Alguna azafata y otros pasajeros intentan impedir que logre su objetivo.
Una joven activista sueca ha impedido la deportación de un afgano al negarse a ocupar su asiento en el avión que les iba a llevar desde Gotemburgo a Estambul. El piloto no podía despegar mientras hubiese pasajeros aún en pie. Elin Ersson, como se llama la protagonista, discutió con una azafata y con algún pasajero, pero logró su objetivo.
Su protesta quedó a la vista de todo el mundo gracias a un vídeo en directo a través de su cuenta en Facebook, donde ya ha recibido más de 1.700.000 visitas y ha sido más de 70 veces compartido.
"Estoy haciendo lo que puedo para salvar la vida de una persona. El piloto no puede despegar hasta que todos los pasajeros ocupen sus asientos. Solo quiero detener la deportación y luego cumpliré las reglas"
Mientras se va paseando por el avión, algunos pasajeros la increpan ante el evidente retraso del vuelo. En un momento dado se encara con uno que intenta arrebatarle el teléfono y le pregunta: "¿Qué es más importante: una vida o tu tiempo?". "Quiero que baje del avión porque no está seguro en Afganistán. Estoy tratando de cambiar las reglas de mi país, no me gustan. No está bien enviar a personas al infierno", añade.
Después de un tenso enfrentamiento, durante el cual las autoridades del aeropuerto se negaron a usar la fuerza para expulsar a Ersson del avión, los pasajeros rompieron en aplausos cuando el solicitante de asilo fue sacado del avión.
Aunque logró su objetivo, Ersson podría enfrentarse a una pena de hasta seis meses de cárcel al cometer un delito por incumplir las órdenes del piloto durante dos horas.