Es lo que ha hecho esta semana el Secretario General de la Conferencia Episcopal Española, José María Gil Tamayo, ante comentarios y críticas por parte de algunos a la carta-apoyo que el Presidente de la CEE, el arzobispo de Valladolid, Cardenal Ricardo Blázquez, y sobre todo por la Carta dirigida por el Papa FRANCISCO al Pueblo de Dios en referencia al sufrimiento vivido por muchos menores a causa de abusos sexuales por parte del clero, después de que la Corte Suprema de Pensilvania haya publicado un informe que lo document
El Secretario General de la CEE ha recordado que el Santo Padre “ha puesto en evidencia una lacra, un hecho que hay que reconocer y por el que pedir perdón” y ha señalado que en estos casos “hay que levantar la voz y estar con las víctimas porque ha afectado a los más débiles”.
También Gil Tamayo ha dicho que el Pontífice “ha reconocido que no se les ha atendido suficiente por lo que insiste que la Iglesia tiene que mostrar su dolor y la vergüenza por lo ocurrido”.
El Secretario general de la Conferencia Episcopal Española ha remarcado que con estos casos que salen a la luz “no se puede generalizar porque la mayoría de los sacerdotes son ejemplares y hay que agradecer que han entregado su vida a los demás”. Gil Tamayo ha recordado asimismo que “el Papa siempre va a estar con la gente, pero muchos no han aceptado la misión que tiene de reformar la iglesia y el espíritu que tiene de unión y reconciliación. Hay que mirar hacia el futuro”.
Unas importantes declaraciones, en un momento muy oportuno, cuando muchos, insistimos, están muy interesados en descalificaciones al Papa y también a la cúpula de la Conferencia Episcopal Española, que el pasado viernes perdió a un gran sacerdote, pues falleció Anastasio Gil, Director ejemplar de las Obras Misionales Pontificias. Descanse en paz este gran sacerdote, insistimos y amigo del alma.
Rafael Ortega