El miembro de La Manada fue detenido el miércoles por intentar robar unas gafas de sol.
El titular del juzgado número 16 de Sevilla, Juan Gutiérrez Casillas, ha decretado prisión provisional sin fianza para Ángel Boza, miembro de La Manada que fue detenido el miércoles por robar unas gafas de sol en un centro comercial y por atropellar a un vigilante de seguridad e intentar arrollar a otro.
Boza ha declarado esta tarde ante el juez sevillano, tras ser detenido poco antes de las diez de la noche en la avenida Menéndez y Pelayo de la capital sevillana, una vez que los vigilantes del centro comercial avisaron a las fuerzas del orden después de no poder impedir que abandonase el establecimiento.
Boza niega el robo, aunque en el momento de la detención llevaba las gafas en el coche, y alega que fueron los vigilantes los que arremetieron contra él cuando iba en el coche.
Sin embargo, el atestado elaborado por la Policía Local, que lo interceptó en la avenida Menéndez Pelayo en dirección al barrio de Nervión, señala que la dependienta alertó a los vigilantes de seguridad al ver que había quitado la etiqueta a unas gafas de sol que le había enseñado y las cambió por las que llevaba. Los vigilantes salieron en su busca, y Boza fue hasta el aparcamiento, donde cogió su coche y arremetió contra ellos, uno de los cuales presenta un parte de lesiones aunque no revisten gravedad.
Largo historial delictivo
Ángel Boza tiene antecedentes por delitos de tráfico y acababa de recuperar su carnet de conducir hace tan sólo unos días. Según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), Boza fue condenado por el Juzgado de Instrucción número 12 de Sevilla a una pena de 32 días de trabajo en beneficio de la comunidad y a la privación de conducir vehículos a motor y ciclomotores por un tiempo de ocho meses y un día por la comisión de una falta de desobediencia y un delito contra la seguridad vial.
Los hechos ocurrieron el 23 de mayo de 2014 cuando fue detenido conduciendo un vehículo bajo el efecto de bebidas alcohólicas y desobedecer los requerimientos de la Policía Local de Sevilla para que detuviera la marcha. La sentencia se dictó ese mismo día y fue de conformidad. Así, el tiempo de cumplimiento de la pena de prohibición de conducir se inició el 23 de mayo de 2014 y finalizó el 18 de enero de 2015, según los datos facilitados por el TSJA.
El 10 de abril de 2018, el Juzgado de lo Penal número 15 de Sevilla absolvió a Ángel Boza de un delito de quebrantamiento de condena referido a los trabajos en beneficio de la comunidad por el que fue sentenciado por el Juzgado de Instrucción número 12. Los trabajos empezaron a cumplirse pero el condenado tuvo que dejar de cumplirlos por motivos laborales.
En febrero de 2016 fue condenado nuevamente por el Juzgado de Instrucción número 10 de Sevilla por la comisión de un delito contra la seguridad del tráfico y otro delito contra la seguridad vial por conducir una motocicleta bajo el efecto de las bebidas alcohólicas y rebasar a gran velocidad un semáforo en rojo.
Los hechos ocurrieron en la madrugada del 1 de febrero de 2016 y Boza aceptó una condena firme de multa de cuatro meses con una cuota diaria de 6 euros y ocho meses y cuatro días de privación del derecho a conducir por el delito contra la seguridad del tráfico.
Por el delito contra la seguridad vial, recibió además de cuatro meses de prisión y otros ocho meses y cuatro días de prisión, si bien se acordó la suspensión de la entrada en la cárcel durante un periodo de dos años.
Hace pocos días, el detenido retiró personalmente su permiso de conducir de las dependencias judiciales al haber cumplido ya el periodo de retirada. Según su abogado, Agustín Martínez, también tiene abierta una causa por hurto en San Sebastián y tiene antecedentes antiguos por robo con violencia.