Defienden que el president cometió un "error".
El Gobierno arremete contra Torra, pero mantiene el diálogo con el Govern. La ministra de Política Territorial, Meritxell Batet, ha criticado a Quim Torra por "alentar el movimiento en la calle". Fue un "error", ha dicho. Y, por esta razón, ha llamado al gobierno catalán a escoger entre la "radicalidad" independentista o el "diálogo" con el Ejecutivo de Pedro Sánchez.
"Ya es hora de que el Govern de la Generalitat decida qué rumbo quiere tomar: si quiere seguir apoyando la radicalidad o, si por el contrario, quiere sumarse a la vía de diálogo que ha abierto el Gobierno de España"
La portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, se ha sumado a esta postura y ha rechazado que Torra "llamara a la violencia" ayer, pero le ha responsabilizado de haber agitado a la calle con su arenga a los CDR para que siguieran "apretando" por la independencia.
Batet ha reconocido además que "ayer se evidenció el error de haber sacado la política de las instituciones a la calle" y ha culpado de los disturbios en Barcelona directamente a Torra, cuya "irresponsabilidad" -ha dicho- sufrieron los Mossos d'Esquadra.
En esa línea, ha denunciado que "el mayor responsable de la seguridad en Cataluña, el señor Torra, cometió el error de alentar más movimiento en la calle, cuando en realidad tenía que garantizar la seguridad de todos los catalanes", mientras que los mossos "hicieron su trabajo" cargando contra los CDR.
También sobre Torra ha hablado la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, que ha asegurado que el presidente catalán "no puede estar en un lado" sino "al frente de la seguridad de todos los catalanes" como "principal autoridad del Estado en Cataluña".
No obstante, el papel del Gobierno tras los incidentes continúa siendo el mismo. El Ejecutivo de Sánchez descarta suprimir el diálogo: "Lo importante en estos momentos es mantener abierta la puerta de esperanza", ha defendido Batet.
"La buena vía para resolver el conflicto en Cataluña es hacer declaraciones que ayuden a la concordia, al diálogo y a la convivencia"
Así, la actuación de los Comités de Defensa de la República (CDR) y la defensa de los Mossos d'Esquadra tras los ataques siguen en el punto de mira. Aunque ayer los Mossos fueron incapaces de impedir la entrada de los manifestantes en el Parc de la Ciutadella -una imagen que no se había visto hasta ahora-, su director defiende que el operativo fue suficiente y los efectivos pudieron hacer frente a la concentración ante el Parlament.
La misma opinión comparte el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, que ha alabado su trabajo. En este sentido, ha dicho que los Mossos pudieron afrontar la situación "ellos solos" y que actuaron ante un escenario "difícil y complicado", con la proporcionalidad, la necesidad, la eficacia y la efectividad propia de una Policía de un Estado de Derecho.
El ministro, que ha reconocido que ayer "no fue el mejor día", ha rechazado que los incidentes registrados en Barcelona puedan significar "una escalada" de la violencia. Sin embargo, ha hecho un llamamiento para que todos los representantes políticos y la sociedad en general "para relajar y dejar la tensión en otros ámbitos y nunca en el de la vida pública".
"No es un día para felicitarse, hubo momentos de tensión improcedentes"