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NOVELA

Ana María Matute: Olvidado rey Gudú

domingo 24 de junio de 2018, 19:02h
Ana María Matute: Olvidado rey Gudú

Destino. Barcelona, 2018. 770 páginas. 23,75 €. Se publica una magnífica edición conmemorativa de la más ambiciosa novela de Ana María Matute -fallecida el 25 de junio de 2014-. Como “el libro de mi vida” calificó su autora esta historia de reyes y reinas, duendes y princesas, ambientada en la Edad Media, y escrita con bella prosa. Por Adrián Sanmartín

El 25 de junio de 2014 nos dejó una de las más grandes voces de la literatura española del siglo XX, acreedora de numerosos galardones, como, entre otros, el Premio Nacional de Narrativa, el Planeta, el Nadal, el Café Gijón, el Nacional de las Letras Españolas y el Cervantes. Cercana a cumplir noventa años, Ana María Matute moría en su casa de Barcelona, tras una vida compleja y no exenta de situaciones difíciles. Nacida en el seno de una familia de la pequeña burguesía catalana, de niña sufrió una grave enfermedad y vivió el estallido de la Guerra Civil española, contienda que la marcaría profundamente, así como una postguerra dominada por la angustia y la miseria. A los diecisiete años escribe su primera novela, Pequeño teatro, publicada más de una década después, viendo la luz antes que esta, Los Abel (1948) y Fiesta al Noroeste (1952).

En 1953 se casa con el también escritor Ramón Eugenio de Goicoechea, y dos años después viene al mundo su único hijo, Juan Pablo, a quien dedica buena parte de sus obras infantiles. Tras once años de matrimonio, se separa, en unos momentos en los que esta decisión le acarrea que su esposo obtenga la tutela de su hijo, al que prácticamente apenas puede ver. Tiempo después, comienza una nueva relación sentimental con el empresario francés Julio Brocard. Pero el fallecimiento de este, en 1990, agrava la depresión que venía padeciendo, a lo que se suma problemas económicos.

Ana María Matute, sin embargo, no se da por vencida. En su batalla por la supervivencia, siempre echó mano de su indomeñable vocación literaria, convertida en auténtica tabla de salvación. Y en esa vocación, repleta de grandes obras, destaca Olvidado rey Gudú, título mayor de su narrativa y que ahora, a los 22 años de su publicación, y coincidiendo con el aniversario de su muerte, recupera Destino en una magnífica edición especial, con deliciosos dibujos de los personajes y esbozos realizados por la propia Ana María Matute en el proceso de escritura de la novela. Un proceso largo, en el que se empleó afondo, hasta que Olvidado rey Gudú apareció en 1996.

Olvidado rey Gudú es quizá el título más ambicioso de la escritora barcelonesa. En cualquier caso, como ella misma confesó, “es es el libro de mi vida, creció como un árbol dentro de mí”. Y también supuso un gozoso renacer de Ana María Matute. Ese mismo año de 1996 es elegida académica de la Real Academia Española (RAE), ocupando el sillón “K”, y convirtiéndose en la tercera mujer que entró en la Docta Casa. Leyó su discurso de ingreso el 18 de enero de 1998, contestado por Francisco Rico.

Bajó el título de En el bosque, y tras los pertinentes agradecimientos y el homenaje a su predecesora en el sillón “K”, Carmen Conde, realiza una encendida y bella defensa del bosque y lo que para ella significa:El «bosque» es para mí el mundo de la imaginación, de la fantasía, del ensueño, pero también de la propia literatura y, a fin de cuentas, de la palabra […]. Los bosques siempre han sido importantísimos para mí. Su mera imagen siempre me ha sugerido toda suerte de historias y leyendas, de recuerdos que ignoraba poseer, pero que estaban ahí, confundidos entre los árboles o escondidos en la espesura de los zarzales. Antes de saber leer, los libros eran para mí como bosques misteriosos”.

Y precisamente, de manera especialmente intensa, desplegará la fantasía y la imaginación en la monumental Olvidado rey Gudú, cuya primera edición fue depositada por Matute en 2009 en la Caja de las Letras de la sede central del Instituto Cervantes en Madrid. Olvidado rey Gudú forma parte de una trilogía -aunque cada obra se puede leer de manera independiente-, compuesta por La torre vigía y Aranmanoth, y nos sumerge en una Edad Media, época por la que siente pasión, y que considera, según señaló, “un elemento que nos ayuda a explicar muchas de las cosas que ocurren hoy. La Edad Media no pertenece al pasado, la Edad Media está aquí”. Ambientada en el reino inventado de Olar, narra las luchas de la saga de sus reyes y reinas por afianzar su poder y extenderlo. La pueblan una multitud de extraordinarios personajes, como la reina Ardid, el Príncipe Predilecto o el rey Gudú, presa de un singular hechizo.

Un sinfín de elementos propios de la condición humana se concitan en esta historia, prevaleciendo la crueldad y la ambición, pues Olvidado rey Gudú no deja de ser un libro de considerable dureza, aunque en él no esté ausente el amor o su deseo de alcanzarlo. En el momento de su publicación, se evocó a Tolkien como referencia, si bien Matute matizó que estaría más cerca de la línea del rey Arturo. Sea como fuere, muchísimos antes de que George R. R. Martin lanzara su mediática Juego de tronos, nuestra Ana María Matute escribió con hermosa prosa esta novela donde comprobamos, como bien dijo su autora, que “¿acaso nuestros sueños, nuestra imaginación no forman parte también de nuestra realidad?” Esta edición conmemorativa es buena ocasión para (re) leerla.

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