¿Está de acuerdo en que su físico le ha ayudado para conseguir trabajo?La verdad es que jamás me plantee que tenía un físico rentable. Yo envidio a la gente que tiene claro lo que quiere ser desde pequeño. Yo nunca supe lo que quería hacer con mi vida. Sólo me “ponía las pilas” cuando me veía en las últimas y tenía que decidir.
Y se dio cuenta de que el deporte era la mejor alternativa para matar el tiempo libre...El deporte lo era todo para mí. Salía del colegio y me iba disparado para el polideportivo. Siempre estaba allí. Hasta los 14 años, fue mi vida. No tenía ni idea de lo que pasaba a mi alrededor. Me fascinaba el deporte.
¿Alguna vez ha pensado qué habría sido de usted si siguiera entre colchonetas y camas elásticas?(carcajadas) Me lo haces pensar ahora para contestarte. Nunca me he parado a pensar qué habría sido de mí en otras circunstancias. Soy feliz con lo que hago y nada me importa más que lo que estoy viviendo hoy.
Intuyo un Iván muy distinto al que conocí años atrás...Soy un hombre distinto, estoy en el mejor momento de mi vida. Sin duda alguna. Trabajo en lo que me gusta, tengo una pareja que me hace muy feliz y una hija que es lo mejor que me ha pasado. Soy muy afortunado y no tengo que pellizcarme para darme cuenta que esto es real.
Quién le iba a decir que la interpretación le iba a dar el éxito profesional y la estabilidad sentimental.Yo sabía que la vida me tenía reservada esta sorpresa (risas). Desde el momento en el que descubrí la magia del teatro supe que esto iba a cambiar mi vida. Mi etapa de modelo me sirvió para sanear mi economía, recorrer mundo, aprender idiomas y madurar. Pero actuar es mi vida, lo que amo de verdad, lo que siento que me llena.
Un modelo actor, ¿en algún momento notó el rechazo en la profesión?Si te soy sincero no. Todo no ha sido un camino rosas. Ha habido etapas duras, pero he aprendido mucho de esos malos momentos. Lo mejor de todo es que nunca me dí por vencido. Yo no soy de los que “tiran la toalla”. Cuando quiero algo voy a por ello y mi constancia hace que lo consiga.
Esa actitud le hizo llegar lejos en la moda a pesar de convertirte en un hombre desarraigado, sin referencias en ningún sitio y un nómada un tanto bohemioA lo mejor es lo que quería aparentar y ya empezaba a ejercitarme como actor (carcajadas). Yo era muy mío la verdad. Supongo que era la consecuencia lógica de llevar mucho tiempo viviendo solo.
¿Cómo es el nuevo Iván?Creo que soy una persona muy buena para los demás y muy duro conmigo mismo. Tampoco me arrepiento de ser así. Hasta en los momento de mayor bajón soy auténtico, y creo que soy así por todo lo que he pasado. Cada experiencia que he vivido me ha ido moldeando. Los malos momentos han sido los mejores porque es donde más aprendí a conocerme a mí mismo.
¿La locura de un actor sólo la entiende una actriz?Yo creo que sí. Una persona con una horario de oficina nunca entendería mi estilo de vida.Tenemos unas profesiones muy bohemias, sin horarios. Es difícil una relación sentimental si no está compensada por ambas partes. Una relación pasada terminó porque no entendía la vida que llevaba. No creo que fuera una actitud egoísta por mi parte terminar con ella.
¿Con Elia Galera le ha llegado la estabilidad?Nunca he sido inestable en mis relaciones. He tenido pocas novias porque yo soy de los que se comprometen. Al conocerla supe que nos íbamos a entender bien porque no sólo pertenecemos a la misma profesión sino que hablamos el mismo lenguaje, nos comprendemos y complementamos perfectamente.
¿Ella ha cambiado su vida o ha sido Jimena, su hija, la que la ha vuelto del revés?Ser padre cambia la vida y te cambia como ser humano. Dejas de pensar en ti para tener a tu hija en el centro de tu vida, de tus movimientos, de tus pensamientos.J imena nos tiene locos a los dos porque es para comérsela. Creo que somos unos buenos padres, no somos nada consentidores pero nos complementamos muy bien dándole lo que necesita en cada momento. No será hija única. Yo soy muy niñero y me apetece tener más hijos.
Dicen los padres que los hijos, sin querer, hacen que abandones un poco a la pareja.Es cierto y hay que procurar que eso no ocurra. En casa hablamos mucho, procuramos contarnos todo y no dejarnos nada sin comentar. El trabajo lo dejamos en el plató porque es la única manera de desconectar. Es verdad que le niña absorbe mucho y sin querer te olvidas de todo y te vuelcas en ella. Por eso es importante no desatender a la pareja.
¿Ella es su peor crítica?¡No lo dudes! El crítico está en casa por partida doble. Elia es muy perfeccionista, muy exigente, muy equilibrada. Yo soy menos obsesivo, dejo que las cosas fluyan, que sigan su camino y que se resuelvan con el tiempo…pero me gusta que sea así porque nos complementamos perfectamente.
La tiene en casa y también en "Hospital Central", mejor imposible.En contra de lo que pueda parecer, nos beneficia mucho en la relación porque como no tenemos normalmente los mismos horarios de grabación podemos organizarnos bien para estar con la niña y siempre sacamos tiempo para nosotros.
¿Le asusta la fama que le está dando la televisión?No, para nada. No me siento acosado ni vigiladó. Los paparazzis no están en la puerta de mi casa. Creo que desde un principio hemos conseguido respetar y que nos respeten. La fama que tengo es muy cómoda aunque a veces eche en falta pasar más desapercibido.