El locutor estrella de la COPE, Jiménez Losantos, aseguró que le parecía "barato" la multa que ya tuvo que pagar al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, por injurias graves. Fueron 36.000 euros, una cifra simbólica si se comparan con los 600.000 que pide el ex director del "ABC", José Antonio Zarzalejos. La Fiscalía se ha adherido a la demanda presentada por Zarzalejos, por lo que se ponen las cosas difíciles para el controvertido locutor.
Este miércoles se ha celebrado el juicio, en el Juzgado de Primera Instancia número 69 de Madrid, en el que la fiscal ha estimado probado que el locutor de la COPE profirió una serie de expresiones con intención de "vilipendiar, por su contenido y tono sarcástico", así como deformaciones de nombres y apellidos o afirmaciones acusatorias e inciertas que, "reiteradamente", suponen una lesión a la dignidad de las personas.
Entre dichas expresiones se encuentra "sicario", "necio", "inútil", "torgo", "detritus", "avieso", "melón", "zafio", "embustero", "traidor", "falsario", "miserable", "calvorota" y "despojo intelectual", así como la deformación del apellido del ex director de ABC, "Carcalejos".
Respecto al último calificativo, Zarzalejos ha señalado que "el padecimiento ha sido intenso", tanto para él como para toda su familia, ya que según ha indicado, han sido objeto de "chanzas e ironías".
"Era un deber"
Según ha manifestado Zarzalejos ante los periodistas a su salida de la vista oral, era "un deber" poner "ante el criterio de los tribunales lo que había ocurrido", desde el punto de vista de su dignidad personal y profesional y "como director de un periódico como ABC".
Durante el juicio, el abogado de la defensa, Edmundo Angulo, se ha referido a los supuestos insultos, contenidos en la demanda, con los que Jiménez Losantos se dirigió a Zarzalejos entre enero de 2006 y la fecha de presentación de la denuncia, en noviembre de 2007.
Por su parte, Jiménez Losantos ha reiterado que en un medio como la radio, se depende del contexto, el tono y las circunstancias, y ha añadido que además "es habitual" que el presentador de un programa matutino se base en "lo satírico y en lo crítico" para hacer análisis político.