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BALONCESTO

NBA. Los errores de Warriors y el físico de los Rockets asoman a los campeones al abismo

EL IMPARCIAL
viernes 25 de mayo de 2018, 19:56h
Los de Houston defendieron su cancha y están a una victoria de llegar a las Finales.

La baja de Andre Iguodala, la falta de soluciones desde el banquillo para evitar la sangría defensiva y los errores de concentración en los momentos clave han puesto a los Golden State Warriors contra las cuerdas. Los Rockets volvieron a acribillarles a base de aclarados y unos contra uno de Chris Paul, James Harden y Eric Gordon contra el apesadumbrado Looney o un Steph Curry transparente en la faceta de achique. Un emparejamiento desfavorable que Steve Kerr no ha sido capaz de ajustar. Las ayudas nunca llegaron tras el primer desborde y la consistencia en el tino de los tejanos confeccionó el 3-2 que les deja a un paso de volver a la lucha por el anillo.

En la pasada madrugada confirmaron las buenas sensciones que lucieron al recuperar la ventaja de campo en el Oracle Arena hace dos días y el sistema de Mike D'Antoni se impuso de nuevo, usando la misma receta física y tendente al ritmo pausado y el individualismo. Ganaron por 98-94 en un final apretado en el que los ganadores de dos de los tres últimos títulos en juego, otra vez, acumularon errores en las posesiones decisivas. La postrera, una pérdida de Draymond Green cuando quedaban segundos para tener el tiro que les devolvería la franquía en las semis del Oeste.

Toyota Center de Houston disfrutó de un ardoroso despliegue que sólo dio permiso a los Warriors para ponerse por delante en el marcador cuando habían pasado los dos cuartos iniciales. En la primera mitad nunca lograron una ventaja y en el tercer y último cuarto no pusieron dos posesiones de por medio cuando mandaron en el electrónico. La sensación de mayor dominio y competitividad del mejor equipo de la NBA en temporada regular se repitió.

Dejaron a los de Golden State en unos pírricos 17 puntos en el primer periodo. Ese constituyó el aviso flagrante de lo venidero. Sin Iguodala, Kerr tenía que reaccionar y apostó por abrir la rotación y contar con más jugadores. El movimiento le saldría bien, ya que les devolvieron el parcial para llegar al descanso con empate (45-45). Aún así, los locales supieron escapar a una noche horrorosa de James Harden desde el triple (0-11). Se quedó en 19 puntos (5 de 21 tiros de campo), gracias a un rosario interminable de tiros libres promocionado por los uno contra uno mencionados.

Este es el hecho más preocupante para los defensores del título. Porque sin una versión notable de la 'Barba' fueron derrotados. Saldrían al rescate Eric Gordon (24 puntos, dos tiros de personal a falta de 2,4 segundos y un robo decisivo, en la decimosexta pérdida de sus rivales) y Chris Paul (20 puntos, incluidos 18 en la segunda parte, 6 asistencias y 7 rebotes). Además, la influencia de Clint Capela (12 puntos, 14 rebotes y 2 tapones) y la energía defensiva de Trevor Ariza, Gerald Green y P.J. Tucker determinarían el ganador del quinto capítulo de esta magnífica rivalidad.

"Eric (Gordon) es el Sexto Jugador del Año la pasada temporada y lo fue porque no salió de titular, pero no tengo ninguna duda que podría ser un gran titular si nosotros lo quisiéramos en esa posición. Ha estado excepcional en el juego ofensivo y en defensa lo ha hecho siempre brillante, lo que nos ha permitido lograr la victoria", analizó un D'Antoni que dijo, a su vez, de la actuación de su estrella y candidato a MVP que "no tengo ningún problema con que Harden haya fallado los últimos 20 intentos de triple porque estoy convencido que en el próximo partido puede anotar los 10 primeros que haga. Lo importante es que como equipo volvimos a jugar un gran baloncesto, que nos permitió alcanzar la victoria a pesar que nuestros tiros desde fuera del perímetro no fueron buenos".

"Las pérdidas de balón fueron las que nos mataron al final del encuentro. Pero, al margen de nuestros errores en el control de balón, al final hay que darle crédito a los Rockets, que, repito, son un equipo que en la temporada regular llegó a los 65 triunfos", se limitó a decir un Steve Kerr visiblemente irritado en un par de salidas de tiempo muerto resueltas por sus jugadores con fallos de concentración y canasta local. El técnico expuso que "nos hemos enfrentado a un gran equipo, que volvió a su campo con la inspiración de haber conseguido la victoria de visitantes y eso se notó en la intensidad que pusieron sin que nunca nos permitiesen distanciarnos en el marcador".

Kevin Durant ( 29 puntos y 4 rebotes), Klay Thompson (23 puntos y 4 rebotes), Stephen Curry (22 tantos, siete rebotes, seis asistencias y 4 robos) y Draymond Green (12 puntos, 15 rebotes y 4 asistencias) respondieron, aunque el ala-pívot fallase en el momento menos oportuno. Los que no estuvieron a la altura en ambas fases del juego fueron los secundaros y el fondo de banquillo que tanta importancia han tenido en la era triunfal de los de San Francisco. Shaun Livingston, Nick Young o David West han caído en desgracia. Y la inclusión de última hora del novato Jordan Bell, esperanzadora, ha llegado tarde.

Para el sexto duelo hay dos incógnitas relevantes. Una es si Andre Iguodala estará en codiciones de competir y la otra es si Chris Paul podrá ayudar a sus compañeros. El base se lesionó en el tramo final del último partido -sufrió un tirón muscular en la pierna derecha- y es duda. "Ahora nos toca salir en el sexto partido a jugar al máximo de nuestro potencial y con Iguodala ya recuperado estoy seguro que aportaremos en el campo un gran baloncesto", manifestó un Kerr que se niega a entregar a los Rockets su vuelta a las Finales (no pisan ese escalón desde 1995). No le queda otra. Esta es la posición de mayor presión que ha vivido el exitoso ciclo desarrollado en Oakland.

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