta por varios módulos, cuya conclusión está prevista para 2022.