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ETAPA 14

Giro. Froome renace y conquista el Zoncolan, pero Yates defiende el liderato

sábado 19 de mayo de 2018, 18:51h
El británico del Sky ejecutó su primer zarpazo en la carrera para ganar la etapa con más misticismo. Clasificaciones.

Catorce etapas tardó Chris Froome en responder a su estatus de favorito en la edición 101 del Giro de Italia. Eso sí, lo hizo coronándose como el vencedor de la jornada en la que se subió el Monte Zoncolan. El corredor del Sky, cuatro veces ganador del Tour y de la Vuelta 2017, despertó en cuanto a sensaciones, cuando yacía a más de tres minutos del liderato de la general. Este sábado se encontró bien y mandó a su gregario Poels a tirar para erosionar al resto de gallos, salvo a un Simon Yates que aguantó el tirón.

El británico de origen keniata, de 32 años, celebró son rabia un triunfo que necesitaba para reivindicarse. Y es que si bien esta muesca para su currículo no constituye un recorte jugoso de la desventaja que ha ido acumulando, sí supone un golpe de optimismo y confianza de cara a lo venidero. Se fijó la subidamás emblemática de la corsa para avisar de su resurgir y cumplió el objetivo de manera correcta, sin las estridencias y la superioridad imperial que le caracterizan.

"Tengo una sensación muy especial, algo increíble. Teníamos ganas de lograr esta victoria, importante para el equipo y para mi, que hemos vivido momentos delicados. Hoy era el momento, iba al limite, habíamos reconocido los últimos kilómetros. Me siento muy feliz", proclamó un correor que compite en Italia mientras sigue en curso la investigación que le acusa de dopaje por salbutamol en la pasada Vuelta a España. Tras meses de sospechas le urgía una alegría como esta.

El trazado de 181 kilómetros entre San Vito al Tagliamento y la cima del Monte Zoncolan contó con una escapada inaugural de 7 ciclistas, si bien su renta con respecto al pelotón nunca se disparó y finalizaría antes del arranque de las rampas del puerto llamado 'La Porta del Inferno', situada a la salida de Ovaro. Valerio Conti fue el último de los aventureros en tirar la toalla, justo cuando el español Igor Antón abría las hostilidades dentro del grupo de favoritos.

El vasco ya había ganado en esa icónica cima en 2011 y lo probó cuando la carretera empezó a empinarse, con 10 kilómetros por delante, un 11,8% de pendiente media y rampas de hasta el 23%, a 1.730 metros de altitud. Los corredores acumularían en las desgastadas piernas un desnivel de 1.203 metros y, también la exigencia pautada por el Sky. La estructura británica impidió que el pelotón filtrado y cabcero tuviera hueco para disfrutar del calor de los 100.000 deplazados.

Los candidatos al título establecerían una pelea por las posiciones al tiempo que Poels imprimía un ritmo que negó cualquier atisbo de ataque de nadie. En la agonía continuada que dictó el gregario de Froome se fueron abrasando Carapaz y Aru. Dumoulin también cayó, pero no besó la lona, pues su categoría le llevó a mantener una subida constante, a ritmo, que redujo los daños que le podría hacer causado un acelerón semejante de sus contrincantes.


Cuando Poels soltó la soga, y tras unos minutos de calma, despegó Froome para sentenciar a aquel que hacía la goma. La particular forma de escalar del keniata entró en ignición y Yates, que había contemporizado, sólo decidió salir a su caza cuando restaban tres kilómetros. Se activó en ese punto un tú a tú sobresaliente en el que los dos británicos se mantuvieron en una brecha de siete segundos mientras atravesaban los túneles y se estabilizaban las diferencias a sus espaldas.

La emoción rebosó cuando la maglia rosa se acercó al coloso venido a menos, pero Froome apretó los dientes para entrar primero en meta. La necesidad de victoria -llevaba meses sin ganar- le empujó a vaciarse y Yates midió su fuelle, pues la etapa de este domingo también exigirá al contener un final en alto y el Passo Tre Croci, de 8 kms al 13,5 de pendiente media. En todo caso, el ataque del jefe de filas del Sky, a a 4,3 kilómetros del banderazo postrero, le bastó para vencer con seis segundos de margen.

Veinticuadro segundos más tarde arribaron Pozzovivo y Miguel Ángel López, y con 37 segundos de desventaja se presentó un Tom Dumoulin que minimizó los problemas, sabedor de la crono del próximo martes. Froome, al final del día, sólo accedió a la quinta plaza de la general, todavía con 3:10 de distancia con respecto al puntero. Y Yates cosechó algo másde tiempo para no desangrarse en la batalla conra el crono (saca 1.37 minutos al neerlandés). Pozzovivo entró en el podio provisional ( a 1.37), con Pinot cuarto (a 1.46) y el ecuatoriano del Movistar Richard Carapaz en la séptima plaza (a 3.56). El duelo entre británicos correspondió con las elevadas expectativas del día.

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