Abordar cuál fue la influencia del Mediterráneo, sus paisajes, sus aguas y su cultura, en la obra de Renoir, Sorolla, Picasso, Monet o Van Gogh es el motivo de la exposición que ha presentado este viernes Fundación Mapfre en Madrid, que reúne 140 obras procedentes de 70 prestadores y coleccionistas privados. Se puede visitar hasta el 13 de enero.
Además de pintura, la muestra incluye esculturas. Obras de una y otra disciplina datan de entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX, y vienen a demostrar, según sus organizadores, que el Mediterráneo fue un "motor de renovación del arte".
El Mediterráneo "se convierte así en un símbolo de reconciliación con el pasado y en un lugar de libertad artística para la creación y evolución del arte moderno". De una manera u otra, "los artistas presentes en la exposición, tomaron el Mediterráneo, sus aguas y su cultura como uno de los motivos principales en sus composiciones".
El recorrido de la muestra comienza con la sección España y la obra de Joaquín Sorolla, Cecilio Pla o Ignacio Pinazo, entre otros, mientras que concluye con la de Matisse y Picasso. Ambos "aglutinan aspectos de los pintores anteriormente citados, como si con ellos el Mediterráneo llegara a su culminación", explica la Fundación Mapfre, que destaca "la placidez que transmiten las composiciones de Matisse, con su gusto por la pintura y por la vida, así como la ambivalencia de las obras de Picasso: narrativas algunas, también clásicas y primitivas a un tiempo, donde se muestra toda la agresividad y la melancolía del artista, de una vida".