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BALONCESTO

NBA. Insólito: los Spurs se hacen con DeRozan a cambio de Leonard pero éste se rebela

EL IMPARCIAL
viernes 20 de julio de 2018, 01:21h
El traspaso estrella de los tejanos podría dejar al defensor referencial un año inactivo, como signo de protesta.

La pasada madrugada vivió uno de los momentos cumbre del mercado de agentes libres de la NBA en este verano de 2018. Después de la llegada de LeBron James a Los Angeles Lakers y la respuesta inmediata de los Golden State Warriors contratando al pívot estelar DeMarcus Cousins, nada hacía presagiar un movimiento de potencia similar. Pero todavía quedaba pendiente la resolución de la situación de Kawhi Leonard, el Jugador Más Valioso (MVP) de las Finales de 2014.

Este alero, probablemente el más completo de la liga estadounidense si se consideran las dos fases del juego, había proclamado hace semanas su intención de abandonar San Antonio después de una temporada extraña para la franquicia tejana y también para la reputación de tipo altruista y tímido que se había granjeado el jugador llamado a ejercer de patrón en los Spurs post Tim Duncan, Manu Ginóbili y Tony Parker. Los meses que pasó sin jugar, aunque tuviera el alta médica, no hacían presagiar que todo obedeciera a una estrategia de presión hacia la directiva y el entrenador que tanto le había protegido hasta su llegada al estrellato.

Sea como fuere, Leonard pasó lesionado gran parte del pasado curso y en torno a esa dolencia difícil de sanar -desde el prisma mental- llegaría a enfrentarse con parte de la cúpula y el cuerpo médico de la franquicia de El Álamo. Eligió pedir opiniones y tratamientos externos a los que le ofrecían en los Spurs y, además, dejó caer que algunos de los compañeros de vestuario no le brindaron todo el apoyo que él necesitó. Aún así, en plena temporada decidió tomar los micrófonos para asegurar, en una inusual intervención, que quería seguir en el equipo que le vio nacer deportivamente.

Ese movimiento resultaría un descontextualizado oasis, pues finalmente desnudó sus intenciones de salir de la sombra y el cobijo del entrenador Gregg Popovich. Desde que se supiera esa voluntad de hacer las maletas en San Antonio se pusieron a trabajar para sacar el mayor botín por un jugador considerado estelar en la NBA, un obrero de 27 años que ha logrado en dos ocasiones el premio de Jugador Defensivo del Año y cuyo estado físico y mental es una incógnita.

La rumorología se desataría en ese intervalo. El entorno del jugador deslizó que tenía en mente regresar a Los Ángeles, de donde es nativo. Bien a los Lakers, bien a los Clippers. Pero las exigencias de los Spurs eran altas y por eso comenzaron a sonar con fuerza otras ciudades y estados. De hecho, los Sixers de Philadelphia estuvieron sentados en la mesa de negociaciones, admitiendo en el paquete a Pau Gasol. Sin embargo, para sorpresa del propio Kawhi el trato se firmaría con los Raptors.

Toronto es la franquicia que, en un intento por renacer del proyecto zanjado con el despido de Dwayne Casey -mejor entrenador del año-, ha aceptado acoger a Leonard, que en 2017-18 jugó nueve partidos y logró promedios de 16,2 puntos y 4,7 rebotes, muy alejados de los números que le llevaron a sonar en las quinielas al MVP de la temporada en los últimos años. Con él se debe ir a Canadá también el escolta Danny Green, el triplista irregular que fue básico en la consecución del último anillo tejano.

A cambio, San Antonio se ha llevado a un premio gordo: DeMar DeRozan. El escolta californiano de 28 años, All Star en múltiples ocasiones y que acabó el pasado curso -el mejor de sus nueve años en la élite- con 23,0 puntos y 5,2 asistencias, saldrá por vez primera de Toronto desde que fuera drafteado y lo hace para ponerse al recaudo de un lugar dinástico. Asimismo, el versátil ala-pívot austríaco Jakob Poeltl y una selección protegida de la primera ronda del sorteo universitario de 2019 cierran la operación.

El caso es que Leonard está a punto de declararse en rebeldía. Sólo quiere ir a Los Ángeles. En la gélida Canadá no le ofrecerán más de 190 millones de dólares por cinco años cuando vuelva a ser agente libre y si quisiera ir a otro equipo no podría pasar de los 141 millones por cuatro temporadas. Es, sin duda, el que ha salido perdiendo. Porque los Raptors andan mirando de reojo a un jugador del que no saben cómo va a reaccionar en la pista. Si la llega a pisar. Masai Ujiri, presidente de operaciones de los canadienses, ha asumido que han adquirido un "riesgo importante". Desde la ESPN ya han confirmado que el alero "no desea jugar" en Toronto y estaría dispuesto a no jugar todo el año, "si fuese necesario". Una amenaza que suena parecida a la lanzada por Kyrie Irving a los Cavaliers antes de que le dejaran ir a Bston. Hace once meses.

"Estoy muy feliz con el traspaso", ha confesado Popovich toda vez que se ha anunciado la maniobra. Su elegancia le ha llevado a declarar que "Kawhi se comportó maravillosamente mientras estuvo aquí y fue un trabajador duro todo el tiempo". Tildaría de "ridículas" las informaciones que hablan de su efecto nocivo sobre el camarín en los meses precedentes y pasó página con celeridad en su alocución. Al fin y al cabo, lo vivido con Leonard ha sido un mal sueño. "En este punto es hora de seguir adelante. Estoy comprometido por Jakob (Poeltl, DeMar (DeRozan) y nuestro equipo de baloncesto. Tenemos muchos jóvenes y es emocionante", remarcó el técnico.

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