Garbiñe Muguruza y Rafael Nadal afinan de cara a la temporada de tierra batida
EL IMPARCIAL
viernes 13 de abril de 2018, 01:39h
Actualizado el: 13 de abril de 2018, 01:44h
Los jugadores españoles vienen de volver a paladear el triunfo tras una larga ausencia.
Rafael Nadal y Garbiñe Muguruza parecen estar de vuelta tras meses de travesía por el desierto. Los dos mejores tenistas españoles del momento son el número 1 de la ATP y la tercera de la WTA, a pesar de haber sufrido molestias físicas que les han conllevado abandonos prematuros y un rendimiento muy por debajo de lo demostrado en 2017, el año en el que ambos alcanzaron el techo del tenis mundial, por primera vez para la caraqueña y por ençesima para el balear. Y ahora que arranca la temporada de tierra batida están afilando sus armas para volver a brillar.
Muguruza, leyenda del deporte patrio en potencia, viene de haber ganado el pasado domingo el Abierto de tenis de Monterrey. Ese triunfo, de extraordinaria importancia desde el prisma mental, significa una reducción con respecto a la segunda clasificada del ránking femenino, Caroline Wozniacki, y tyambién para con la líder Simona Halep. Los 95 puntos sumados en territorio mexicano han insuflado a la hispanovenezolana nueva convicción en pos de recuperar la plaza de puntera.
"Creo que es de las veces que más me he emocionado. Es un título que realmente quería. Mi intención era venir a Monterrey y ganar el torneo, y hacerlo delante de Latinoamérica que no hay tantas oportunidades. Este es un torneo de los más importantes y me siento tan identificada con la gente que me anima que pienso 'no puedo decepcionarles, quiero ganar e irme de aquí con el trofeo'", declaró después de haber tumbado a Timea Babos por 3-6, 6-4 y 6-3.
Garbiñe tuvo que remontar en la cita por el trofeo y lo consoguió, venciendo a sus fantasmas y saboreando el placer de competir a todo lo que de su tenis, sin molestias físicas. Ese regusto es el que la llena de energía para afrontar los meses venideros. "Fue un partido difícil porque Timea ha estado jugando muy bien, ha tenido un saque muy potente. El primer set me escapó. Empezar una final perdiendo es difícil mentalmente porque quieres ganar, pero estoy contenta porque no dejé perder la esperanza. El público me dio fuerzas", confesó, entonces.
Preguntada por las opciones de asaltar el trono de Halep enun circuito femenino muy igualado, la caraqueña no duda: "Mientras esté ahí habrá chance. De momento lo estoy haciendo bien, creo estar en el camino adecuado, unos torneos dan, otros no; pero de momento voy bien". Y quiso reforzar los lazos que la asientan para poder jugar en su nivel. "Mi staff está todos los días conmigo sufriendo, entrenando en los buenos momentos, en los muy malos que también hay. Y en la sombra. Porque todo el mundo ve cuando uno levanta el trofeo, pero cuando no lo ve nadie y estás todo el día en la pista entrenando, ahí está mi equipo apoyándome", reflexionó en sus agradecimientos.
Anabel Medina, capitana del equipo español de Copa Federación, se relame ante el aparente regreso de Muguruza. La selección tendrá que enfrentarse a Paraguay y ya se ha confirmado que la jugadora quiere participar y ayudar al equipos, al igual que el resto de las tenistas que conforman la élite nacional. "Garbiñe acaba de ganar en Monterrey y eso es una buena noticia. Tenerla en el equipo da un respiro muy grande porque está entre las cinco primeras del mundo, es ganadora de Grand Slams, sabe afrontar los momentos importantes con entereza. Es una muy buena noticia", amitió la preparadora. Ella y el resto del planeta permanecen atentos a las cotas que pueda cosechar la hispanovenezolana.
Esa misma expectativa persigue a Rafa Nadal. El manacorí se salió en la eliminatoria de cuartos de final que España le ganó a Alemania, el pasado fin de semana. Tras debutar como comodidad en la serie ante Phillip Kohlschreiber le ofreció un clínic particular al número 4 del mundo, Alexander Zverev, un jugador que ya es presente y que empuja para relevar a Federer, Nadal y compañía. La paliza que le endosó el domingo se ha asimilado como el feliz reencuentro del zurdo legendario con su tenis. Sin privaciones anatómicas.
Toni Nadal, mentor y ex entrenador, declaró su ilusión renovada al comprobar cómo se desenvolvió su sobrino en Valencia. "A Rafael no lo sigo mucho en los entrenamientos, pero sé que había entrenado poco tras un parón muy largo. La verdad es que le ganó a Zverev, cuarto jugador del mundo, de manera muy clara y no era tarea sencilla porque el alemán ganó el año pasado el Master 1000 de Roma, lo que quiere decir que juega muy bien en este tipo de superficie". "El nivel que dio Rafael en la Copa Davis permite augurar que tendrá un muy buen año en tierra batida", concluyó.
El protagonista explicó, con sinceridad, lo vivido: "Sorprenderme no, me alegra ver mi nivel. Hoy no sólo he ganado sino que ha sido de una manera positiva. El primer set ha sido muy bueno y luego he bajado, pero es lógico, llevo desde Shangai que no he podido jugar sin problemas. Son muchos meses de dudas, de pasar momentos complicadillos, pero hay que ser pacientes y tener la mentalidad adecuada. Creo que estoy preparado para competir ora vez y espero que el físico me respete que es lo más importante".
La Davis ha catapultado la confianza erosionada después de resentirse de la lesión en el psoas que le ha sacado de la competividad del pasado año. "Eliminatorias como la de este fin de semana le llenan a uno de energía. Llevo unos meses complicados en el aspecto físico y estos dos claros triunfos contra rivales de alto nivel, especialmente el de hoy, es una inyección de moral y energía", arguyó hace días. El jugador está comprometido con el equipo que enfrentará a Francia en semifinales. "Hablé con Sergi (Bruguera) antes de empezar el año y sabía cuál era mi posición. Después se han ido dando cosas que me han llevado a jugar aquí y no en la primera eliminatoria. Mi disposición de aquí a final de año es total y mi ilusión es ayudar al equipo a tener opciones de ganar este trofeo", recordó, rubricando su refrescada ilusión.