Tom Dumoulin ha llegado hambriento al Giro 2018. El neerlandés, ganador de la pasada edición, tiene ganar de reivindicarse como gallo principal en el pelotón internacional por la vía de derrotar a Chris Froome. Y este viernes no tardó en desmotrar el ardor con el que ha preparado la cita. Abrió la espita de su rendimiento ejecutando una contrarreloj sensacional por las calles de Jerusalén. Los 9,7 kilómetros del trazado de esta primera etapa los recorrió con una velocidad media de 48,3 kms/hora, un registro que nadie pudo enmendar.
En consecuencia, 'La mariposa de Maastricht', de 27 años, se proclamó primer líder. Venía de afirmar que no arriesgaría en las trazadas con el fin de dar un golpe precoz sobre la mesa, pero su rendimiento le condujo a una victoria que ha abierto una brecha un tanto inesperada con respecto al líder del Sky. Froome, visiblemente fuera de punto, cruzó la meta en el puesto 21 a 37 segundos, todo un abismo si se contempla lo corto del kilometraje.
Los que más cerca estuvieron del neerlandés fueron Rohan Dennis (BMC) y Victor Campenaerts (Lotto Soudal). Ambos quedaron a sólo dos segundos del favorito número uno a alzar el trofeo. De este modo, Dumoulin inscribió su nombre en la historia de la centenaria carrera italiana al haber inaugurado la relación de triunfos logrados en territorio de Tierra Santa. El caso es que este primer zarpazo también se ha cobrado como vícimas a Thibaut Pinot (33 segundos perdidos) y a Fabio Aru (50 segundos concedisos)
"No confío en las etapas contrarreloj para intentar ganar este Giro ante Tom Dumoulin. Él ha hecho una gran crono. Llegar y ganar es impresionante, le felicito, pero hay un largo camino por recorrer y es bueno estar aquí y comenzar la carrera", resumió un Froome que se fue al asfalto durante la vuelta de reconocimiento realizada por la mañana. Así explicó el keniata el incidente que, por otro lado, no el influyó en su crono: "Se me fue la rueda delantera en una curva. Estaba probando la velocidad en un tramo y me caí a 20-30 por hora, pero estoy contento de que no haya sido nada serio".
El relato del día arrancó con Rohan Dennis pautando el ritmo necesario para ganar. Lo hizo al marcar 12.04 minutos que pusieron firmes al resto de competidores. El ciclista que ha ganado dos veces el Mundial por equipos fue de los primeros en comparecer y su tiempo sólo sería superado por Dumoulin al final de este viernes que a punto ha estado de coronarle. Esperó en la "silla caliente" casi toda la etapa, viendo cómo pasaban por meta uno a uno sus rivales hasta que el defensor del título le sacó de lo alto del podio.
Lo técnico del trazado, sumado a lo exigente de las rampas que salpicaban el camino, complicó las aspiraciones de aquellos especialistas en la lucha contra el crono. Pero en esa batalla respladecerían, de forma sorprendente, José Gonçalves, Alex Dowsett y el español Pello Bilbao (sexto, a 18 segundos). Este aviso del neerlandés alzó el telón de un Giro que este sábado proseguirá entre Haifa y Tel Aviv y que aparenta desplegar incertidumbre con respecto a la pugna por la general. Los sprinters tomarán el relevo del protagonismo con celeridad.