El luchador ha confirmado que no acudirá testificar ante la Comisión Atlética de Nevada.
Khabib Nurmagomedov lo tiene claro: tras haber tocado el cielo de las artes marciales mixtas (MMA, por sus siglas en inglés) y haber vengado a Daguestán, Rusia, al Islám y a su propio padre en la pelea contra Conor McGregor nada le importa. El luchador todavía tiene pendiente la comparecencia ante la Comisión Atlética de Nevada, que el 10 de diciembre fallará el tipo de sanción que le impondrá a los dos peleadores que culminaron el evento UFC 229, en el T-Mobile Arena de Las Vegas.
Como los analistas y expertos en este tipo de sucesos en territorio estadounidense auguran una inhabilitación ejemplarizante, Khabib parecería haber desconectado ya de la posibilidad de volver a competir en Las Vegas. Incluso de volver a hacerlo bajo el paraguas de la UFC, empresa que le ha encumbrado y a la que está dispuesto de abandonar si finalmente rompe el contrato que tiene firmado con un compañero de equipo que saltó a la jaula en el día de autos, para golpear a McGregor a traición.
"El 10 de diciembre se reunirán de nuevo y me llamarán, pero no iré. Acabo de defender a mi familia y mi religión. Si quieren castigarme, pueden obtener todo el dinero que gano y pueden darme una suspensión de 10 años. No me importa", ha declarado Nurmagomedov, en la cima de su trayectoria deportiva. Y tampoco ha demostrado interés alguno de recuperar el 50% de la bolsa que le fue requisada por las autoridades de Nevada tras saltar del octágono y formar una algarada para el recuerdo.
Preguntado por el motivo por el que no ppiensa acudir ante la Comisión Atlética de Nevada, ha expuesto lo siguiente: "No soy culpable. Comencé la trifulca y terminé como un hombre. Ellos castigarán al iniciador. Yo gané la pelea según las reglas. Después de la pelea, le mostré que lo que hizo antes de la pelea no sería no correspondido". Sigue en sus trece, por tanto. Considera que el irlandés pasó todas las fronteras de lo ético en la presentación de la pelea (le llamó terrorista repetidas veces por su religión) y no concibe que se le judge por lo que él entiende como un acto de justicia.
Por ello también ha descartado una revancha con Conor McGregor. En su mente sólo circula la posibilidad de enfrentarse a boxeador estadounidense Floyd Mayweather por un gran monto de millones de dólares. En su defecto, trataría de atisbar nuevos horizontes en Bellator (la empresa rival de UFC en Estados Unidos), en las compañías de MMA asiáticas o en un regreso al gimnasio y el comienzo de su rol de conferenciante motivacional en Rusia. Un papel que ya ha asomado.
En el entretanto, la rumorología sitúa al mítico Georges St-Pierre como su oponente, en un duelo sin corte de peso y para el deleite de los aficionados. Y el analista Joe Rogan ha explicitado lo que muchos hinchas dela UFC desean: que se mida al número dos de su categoría: Tony Ferguson. "Tony Ferguson no ha perdido en once peleas. Tiene una racha ganadora de once o doce peleas contra tipos como Edson Barboza, Kevin Lee, Anthony Pettis, Josh Thompson, Rafael Dos Anjos, Lando Vannata. Tony Ferguson no recibe la atención que merece", hizo hincapié el comentarista que desea ver el duelo Khabib-Ferguson de una vez por todas -pues esta pelea ha sido fechada y cancelada varias veces y por diversos motivos-.
En el programa de Rogan salió a colación, asimismo, el reto lanzado por el 'Cowboy' Donald Cerrone a Conor Mcgregor. El irlandés también espera su sanción por parte de la Comisión Atlética de Nevada, pero si la inhabilitación no resultara importante, incluso se ha avanzado un plan para que la UFC mida a ambos luchadores en febrero de 2019. Cerrone lanzó el desafío a través de su cuenta de Instagram, pero el isleño guarda silencio, pues tiene es 10 de diciembre como frontera a cualquier tipo de posibilidad de combatir otra vez en el octágocono de Dana White.
"¡Te estoy esperando, chico!", escribió Cerrone, instando a McGregor a aceptar la afrenta. Y nadie del entorno del excampeón de peso pluma y ligero de UFC ha confirmado dicha versión. Pero el 'Cowboy' está a tope tras haber derrotado a Mike Perry. Y de ello se ha hecho eco el luchador y comentarista Chael Sonnen. "Hay algo en la pelea entre Donald Cerrone y Conor McGregor que me hace mucho más sentido que a muchas otras personas. Hay una discusión entre ambos que está grabada en video. Esa es promoción relevante. Donald Cerrone contra McGregor funciona. Esa pelea vende. Esa pelea va a funcionar. Ese es el tipo de pelea que estadísticamente Conor la vería y diría: ‘Si, la tomaría‘", diagnosticó. El tiempo y Nevada dirán.