El "sentido común" de Bermejo con De Juana
Javier Cámara
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javiercamaraelimparciales/12/12/24
jueves 17 de julio de 2008, 21:47h
El ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, ha dicho, al respecto de la consulta soberanista de Ibarreche, que espera que se imponga “el sentido común” y ha añadido sobre lo mismo que el “disparate ya ha sido suficiente”. Nuestro ministro podría aplicarse su misma medicina, predicar con el ejemplo y tener un poco de ese mismo “sentido común” que pide para el lehendakari con el caso de la inmediata liberación del asesino De Juana Chaos.
No hace falta que un ministro de Justicia nos diga a todos que la ley es la ley, que hay que cumplirla y que, aunque nos duela, este terrorista saldrá libre en breve. Ya lo sabemos. Le pedimos que sea ecuánime y trate a todos por igual.
Recordarán que Bermejo, tras aprobarse por unanimidad en el Congreso la creación de un registro de pederastas, señaló orgulloso que la reforma trata de evitar que un pederasta, aunque haya cumplido su condena, tenga plena libertad de movimientos si no está rehabilitado.
El titular de Justicia fue muy claro y dejó claro que se trata de dificultar que estos delincuentes reincidan y por ello se les impondrán una serie de obligaciones como controles médicos, limitación de movimientos e incluso órdenes de alejamiento de lugares con niños.
Y digo yo: ¿Qué diferencia hay entre un terrorista que ha cumplido condena por la muerte de 25 personas y que no se ha arrepentido de lo que ha hecho y un pederasta que ha cumplido condena y que tampoco se ha rehabilitado? ¿Por qué propone nuestro ministro medidas excepcionales después de salir de la cárcel con una persona que ya ha cumplido su castigo por abusar de menores y no con un terrorista que se jacta de no arrepentirse de sus asesinatos? ¿Es que es mejor uno que otro? ¿Dónde está aquí el sentido común?
Y sigo diciendo señor Bermejo: Parece que utilice dos varas de medir, porque si ya es suficiente disparate ver cómo sale de la cárcel un asesino, lo es más comprobar que a usted le importan poco las víctimas del terrorismo. No se le está pidiendo que actúe contra la ley, sólo se le está reclamando un poco de “sentido común” y respeto por esas atormentadas familias que van a tener que aguantar la afrenta de un vecino responsable directo de su dolor.
¿Se imaginan comprar el pan todos los días al lado de la persona responsable de la muerte de un familiar querido? Yo no. Creo que no lo aguantaría.
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Periodista
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javiercamaraelimparciales/12/12/24
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