www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

MENÚ DE POBRE

Oltra y mi burro

Diego Medrano
x
diegomedranotelefonicanet /12/12/23
viernes 04 de mayo de 2018, 20:28h

Mónica Oltra, vicepresidenta de la Generalitat de Valencia, leyó esta semana Menú de pobre, mi artículo sobre el burro, y ahora dice por tierra, mar y aire, por televisiones y radios, algo que me gusta mucho: “Me lo decía mucho mi madre cuando era pequeña. Los hijos de los trabajadores no os podéis permitir el lujo de ser burros”. Es un lujo no saber, y dedicarse quizás a sentir, a gozar, pero eso es muy horaciano y poco práctico, lo que cuenta es salir adelante, trepar por la cucaña, ser alguien, para luego contárselo a las vecinas. Tierno Galván dijo algo que lord Anson me afeó en la presentación de Llévate el paraguas por si llueve, mi novela sobre Madrid a la manera de Cansinos-Asséns: “Cultura es todo aquello que no se sabe”. Hay un burro al final de las dos frases, la de Oltra y la de Tierno, junto a un enmascaramiento extraño en eso de no saber, de no querer saber, porque a lo mejor, es una hipótesis, es toda una poética: han leído a lo largo de la historia los que menos han querido leer, los que menos se propusieron leer, porque hay algo muy físico y muy de encuentro en eso de leer por leer, sin más pretensiones, se salga adelante o quede uno relegado a ser el último de su comunidad de propietarios, el más patán de la cátedra del portal.

Oltra tiene la grandeza de la niña recién levantada, con mirada distraída, a las que todas las televisiones (La Sexta, mucho) consulta a la hora del vermú sobre cómo va España. Me cae siempre muy bien lo que dice: es dulce, maneja las pausas y los tiempos, subraya siempre sus orígenes, sabe cómo el futuro es también de dónde vienes. Hoy ha dicho una cosa digna de Dante: “Los obreros no tienen obras, las clases medias no tienen medios y las clases altas no tienen clase”. ¿Lo dijo ella o la camarera que me trae el descafeinado de máquina con mucha leche? La “furgo” de Rajoy va al despeñadero por culpa de mujeres como Oltra. Robar no es de derechas: la derecha cívica está que brama, la derecha católica y humanista no aguanta más, la derecha preparada y culta no soporta a una ladrona de cremas con zapatos de Prada (mil pavos por tobillo). Ciudadanos se relame y se come el pastel en silencio, como aquellos que con un whisky esperan ver pasar delante del borde de la copa al cadáver, pálido y putrefacto, de su enemigo. El PP pierde ya la mitad de sus votantes en Madrid y la ley periodística por excelencia será aquí profecía: “Lo que pasa en Madrid pasa en toda España, lo que no pasa en Madrid no existe”. La sangría será un no parar: la cosa empezó en Bárcenas, siguió en Rato, continuó en los delfines de Aguirre, más empresarios y constructores, hasta Cifuentes y sus repentes o raptos cleptómanos. La gente de bien, hasta las pelotas, no aguanta más.

Hay algo en Oltra que nos dice, suavemente, cómo jamás tiraría esa fortuna en unos zapatos horteras. Hay algo en Oltra que nos dice cómo otro amor por la cultura comienza a partir del burro: otra manera de leer, otra forma de subir o bajar. La honestidad, a la manera de Jefferson, es el primer peldaño hacia la sabiduría. Oltra dice la verdad, por eso vive sin memoria.

Diego Medrano

Escritor

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (5)    No(0)

+
0 comentarios