Mi hermano David, experto jugador de ajedrez de esos que estudian a Capablanca, Kramnik, Fisher, Karpov o Kasparov siempre habla de la importancia y necesidad del sacrificio de una pieza del juego si con ello se consigue un objetivo mayor. Puedes perder perfectamente un peón si consigues “comerte” un caballo del rival pero también, al revés, ofrecer una torre para eliminar un alfil contrario porque sea conveniente para el juego. Igualmente puedes perder una pieza menor para, simplemente, ganar la iniciativa o mejorar una posición. Incluso, puedes sacrificar la reina si a los pocos movimientos ganas la partida.
Se pueden imaginar perfectamente que hablo del Caso Montón o el Caso Máster, aunque aquí habría que diferenciar porque puede ser también el máster de Cifuentes o de Casado. Pregunto a mi hermano y me sorprende con algunas de las respuestas:
Yo: Hola David, una pregunta de ajedrez. ¿Tiene algún nombre la estrategia de sacrificar una pieza importante para ganar la partida?
David: Hola Javier, se llama sacrificio tal cual. Es más un lance táctico que estratégico.
Yo (con sorpresa): ¿Es más un lance táctico que estratégico? ¿Cuál es la diferencia?
David: La táctica es una secuencia o combinación de jugadas más o menos largas para ganar material o conseguir un objetivo concreto. La estrategia es la idea general sobre la que creamos la posición.
Yo (a lo mío): Ah, claro, entonces, ¿podemos decir que el PSOE no tenía la estrategia de “eliminar del tablero” al líder del PP de esta forma, pero ya que ha salido el caso de su ministra de Sanidad puede ser su nueva táctica?
David (a lo suyo): Sí. El sacrificio de la dama se llama ‘sacrificio inmortal’.
Yo (con risas): ¡Parece el título de una película mala de Chuck Norris!
David: Si y sacrificar un peón al inicio de la partida para ganar iniciativa, ataque y espacio se llama ‘gambito’.
Yo: ¡Ah!, como sacrificar a tu directora general de Trabajo, responsabilizándola de aprobar y publicar en el BOE la creación de un sindicato de prostitutas, para salvar a la ministra.
David: También el caso de Soraya Sáenz de Santamaría. Es un gambito de dama del PP porque su pérdida deja espacio.
Yo: Entonces, si el PSOE deja caer a Carmen Montón para aprovechar y hacer caer a Pablo Casado...
David: Exacto, eso sería sacrificar una pieza para dar jaque mate al rey contrario.
Por lo que me explica mi hermano, intuyo que Montón no tiene rango de ‘sacrificio inmortal’ porque no es la reina. Ese sería el caso si la sacrificada fuera la vicepresidenta Carmen Calvo, por ejemplo. Aun así, el PSOE debería tener cuidado porque el ajedrez es un juego de tácticas y estrategias que pueden salir mal. Es posible que caiga una pieza importante, aunque no sea la más importante, y no conseguir nada positivo a cambio. Es más, se corre el riesgo de dar ventaja al contrario.
Todavía no consta que nadie llame a Pedro Sánchez el ‘Kasparov de la Moncloa’, pero que hay mucho estratega en Ferraz buscando la forma de ganar tiempo, espacio o la posición aunque sea sacrificando piezas, lo tiene claro toda la opinión pública.
Como todos sabemos, en política, como en el ajedrez, cualquier detalle es importante. La estrategia puede ser “no me comas a mí y no te como a ti”, aunque todo cambia en un movimiento y también puede ser "me comes, te como". Veremos cómo acaba la partida. Para Montón ha terminado. Esperamos ya el próximo movimiento del PSOE. ¿A que se lo imaginan?