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BALONCESTO

NBA Playoffs. La defensa de los Warriors renace en su debut y arrasan a los Spurs

domingo 15 de abril de 2018, 02:34h
Actualizado el: 16/04/2018 16:38h
El primer partido de la serie se zanjó con un claro 113-92 en favor de los californianos.

Los Golden State Warriors, vigentes campeones, ganadores de dos de los últimos tres anillos en juego y portadores del adn que ha revolucionado el estilo de juego en la NBA, han estrenado la post temporada del mejor modo. Han acribillado a los San Antonio Spurs por 113-92 en un partido en el que los jugadores de Steve Kerr han querido dar un golpe sobre la mesa. Demostrar a los rivales y a su propio entrenador que si se concentran con imbatibles.

El técnico había venido criticando, con tono cada vez más crudo, la complacencia de sus pupilos -que les ha llevado a pasar de ser uno de los bloques que menos concedieron en el curso pasado a ser el 17º al final del ejercicio 2017-18-. Las lesiones y la ausencia de hambre y compromiso defensivo les lastró hasta el punto de ser ceder el trono de la Conferencia Oeste y de ceder la mayor derrota de la era triunfal actual en una de las debacles del presente abril. Pero, claro, los peones clave del vestuario prometían que eran capaces de borrar esa irregularidad de un plumazo cuando los partidos importaran. En las series eliminatorias. Y así ha sido en la apertura del cruce ante los tejanos.

Porque la coordinación e implicación defensiva ha resultado total en el debut. Sin Steph Curry, el esfuerzo coral ha propulsado un ejercicio autoritario que dominó los dos aros. En ataque sería Klay Thompson el más destacado (27 puntos, 11 de 13 tiros de campo y 5 de 6 en triples), secundado por Kevin Durant (24 puntos , ocho rebotes, siete asistencias, y dos robos), y en el repliegue todos aportaron, incluso un Javale McGee titular que secó a LaMarcus Aldridge en un primer cuarto hiperbólico. Desde esos primeros instantes el Oracle entró en ingnición ambiental al comprobar que sus jugadores estaban en la sintonía que les llevó a la gloria.

La relación de puntos concedidos en los tres primeros cuartos fue de 17, 24 y 22. La brecha de dobles dígitos, cosechada desde el comienzo, se mantendría hasta dispararse a los 20 puntos en algunos tramos. A intermedio el electrónico registró un 41-57 que no fue más sonrojante para los visitantes porque Manu Ginóbili robó el balón y embocó un triple en el último segundo. A partir de ahí, y al galope de una dinámica y pentagrama arrinconados durante la temporada regular, los californianos representaron el juego colectivo hiperactivo tan seductor que les caracteriza. Otra vez con Draymont Green (12 puntos, 11 asistencias, ocho rebotes, dos robos y un tapón), Iguodala y Livingston como elementos de engrase.

Lo acertado de la apuesta inicial por McGee entregó a Kerr el apagón del principal anotador de Gregg Popovich (14 puntos y dos rebotes pudo firmar Aldridge). La ausencia de Kawhi Leonard se hizo notar sobremanera y los Spurs salieron de eje ante el ritmo ajeno. La tarjeta estadística es explícita sobre lo visto: 51-30 en rebotes, 54-40% en tiros de campo, 46-41% en triples y 32-19 en pases de canasta. Además, el candado de los de la bahía de San Francisco tuvo más de 6 minutos sin ver aro a los de El Álamo. Pau Gasol, por su parte, compareció 20 minutos, encestó seis tantos y capturó cuatro rebotes. Y Ginóbili, pieza referencial del acceso a playoffs de su equipo, fue anestesiado (9 puntos, tres rebotes y una asistencia, con su lectura de las situaciones amotiguada).

Asimismo, el segundo partido de los recién comenzados playoffs mandó al escenario a los Toronto Raptors, el mejor equipo de la Conferencia Este y casi único candidato con garantías a plantar cara a LeBron James y sus devaluados Cleveland Cavaliers. Los canadienses debían refutar su excelsa andadura desde septiembre evidenciando su carácter ganador también bajo la tensión de la serie eliminatoria. Recibían en el primer duelo de su serie a unos Washington Wizards endebles pero que no tenían nada que perder. Y contaban con el recuperado All Star John Wall para afianzar la propuesta que liderarían Bradley Beal y el escuadrón de tiradores.

Los locales serían mejores, dominadores se podría llegar a decir, en tres de los cuatro cuartos. En el primero salieron mejor (23-28), en el segundo sufrieron una desconexión inexplicable (36-27) y en los siguiente parciales retomaron las riendas (26-31 y 21-28) para zanjar el asunto en los 10 minutos postreros en los que dejarían a Wall en la estacada al apretar en el cierre. La escapada final fue promocionada por un Ibaka colosal (23 puntos y 12 rebotes), la irrupción de Delon Wright (18 puntos) y el coro habitual compuesto por DeRozan (17 puntos y seis asistencias), Lowry (11 puntos, 9 asistencias y dos robos), CJ Miles (12 puntos y 457% en triples) y Anunoby (12 puntos). Incluso Nogueira tuvo influencia en el juego coletivo.

Los capitalinos jugaron de manera consistente y empastaron los rebotes y asistencias de sus rivales. El buen hacer desde el banquillo de Mike Scott (14 puntos y 3 rebotes) apoyó la ejecución de Wall (23 puntos, 15 asistencias y cuatro robos), Morris (22 puntos, 11 rebotes y 6 asistencias), Beal (19 puntos) y Gortat (12 puntos y 6 rebotes). Los triplistas Otto Porter Jr y Oubre no sumaron los esperado y por ahí se secó el exigido fluir anotador para sobrevivir a la visita a Toronto. La profundidad de la plantilla local, que no dispuso de VanVleet, determinó el ganador -106-114-.

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