www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

RUSIA 2018

Así quedan los cuartos de final sin Messi, Ronaldo ni España

Así quedan los cuartos de final sin Messi, Ronaldo ni España
miércoles 04 de julio de 2018, 00:46h
Brasil confirmó su favoritismo y Croacia e Inglaterra avistan las semis.

La crónica de estos intensos y sorpresivos octacos de final del Mundial ruso tiene como protagonistas, y sujetos pasivos, a Lionel Messi y Cristiano Ronaldo. Porque los dos jugadores que han dominado el Balón de Oro en la última década se despidieron del torneo casi a las primeras de cambio. El jugador del Barcelona fue presa de la inestabilidad de una Argentina que fue retratada por Francia, mientras que el luso no pudo sacar a sus compañeros del bloqueo anotador.

En medio de ese aparente cambio de mando emergió Kylian Mbappe. El jugador del PSG entró en ebullición ante Jorge Sampaoli, dando muestras de la mezcla irrebatible de velocidad y técnica que le hacen entrar en el podio de los mejores del planeta (en un futuro cercano). El delantero destrozó a los americanos con un doblete que vino a refutar el penalti convertido por Griezmann. Messi volvió a lucir apagado, desconectado, y el golazo de Pavard, que puso el empate a dos, fue el punto de inflexión que sacó a un cuadro argentino débil mentalmente.

Ronaldo, por su parte, tampoco tuvo su mejor día. No fue capaz de anotar por vez primera en una fase eliminatoria y resultó espectador de lujo ante la exhibición de Edinson Cavani. El delantero uruguayo dio dos picotazos de talento elevado a la zaga de la vigente campeona de la Eurocopa, que no defiende tan bien como cuando alzó tal torneo. Los de Óscar Washington Tabárez se reivindicarían como un sistema de cierre soberbio y se citaron con los galos en cuartos.

Más tarde emergería el otro talento del tridente del PSG. Neymar reclamó los focos en el envite entre Brasil y México. Lo hizo tras ser acusado de perder tiempo y tirarse demasiado al césped. Mostraría que su punto de forma está en crecimiento al anotar un gol y dar otro a Firmino. Aglutinaría el cuero, deseperando a un bloque azteca fundido desde el plano físico. La irrupción de William como elemento punzante -Coutinho no lució- y la consistencia defensiva bastó a la Canarinha para reivindicarse como candidata.

A este coloso le aguarda Bélgica, que clausura el lado exigente del cuadro. Los centroeuropeos firmarían una remontada esplendorosa, ya que Inui condujo a Japón a colocarse con un plácido 2-0. Sin embargo, a falta de media hora Roberto Martínez dio un volantazo y se la jugó: dio entrada a Fellaini por Mertens y a Chadli por Carrasco. Ambos anotarían y su apuesta por el físico en detrimento de la calidad encumbrarían al preparador español. Los 'Red Devils', apoyados también en Courtois, medirán su compatitividad ante los cariocas. Los nipones se fueron cono honores.

En el otro sector del cuadro figuraba la selección española. Y se habla en pasado porque los pupilos de Fernando Hierro no levantaron el vuelo plomizo de su estilo combinativo -mostrado en una fase de grupos poco ilusionante- y fueron llevados al límite por una Rusia que con defensa y contragolpe pudo dañar a De Gea. Los 90 minutos no bastaron y la prórroga tampoco. Así, los penaltis verían a Koke y a Aspas fallar sus lanzamientos, al tiempo que el meta del United, falto de convicción, no detuvo los que tuvo en sus manos. En consecuencia, la obra de Lopetegui hizo las maletas.

Los pensamientos de la hinchada nacional se relamían al contemplar a Croacia como el rival más complicado antes de la final. Pero, ni unos pasarían de ronda ni los otros refrendarían el gran nivel de juego mostrado en los tres duelos precedentes. Los balcánicos se toparon con la granítica Dinamarca y llegaron a los penaltis, también. Kasper Schmeichel se ganó el papale protagonista, pero en la tanda Modric -que falló una pena máxima durante el partido-, Rakitic y Subasic decidieron el sufrido billete.

En esa senda hacia las semifinales chocarán Suecia e Inglaterra. Los escandinavos validaron su catenaccio explícito, que se cobró la víctima de una Suiza sin garantías en cuanto a mentalidad. El tanto de Forsberg valió el acceso a cuartos. Y los británicos pelearon hasta perder el oxígeno con Colombia -sin el lesionado James). Manejaron una ventaja escueta hasta que Yerry Mina empató, en el 94. Nueva prórroga y nuevos penaltis. En esa suerte Uribe y Bacca dieron a Dier la oportunidad de ganar. Y el mediocentro del Tottenham no perdonó.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios