Han sido trasladados al hospital, a pesar de que su estado de salud es bueno. La primera fase de la operación ha finalizado por hoy.
Cuatro de los 12 niños atrapados en la cueva de Tailandia han salido ya y han sido evacuados en un helicóptero con destino al hospital general de Chiang Rai, capital de provincia de mismo nombre y donde se encuentra la cueva. La situación de los menores es "perfecta", aseguró el portavoz de las operaciones, Narongsak Ossottanakorn.
Otros ocho niños y el monitor del grupo continúan en la gruta a la espera de ser rescatados por el equipo de buzos encargado de la misión de salvamento, que, como indicaron hoy las autoridades, puede durar dos o tres días en completarse y que los expertos consideran de alto riesgo.
Las labores de rescate han terminado por hoy porque, según ha explicado el jefe de la operación, los tanques de oxígeno disponibles se han acabado. Se reanudará la segunda fase de la misión en diez horas si las condiciones lo permiten. "La misión ha sido más exitosa de lo que esperábamos", aseguró el mismo portavoz.
La operación empezó a primera hora de la mañana, acelerada por el mal tiempo. "Si no los rescatamos durante el día que estamos más preparados, podríamos perder la oportunidad de lograr la misión". De hecho, las lluvias monzónicas han empezado a caer sobre los alrededores de la cueva.

Son 18 buzos -13 internacionales y cinco tailandeses- los que protagonizan la operación de rescate con la determinación de regresar acompañados de las víctimas, doce niños de entre 11 y 16 años y un adulto de 26 -el entrenador-, que llevan atrapados desde hace más de dos semanas.
Para un buceador experimentado el trayecto supone unas 11 horas, 6 de ida y 5 de vuelta. La primera etapa es la que mayor riesgo conlleva. Para superarla, los menores, que pasaron cerca de nueve días sin comer antes de ser encontrados el lunes, tendrán que bucear por un angosto pasadizo por donde sólo cabe una persona. Además, tendrán que superar desniveles y cubrir largas caminatas entre corrientes de agua y rocas, son las dificultades de la misión de salvamento. Sin embargo, desde que los niños se perdieron, las autoridades han estado extrayendo agua de la cueva para facilitar el camino lo máximo posible.
Una vez llegados donde se encuentran los escolares y su tutor, a más de 4 kilómetros de la boca de salida, los expertos iniciarán de manera gradual el viaje de vuelta en pequeños grupos formados por dos rescatistas y uno de los atrapados.
¿Cómo es la operación de rescate?
Los chavales, muchos de los cuales antes del rescate no sabían nadar, han recibido un curso intensivo sobre el manejo de los equipos de inmersión.
Durante la misión se utilizarán máscaras especiales que cubren toda la cara y les permiten respirar de manera natural, además de comunicarse con los equipos de salvamento.
Los expertos buzos, quienes alertaban del riesgo de la misión pero aseguraban que era la vía más factible, permanecerán en todo momento unidos a los niños para guiarles.
También contarán con una cuerda, asida a la pared, que servirá para orientales durante la ruta de salida a través de subidas y bajadas de un pedregoso terreno con fuertes corrientes de agua e iluminado de manera artificial.
Una vez en el exterior, doctores y miembros de la asistencia sanitaria evaluarán a los niños. Más de una docena de ambulancias y cinco helicópteros se encuentran apostados a las afueras de la gruta para trasladar a los chavales al hospital.
Los doce escolares y su tutor fueron encontrados la noche del lunes en una isla de terreno seco 4 kilómetros adentro de la caverna. El hallazgo se produjo tras nueve días de intensa búsqueda en la que participaron más de 1.300 personas.