El trajín de acontecimientos precipitándose en desbandada, ha impedido referirme antes a un suceso trascendental para nuestros países iberoamericanos. Lo es para todos: la renuncia del presidente peruano Pedro Pablo Kuczynski (PPK), con todas las credenciales democráticas –elegido por sus conciudadanos, en libertad, legitimado, siendo freno del fujimorismo– lo que representa una poderosa llamada de atención a nuestros gobiernos y que posee varias lecturas.
En efecto, lo acaecido nos advierte que la democracia debe crear instrumentos de control, de transparencia, de rendición de cuentas más eficaces, pero no como simple y engolada verborrea para deleites académicos, sino efectivos. Nos alecciona de contar con una adecuada estructura legal, capaz de exigir explicaciones y sancionar actos sobre la marcha, no a la salida, o nunca. Nos previene que se combata de frente la impunidad que tanto daño nos ha hecho y sí, posiblemente tal renuncia sea por una peccata minuta comparada con los horrores que ha padecido el mundo iberoamericano cuando se refiere a la corrupción de sus gobernantes. Pero sobre todo, no se me escapa que haya sucedido en Perú para beneplácito de los más y yo lo expreso no como condena. Qué envidia me da.
Porque en los últimos años, Perú ha afrontado muchas de sus némesis. La querida nación peruana –y destaco su bonhomía y buen temple– ha combatido exitosamente la guerrilla y el terrorismo (vamos, mejor que en otros sitios), ha encarcelado expresidentes, ha puesto a raya intentonas de populismo de derecha e izquierda, no se arredró con Chávez, ha elevado su turismo –bien gestionado el tema, Machu Picchu es una de las siete maravillas del mundo moderno–, se ha incorporado a la Alianza del Pacífico –junto con Chile, Colombia y México–, participa del Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico e igual ha calificado su selección de soccer al Mundial de Rusia, que lo mismo se apresta para celebrar los Juegos Panamericanos en 2019 en Lima, lo que nos anticipa visto desde lejos, que Perú algo está haciendo de manera idónea también en el ámbito deportivo, tanto como en el resto. De la Lima actual me cuentan maravillas.
Pues eso: ¿Qué a Kuczynski lo pescaron recibiendo sobornos de la empresa brasileña Odebrecht? ¡enhorabuena! Porque tal compañía ha rozado a doce gobiernos de la región y en el caso mexicano merodeando a Emilio Lozoya, cercano en la campaña presidencial del saliente priista Peña Nieto, no ha llevado a la cárcel a nadie, pese a haber confesado un funcionario de aquella a quién le dio diez millones de dólares. ¿Dados así, nada más? por falta de pruebas contundentes, nadie está preso, aunque la chamusquina flota en el ambiente.
Un oportuno ejercicio de ida y vuelta, desde afuera y desde adentro, permite acercarnos mejor a la nación peruana y tengo el honor de compartir nuevamente con usted, en El Imparcial, las palabras de María Teresa Sertzen, abogada y activista, quien apunta desde Lima: “Estamos atravesando una crisis que, estimo, podría ser definitiva para nuestro país. Nos encontramos ante un avance de los grupos ultraconservadores, que lamentablemente no son los más democráticos, por lo que corremos el riesgo constante de sufrir inestabilidad social. Un dato curioso es que la pobreza se ha incrementado en el Perú por primera vez desde el año 2000, es decir, desde que recuperamos la democracia, pero en los últimos años se ha triplicado el gasto público, lo que evidencia que no es un problema de ausencia de dinero en las arcas públicas, sino de un problema de gestión.
La renuncia de PPK se dio luego de la difusión de los videos que demostrarían que intentaba comprar congresistas para evitar la vacancia. Ante dicho escenario, tanto la ciudadanía como sus aliados –la prensa, los empresarios y hasta su propia bancada– le dieron la espalda. Su único aliado, Kenji Fujimori, hijo menor del ex dictador, también se vio involucrado en dichos videos.
A Vizcarra (el vicepresidente de PPK) le corresponde llevar a cabo las reformas urgentes que PPK no pudo o no quiso ejecutar. Es evidente que nos encontramos ante un sistema político en crisis, que amenaza con continuar agravando la ya inestable situación del país. Por ello, son urgentes dos reformas: la de sistema político y electoral, para evitar que quienes arrastran cargos por corrupción puedan intentar gobernarnos; y la reforma del sistema judicial, para garantizar que dichas personas sean procesadas y condenadas.”
Por su parte, el catedrático peruano de la U. Iberoamericana, Andrés Atachao, también a consulta expresa, nos expone desde México: “¿Qué sigue después de la renuncia de PPK? Llegar a un acuerdo con la oposición, a fin de que le permita gobernar cómodamente, ya que los fujimoristas tienen mayoría en el congreso. Además, deberá enfrentar los casos de corrupción, donde están comprometidos los expresidentes Alan García, Alejandro Toledo, Ollanta Humala, por el caso de Odebrecht. ¿Fue positiva la renuncia? ¿habla de madurez de la sociedad peruana? No fue positiva, ya que, en términos políticos, el actual presidente, Martín Vizcarra, quien reemplazó en marzo de 2018 a Pedro Pablo Kuczynski, tuvo que tomar medidas drásticas, incrementó el impuesto a las bebidas azucaradas y alcohólicas, también aumentó la pobreza en 1% y llegó aquella a 373.000 personas más.”
Una amiga mexicana, Eugenia Hernández, acababa de regresar del Perú, coincidiendo en los días inmediatos de la renuncia de PPK y me contó: “Estoy sorprendida. La impresión es positiva. La relación sol-dólar es de tres por uno. Han acabado con la guerrilla. Su presidente renunció por escándalo de corrupción. Se han levantado en 30 años, es cierto que falta mucho, mas ya están haciendo algo. Reconocen que tienen muchos problemas, empero están haciendo por resolverlos. Y surge la pregunta: ¿qué le pasa a México y a los mexicanos, que no podemos salir del hoyo? Están promoviendo mucho el turismo, pero ecológico. En Iquitos, hay un centro de rescate de manatíes, en donde recogen a todos los animales de la selva que no deben estar en las casas, como guacamayas, aves, osos perezosos, etc., en donde los cuidan y “entrenan” para reintegrarlos a la selva. Se asumen multiétnicos sin problema. Hablan muy bien de Fujimori. Dicen que fue el único que se fajó los pantalones contra el narcotráfico. Ante la renuncia de PPK, en general estaban nerviosos. Preguntándose qué sigue. Aunque más nerviosos se pusieron el día en que Estados Unidos bombardeó Siria.”
Me parecen sumamente valiosas e ilustrativas las palabras de todos los invitados, agradeciéndoselas, y solo puedo expresar mi deseo de que a la querida nación peruana las cosas le marchen mejor. Lleva una buena estrella que merece perdurar. Nos están dando muchas lecciones que debemos atesorar, aquilatándolas.