Jesús Herrada y Alexandre Geniez se repartieron este jueves los honores en la Vuelta. El recorrido que transcurrió entre Mondoñedo y Estaca de Bares concluiría con el ciclista del Ag2r alzando los brazos en el sprint con el que se decidió el ganador del día, mientras que el español del Cofidis, astuto, se valió de su participación en la escapada de la fecha para sorprender a propios y extraños hasta el punto de ascender hasta la primera plaza de la general.
"Era el objetivo, el premio que llevaba tiempo buscando. No perder tiempo y luego meterme en una fuga", proclamó Herrada, quien no ocultaría su rabia por no haber podido competir por el triunfo parcial amén de haberse adjudicado el maillot rojo. "Uno de los objetivos en la etapa era sacar minutos e intentar ponerme líder, aunque el principal era el de ganar la etapa. Al final no he podido pelearla porque estaba demasiado muerto, pero no es mal consuelo", resumió.
Este todoterreno de Cuenca, que confesó que en los kilómetros finales "ya no podía más", reflexionó en la meta sobre lo conseguido: "Ahora quiero disfrutar sufriendo y a ver hasta donde podemos llegar porque Madrid está muy lejos. Es un honor ser el segundo conquense en ser líder de la Vuelta -tras el legendario Luis Ocaña-. Espero que sigan saliendo más chavales en Cuenca y en todo Castilla-La Mancha y ser un referente para ellos", manifestó.
Se vanagloriaría de su salida de Movistar. Lo hizo, subrayó, para "tener más libertad para disputar cosas, era lo que buscaba". El faro del punto más al norte de la península Ibérica le guió, junto a Geniez, hasta la tercera victoria francesa de la presente edición de la Vuelta. Todos ellos arribarían amortizando la siesta de un pelotón con el que llegaron a alcanzar los 11 minutos de ventaja. Un total de 18 corredores saltaron y dieron peso a la fuga que devendría en el ganador.
Cruzaría la meta Herrada a 2.54 de Geniez, pero le sobraría el esfuerzo para conjugar la desventaja de 5.45 minutos que tenía con respecto a Yates. Los gallos de la general llegaron a 11.39 del francés, abriendo una brecha con el conquense que bien podría hacer replantearse las cosas a más de uno. El corredor galo, por su parte, acumuló su tercera victoria en la ronda española, después de haber festejado en Peyragudes (2013) y el Mirador de Ézaro (2016).
Desde hace dos años un español no lideraba la Vuelta (Rubén Fernández). Pero el doble campeón de España (2013 y 2017) se pone líder en el año de su liberación, con Luis Angel Maté como mejor escalador hasta el momento. Una renta sensacional para Cofidis, que hubo de lidiar en esta jornada con escapados de nivel. Viajaban en ese ambicioso grupeto nombres como Nibali, De Gendt o Campenaerts. El Alto de Cadeira y el Alto de San Pedro, los dos de tercera categoría, impulsarían a los aventureros en la senda rompepiernas.
El 'Tiburón' siciliano lo intentaría desde lejos. A 35 kilómetros para el final saltó, pero el ganador de las tres grandes por etapas no se pegó a lo ocho corredores que se jugaría el triunfo a la postre. Campenaerts, Brambilla, Formolo, Padun, Geniez, Teuns Devenyns y Van Baarle serían los afortunados, mientras que el Mitchelton ayudaba algo al Movistar, con todo perdido. Y en la localidad de Mañón se impuso Geniez, de 30 años.