www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

POESÍA

Poesía ¿eres tú? Aproximaciones a la poesía, el poema y el poeta

domingo 22 de julio de 2018, 16:49h
Poesía ¿eres tú? Aproximaciones a la poesía, el poema y el poeta

Hiperión. Madrid, 2018. 344 págs. 20 €

Por Inmaculada Lergo

«A mí la que me gusta es la que no he escrito todavía; la que nunca escribiré», le dice en una carta Gabriel Miró a su editor, tratando sobre la redacción y publicación de la novela El obispo leproso. Y es que todo aquel que es exigente con su propia obra siente lo mismo que Gabriel Miró; y si ese escritor es poeta, me atrevería a decir que aún más, porque la poesía suele llevar a la reflexión sobre su propia condición y exigencia, y concebirse y sentirse, incluso, como algo independiente del propio poema. Junto a ello, especialmente desde el Romanticismo, se ha apelado al carácter sublime e inalcanzable de la Poesía (dejemos a un lado la poesía anónima y popular), e incluso aquellos que, más recientemente, han pretendido bajarla de las alturas y «prosificarla» igualmente han partido de esa premisa. En definitiva, como afirman los editores de este volumen, «si alguien diese con el secreto y descifrara definitivamente la esencia del numen lírico, verbalizándolo y escribiéndolo, se acabaría el misterio y, por tanto, la poesía». El poeta, pues, es alguien siempre insatisfecho con lo que hace y a lo que se entrega, venera, sufre, ama, odia, se sacrifica, etc. etc.

Sea como fuere, el oficio de poeta ha conllevado y conlleva siempre un diálogo con la poesía y, como parte de él, un deseo de definirla, de fijarla -como haría un entomólogo con su mejor mariposa- en unas breves palabras exactas y reveladoras. Cierto que hay otros muchos conceptos que han provocado igualmente numerosos intentos de definición -el amor, por poner el ejemplo que primero se nos viene a la cabeza-, pero creo que ninguno supera al de la Poesía; ni alcanzan tal variedad, no ya de matices, sino de planteamiento, fundamentos o de la propia base de la que parte. De ahí que como lectora y crítica habitual de poesía (y escritora según pretendo), me atrajo inmediatamente este libro -que recoge, en más de trescientas páginas, citas de todas las épocas y de un incontable número de autores-, comenzando por un título, Poesía ¿eres tú?, de matiz irónico, evocador y un punto irreverente, y siguiendo por el hecho de que la recopilación y edición sean de Fermín Herrero y Jesús Munárriz: el primero, poeta de larga trayectoria y reconocimientos, de poesía nítida y atrapante; y el segundo, poeta igualmente, poseedor de una rica biblioteca y, sobre todo, de una acumulación de lecturas en su haber literario y poético nada fácil de igualar. Buenas expectativas para un volumen de estas características.

Ateniéndose a la premisa de que «no hay poesía sin poema» ni «poema sin poeta», los compiladores han estructurado el libro en torno a esos tres conceptos. Después -análisis curioso- el orden alfabético de cada uno de estos tres capítulos les ha permitido establecer «un desorden temporal y de contenido que pone en pie de igualdad a autores, épocas y tendencias», lo cual sin duda establece unas relaciones inesperadas. Y, «como en cualquier bazar -se dice en la introducción- en este gran batiburrillo poético y metapoético puede encontrarse de todo, desde joyas y genialidades hasta algunas perogrulladas y boberías, pero de todas es responsable la poesía, que […] tras miles de años de existencia, continúa sin dejarse atrapar por definiciones y conceptos pero nunca desaparece, y sigue viva en quienes la escriben, la escuchan o la leen». Y es que encontramos todos los tonos -serio, irónico, ingenioso, reflexivo, metafísico, personal, ingenioso, definitorio, simbólico, sublime, prosaico…- y todos los puntos de vista posibles, y todas las similitudes y todos los contrarios.

Aquí les dejo, para cerrar, solo una muestra, como ejemplo de lo que podrán disfrutar enredándose en estas páginas; el poema «Ni los más renombrados» de Javier Cánaves: «No se trata de un vómito, / aunque a veces produzca / ganas de vomitar. // No es una confesión, / pues la sinceridad / no tiene sitio aquí. // No es cuestión de crear / mundos nuevos. Con éste / estamos bien servidos. // No consiste en juntar / bellas palabras huecas, / que ya no somos críos. // No te puedo ofrecer / una definición / exacta y convincente. // No debes preocuparte. / Ni los más renombrados / se pusieron de acuerdo».

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios