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SIRIA

Putin y Erdogan acuerdan aplazar la 'batalla final'

Putin y Erdogan acuerdan aplazar la 'batalla final'
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EL IMPARCIAL/Efe
lunes 17 de septiembre de 2018, 23:01h
Retrasan la ofensiva de Al Asad contra los rebeldes.

Vladímir Putin Recep Tayyip Erdogan han firmado este lunes la suspensión de la ofensiva anunciada por el Gobierno sirio contra la provincia de Idleb, que se daba como un hecho por el respaldo del Kremlin. Los presidentes de Rusia y Turquía han finalizado una tensa y larga reunión (de más de cuatro horas) con el pacto que contempla establecer una zona desmilitarizada de hasta 20 kilómetros de ancho que dividirá las posiciones de las tropas gubernamentales sirias y la oposición armada respaldada por Turquía.

"Hemos decidido crear a lo largo de la línea de contacto entre la oposición armada y las tropas gubernamentales una zona desmilitarizada de una profundidad de 15-20 kilómetros hasta el 15 de octubre", proclamó Putin en la comparecencia conjunta que los dos mandatarios ha ofrecido al término de sus convesaciones en el balneario ruso de Sochi.

Asimismo, también ha tomado la palabra el ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú. Este funcionario expuso que ese acuerdo suspende los planes del Gobierno de Damasco para lanzar una ofensiva contra la provincia de Idleb, último bastión de la oposición siria en el que también se cobijan miles de yihadistas. "A propuesta del presidente de Turquía, (se ha acordado) replegar hasta el 10 de octubre de esa zona (desmilitarizada) el armamento pesado, tanques, sistemas de artillería de los grupos opositores", esclareció Putin.

Turquía debe retirar de la región desmilitarizada a todos los rebeldes


El jefe del Kremlin ha querido dejar claro que el pacto obliga a Turquía a "retirar de la zona desmilitarizada a todos los combatiente radicales, incluidos los del Frente al Nusra". No obstante, ha uedado escrito que el control y la vigilancia en esa zona correrá a cargo de patrullas móviles integradas por "unidades de las policías militares turca y rusa".

"Junto a Rusia emprenderemos todos los esfuerzos para liquidar a todos los grupos radicales en ese territorio", dijo Erdogan, quien considera la suspensión de la ofensiva de Al Asad como una victoria. De hecho, el mandatario otomano había advertido que no retiraría a sus tropas de la provincia de Idleb, lugar en el que tiene doce puestos de vigilancia para garantizar la seguridad de la oposición, en virtud de los acuerdos con Rusia e Irán para crear "zonas de distensión" en Siria firmados durante las negociaciones de Astaná.

"Hemos estado fortaleciendo nuestra presencia militar allí. No podemos permitirnos tener una debilidad allí, continuaremos fortaleciéndola", afirmó Erdogan a periodistas, según informó en esta fecha el diario turco "Hürriyet". Según parece, la conocida como 'última batalla' de Siria ha quedado postergada a la espera de localizar rutas de enfriamiento. El turco ha logrado sacar del debate el argumento, tantas veces esgrimido por Moscú, de que Damasco está en su derecho de recuperar por la fuerza todo su territorio.

Tensión constructiva con resultado de triunfo turco: Rusia y Al Asad deberán esperar


Al comparecer ante la prensa, Putin ha reconocido que las conversaciones con su colega turco fueron "tensas", pero le agradeció el resultado logrado tras un trabajo "constructivo" durante el encuentro. La zona desmilitarizada garantizará la seguridad de las bases aérea y naval que tiene Rusia en la provincia de Latakia, según Moscú objetivo de intentos de ataques por parte de los terroristas que operan en la vecina Idleb.

Por otro lado, los ministros de Defensa de Rusia y Turquía, que participaron en las conversaciones, firmaron en presencia de Putin y Erdogan un memorando que recoge el acuerdo alcanzado entre los dos líderes. Los términos del acuerdo serán trasladados en las próximas horas al Gobierno del presidente sirio, Bachar al Asad.. "En general, esta postura está respaldada por los dirigentes de Siria. Pronto celebraremos consultas con los dirigentes sirios", aseguró al respecto Putin.

Ankara, en su caso, argumenta que una ofensiva militar contra esa región podría significar una catástrofe para la población civil y desencadenar una nueva oleada de refugiados que intentarían ponerse a salvo en Turquía. Hasta ahora, Rusia, al igual que Irán, ha defendido la necesidad de que el Ejército gubernamental sirio lance cuanto antes una ofensiva contra la provincia de Idleb, que según Moscú se ha convertido en "un nido de terroristas" que debe ser liquidado.

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