www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

LIBROS

España en los grandes músicos, del musicólogo Andrés Ruiz Tarazona

Andrés Ruiz Tarazona.
Ampliar
Andrés Ruiz Tarazona. (Foto: I.C.)
miércoles 09 de mayo de 2018, 23:52h
Actualizado el: 05/10/2018 09:01h

Un “libro que hacía falta”, como reconoce el mismo autor, Andrés Ruiz Tarazona. Para José Luis Temes, que ha prologado el libro, “era necesario reconocer el sitio que nos corresponde dentro de la música europea. El relativo ostracismo en el que nuestro país ha estado inmerso en los últimos dos siglos nos había hecho olvidar que en el pasado España siempre tuvo contacto con los grandes focos de creación”.

España en los grandes músicos es un ensayo ameno y bien documentado. Su estructuración en pequeños capítulos, dedicados a los distintos músicos europeos que tuvieron relación con España, facilita que pueda leerse en el orden que se desee y dosificando, si se quiere, su lectura.

Es, además, un libro lleno de sorpresas, especialmente para los no iniciados en la Historia de la Música. No todo el mundo sabe, por ejemplo, que Chopin tuvo una estrecha relación con la familia García: con el padre, Manuel García –padre de Manuel Patricio García, autor del inmortal tratado de canto-, y con sus hijas, Mariquita –quien pasaría a la historia como la gran María Malibrán-, fallecida en su veintena a raíz de una caída de caballo, pero cuando ya había conquistado con su voz los más importantes teatros europeos; y con su hermana Pauline Viardot -de quien Chopin era maestro-, que cantó su primera ópera cuando aún no había llegado a la adolescencia. La familia García constituía, en su conjunto y por sí sola, una compañía de ópera: todos sus integrantes cantaban; hasta la madre, Joaquina Briones, una importante soprano que llegó a encarnar a doña Elvira en Don Giovanni, de Mozart, en Nueva York.

Tampoco casi nadie sabe que buena parte de la música de Claude Debussy es de inspiración española; pero despojada, afortunadamente, de “su tipismo”. Ruiz Tarazona recoge en el libro esta frase de Manuel de Falla: “Nada como Debussy y su música “española” ha contribuido a liberarnos del pintoresquismo”. Ya en este mismo sentido Falla había publicado en París, en 1920, un artículo en el que desvelaba las aportaciones del gran “Claudio de Francia” a la música española; aportaciones, muchas de ellas inconscientes, pero que –utilizando las propias palabras del músico gaditano- “es música española capaz de dar envidia a tantos otros que la conocen demasiado”.

También Liszt y Strauss recalaron en España por motivos fundamentalmente profesionales, aunque Strauss también lo hizo atraído por nuestra pintura y nuestra literatura, sobre todo por el teatro español del Siglo de Oro, ávido de argumentos después del fracaso de su ópera Guntram y tras tres años sin dedicarse al género. En cuanto a Liszt, está ampliamente documentado que dio numerosos conciertos en la capital española y que estaba incluso integrado en su vida social. Ruiz Tarazona recoge en su libro una crítica de la época sobre una actuación del maestro austro-húngaro: “...observad su rostro y en él veréis retratada toda la fuerza de la sublime inspiración: aquél hombre es el movimiento continuo, su cabello se agita porque lo que su imaginación trabaja con el cuerpo, con los brazos, con las piernas, con todo, contribuye a dar expresión a sus trabajos. Mientras la fantasía y las grandes imágenes se ven bullir en su cabeza, en sus ojos se pinta el ansia de alcanzar lo que no pueden. El ansia, sí, porque su vista no puede seguir el movimiento de sus manos…” (Ya no hay críticas así…)

Una de las cosas que más ha sorprendido a Ruiz Tarazona durante su investigación previa a este libro ha sido la estrecha relación que tuvo Ravel con España: “Su madre era de origen vasco, descendente de una antigua familia española, Deluarte o Eluarte; jugaba a la pelota vasca y era un gran amante de esta región. Estoy contento con el artículo que he escrito sobre Ravel, dado que en mi vida he tenido ocasión de ir con cierta asiduidad a la región vasca. Solía ir a un festival que se celebraba en Biarritz y luego corría a San Sebastián –entonces yo trabajaba en Radio Nacional- a hacer la crónica del festival de Biarritz”.

El Imparcial ha podido entrevistar al autor de este delicioso libro que acaba de publicar la editorial Siruela, plagado de apasionantes anécdotas:

¿Qué criterio empleó en la selección de autores que recoge en su libro?

Ha sido difícil la selección, pero, fundamentalmente, me he guiado por la importancia del músico en cuestión y por su mayor o menor relación con España. Sin duda, hay autores que faltan y que deberán formar parte de otro libro que tengo en preparación.

¿Ha habido algún músico que no ha incluido y le gustaría haberlo hecho?

Sí, Verdi, sin duda. Hay una anécdota de Verdi en España, en Madrid: fue el primer músico de la historia que salió a saludar al público, por los aplausos que cosechó en un estreno, creo recordar que fue con Il Trovatore.

¿Y Rimski-Kórsakov?

Rimski-Kórsakov tuvo mucha relación con España y es uno de los autores que tengo reservados para el próximo libro. Estuve dudando si incluirlo o no, pero al final opté por Mijail Glinka, que puede considerarse el padre de la música rusa. Glinka vino a Madrid y estuvo a punto de establecerse en la capital de forma definitiva.

¿Cree que su libro es especializado o para el gran público?

Creo que está a medio camino entre un estudio especializado y divulgativo. He creído necesario suprimir las notas y otro tipo de referencias, para que sea fácil y ameno de leer, sin que disminuya su rigor.

En efecto, cuando se ojea España en los Grandes Músicos, salta a la vista el rigor y el cuidado que Ruiz Tarazona ha puesto en este proyecto. La edición, además, es bonita, lo cual ya es sinónimo de la marca Siruela. Ruiz Tarazona es un hombre encantador, cercano, prolijo en anécdotas. El tiempo se pasa volando disfrutando de cómo llena de detalle cualquier experiencia, cualquier referencia…

Este erudito de la música, que ha sido directivo del INAEM (Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música) no ha podido evitar, cuando se le ha preguntado, pronunciarse sobre la reciente fusión de la Zarzuela con el Teatro Real: “Creo que es un terrible error –ha respondido tajantemente-. Esto puede suponer el fin de las representaciones de zarzuela en Madrid. En mi opinión, el Teatro Real se quedará para los grandes títulos operísticos y otras óperas que no consiguen completar el aforo del Real se derivarán a la Zarzuela".

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (12)    No(0)

+
0 comentarios