El balear se muestra optimista sobre su total recuperación de la lesión sufrida.
¿Ha llegado a tiempo la rehabilitación de la rodilla de Rafael Nadal para competir a pleno rendimiento y si riesgo en el Masters 1.000 de París-Bercy y en el ATP Finals? La respuesta la ha dado el protagonista, que ha comparecido este domingo en la capital francesa con el fin de esclarecer las dudas sobre su vuelta a las canchas tras haber sufrido las molestias en el tendón rotuliano que le obligaron a retirarse en las semis del Abierto de Estados Unidos. A comienzos de septiembre.
"Me centro en el día a día. Estoy contento de estar aquí y tengo mejores sensaciones en la pista. Estoy practicando un poco más cada día y, sí, intento trabajar en los sentimientos positivos", proclamó un tenista que ha reiterado desde que renaciera en 2017 que su prioridad, por encima de cualquier éxito deportivo, es la salud y poder jugar sin dolor. Por ello, se mostró satisfecho de estar en París -ciudad "importante que motiva un poco más"-.
En la rueda de prensa previa al primer torneo en el que deberá defender los 215 puntos que le separan del hambriento Novak Djokovic ha aclarado que no le preocupa en exceso la dolencia sufrida en la rodilla porque es algo que conoce y que le ha ocurrido "varias veces" a lo largo de su pomposa trayectoria. "Más o menos ya sabemos el proceso y sabemos lo que es bueno para nosotros y lo que no lo es. Intentamos hacerlo a nuestra manera, con calma y manteniéndonos positivos cada día", relativizó.
Preguntado por cómo ha sido el plan seguido para volver a tiempo, ha desglosado el zurdo legendario que ha tenido que reducir la intensidad en los entrenamientos, tras haber parado "un tiempo" después del torneo estadounidense. Después, ha asegurado, trató de volver "lentamente, poco a poco". "No estoy pensando en grandes mejoras. Simplemente en pequeñas mejoras, ese es el objetivo", sentenció un tenista con ganar de volver a sentirse tal.
La comparecencia bordeó su polémica participacion, junto a Novak Djokovic, en el torneo de Jeddah, Arabia Saudí. Ese evento está fechado para diciembre y el caso del periodista Jamal Khashoggi asesinado y descuartizado ha levantado suspicacias sobre si estas dos estrellas del tenis debería ir, ajusto ahora, a competir en el país árabe. "Estoy al tanto de la situación. Tengo un compromiso desde hace un año para jugar allí, y sé que mi equipo está hablando con ellos para analizar las cosas, eso es todo", zanjó.
Y también discurrió la charla por el lado solidario del español. Está tratando de organizar una ompetición solidaria de ayuda a los vecinos de Sant Llorenç, donde las inundaciones este mes dejaron un decena de víctimas mortales. "La información (sobre el partido solidario) se confirmará día a día, ahora estamos simplemente hablando con los jugadores y por supuesto con algunos apoyos. Lo que pasó en varios pueblos cercanos a mi casa, pero sobre todo en Sant Llorenç, es muy difícil de describir", sintetizó.
Nadal está ya empeñado en examinar sus sensaciones antes de saber con quién debutará en el último Masters 1.000 del calendario. Se ha dejado ver trabajando en la pista del AccorHotels Arena, lugar en el que se desarrollará el torneo. Ahí empezará la defensa de la cima. El escenario es el siguiente: si Nadal no llega a semifinales y Djokovic sí lo consigue, el balcánico será número uno para la ATP. La incertidumbre es un factor a derrotar para el balear, que ha estado dos meses parado.