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AZNAR DERROTA A RAJOY

lunes 23 de julio de 2018, 10:13h
Tras vencer con apuros a Felipe González y, cuatro años más tarde, por mayoría absoluta a su sucesor, José María Aznar, tras...

Tras vencer con apuros a Felipe González y, cuatro años más tarde, por mayoría absoluta a su sucesor, José María Aznar, tras ocho años en el poder, cumplió lo que había declarado y anunció su retirada cuando arrasaba a José Luis Rodríguez Zapatero en todas las encuestas por encima de los 13 puntos. En una entrevista en Moncloa para La Razón, le arranqué el compromiso de no presentarse a la tercera elección. Todos creíamos que propondría a Rodrigo Rato. Algo debía saber el presidente porque prefirió elegir, y a dedo, a Mariano Rajoy. A pesar de los 13 puntos de ventaja, el candidato, que hizo una desastrosa campaña electoral, terminó perdiendo las elecciones generales, y no solo por el 11-M.

Tras su victoria en el año 2011, Mariano Rajoy fue prescindiendo poco a poco de José María Aznar. Dejó de consultarle, le trató con desdén creciente, le ninguneó con prepotencia y, finalmente, ni siquiera le invitó a participar en el último congreso.

Hizo alarde de neutralidad el expresidente del Gobierno, pero está claro para muchos que pretendía imponer a su favorita, Soraya Sáenz de Santamaría, y por eso pronunció un meditado discurso en el que subrayó el “éxito” de su política en Cataluña, pilotada por la vicepresidenta. El referéndum del 1 de octubre y la proclamación de independencia el 27, así como la timorata aplicación del artículo 155, certificaron el fracaso de Soraya. Mariano Rajoy, que tanto éxito había alcanzado con su política económica, acumuló torpeza tras torpeza en el tratamiento del secesionismo catalán.

A la chita callando, José María Aznar se opuso a la continuidad de Soraya Sáenz de Santamaría y apoyó de forma muy hábil e inteligente a Pablo Casado. No era fácil el encumbramiento del joven líder, pero al final se impuso el deseo del partido de regeneración general y también la hostilidad a la continuidad del marianismo. En la contienda particular entre los dos expresidentes, José María Aznar derrotó a Mariano Rajoy. Una de las tareas de mayor relieve que corresponde hacer a Pablo Casado es tender puentes entre Aznar y Rajoy y dar continuidad a la historia del partido. No será fácil la operación, pero son muchos los que creen que el nuevo líder la intentará. Y que tal vez la consiga.