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J13: 1-1

Atlético y Barcelona colisionan en la cima de LaLiga | 1-1

Atlético y Barcelona colisionan en la cima de LaLiga | 1-1
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sábado 24 de noviembre de 2018, 22:52h
Reparto de puntos en un ajedrez que sólo escapó de la rigurosidad en el cuarto de hora final. Por Diego García. Estadio Metropolitano.

La tercera cima del calendario liguero (tras el derbi capitalino y el 'Clásico') se desplegó en el Metropolitano para examinar el punto de cocción de los que se presumen como verdaderos aspirantes al título. Atlético de Madrid y Barcelona, separados por un punto, arribaban a esta cita de altura por medio de un sendero de falibilidad que invitaba a no hacer pronósticos nítidos. No obstante, los azulgrana, líderes, han encajado muchos más goles de lo esperado y los colchoneros no gozan de la regularidad en el tino en ambas áreas que habrían augurado con sus apuestas en el mercado estival de fichajes, Con todo, y con el sonrojo sufrido por los merengues en Eibar, los focos del balompié nacional apuntaron al verde madrileño.

Diego Pablo Simeone dispuso para este desafío al once reconocible. Koke y Saúl abrigarían a Rodri en una medular en la que Lemar debía ejercer como nexo con Griezmann y Diego Costa. Arias y Filipe Luis batallarían en los laterales y Savic y Lucas ejercerían como último filtro antes de Oblak. La recuperación de un buen puñado de lesionados nucleares impulsó la convicción de un bloque que viene en una inercia de crecimiento, toda vez que se hubo superado el frío asentamiento de la idea de juego en el prólogo del campeonato. La cohesión en sus líneas era obligada, tanto como la contrincante. Correa, Gelson, Thomas, Kalinic y Vitolo aguardarían turno.

Ernesto Valverde, por su parte, tuvo que lidiar con los infortunios de Rakitic y Coutinho. Sin esos elementos destacados, el gigante catalán reforzó su ecuador del dibujo, añadiendo a Arturo Vidal y a Sergi Roberto a la sólida pareja que nutren Busquets y Arthur. Jordi Alba y Semedo tendrían que volar en un ida y vuelta constante, para apoyar el intento de control que Messi y Luis Suárez se encargarían de traducir en estadística. Y la variante del chileno no sería la única: Umtiti se vistió de titular junto a Piqué. Demebélé, Malcolm, Munir y Rafinha partirían desde la banca.


Se alzó el telón con un planteamiento respetuoso de los locales -se limitarían a defender en cancha propia- y una salida plena de personalidad de los visitantes. Los barceloneses trataron de implementar anestesia inicial, con circulaciones horizontales apuntaladas por la superioridad numérica en el centro. Mas, debían mostrar una rápida activación tras pérdida, pues el punzante contraataque colchonero no tardaría en asomar. Por tanto, la escencia del choque de estilos se desnudó con prontitud, pintando un paisaje de ritmo lento, rigurosidad táctica y precaución en el cortejo de la redonda. El 'Cholo' eligió forzar al Barça a crear en estático -su suerte menos fluida desde que el 'Txingurri' tomó el timón- y el vigente campeón aceptó el reto.

Proseguiría la fiscalización mutua con la pelota pintada de blaugrana y las porterías fuera de la fórmula. Un error de Umtiti, que dio paso a una galopada de Griezmann sin remate, y el cúmulo de paredes inconclusas que tiró Messi en la frontal constituyeron toda la producción ofensiva cuando se atravesó el minuto 20. Nadie saltaba la ortodoxia estudiada y los dos escuadrones se erguían plácidos en sus roles, para detrimento del espectáculo, ya que el resultado fue un pegajoso y denso centrocampismo. Y la frontera de la media hora se cruzó con un lanzamiento alto de Messi -ejecución de una falta lateral- y alguna inorporación de Filipe Luis para endulzar la tensa compresión asimilada por los dos estrategas. Con Griezmann, Lionel, Arthur, Lemar, Koke, Busquets, Rodri o Jordi Alba siendo victimizados por el tipo de enfrentamiento. Diego Costa y Luis Suárez yacían desconextualizados.

Nadie viraría el rictus concentrado en no fallar, de camino al descanso. Ni adelantaría líneas y revoluciones un Atlético conforme con lo experimentado en el primer acto. Oblak no estrenó sus guantes, aunque Stegen no padeció inquietud alguna. La superpoblación muscular del mediocampo dictó imprecisiones y niebla en el pase definitivo. Las asociaciones en tres cuartos de cancha serían suprimidas por las fervientes emboscadas que los dos conjuntos pusieron en práctica. No hubo ni rastro de los desajustes que les han acompañado hasta este anochecer. Y tampoco amaneció la calidad como sustancia resolutiva que desanudara la preponderancia especulativa global. La concatenación de faltas resultó el broche adecuado a semejante reducción esencial de la rivalidad de estos dos contendientes.

Valverde cambió a Sergi Roberto -lesionado- por Rafinha (menos derroche y más talento) y la reanudación se abriría amenazando con un ascenso de la progresivo ambición. La presión agresiva local y la aceleración en la posesión visitante representaron los síntomas de esta presunción. Se multiplicaría la exigencia de precisión mientras que se adivinarían oquedades incipientes. Messi, más eléctrico, inauguró la pulsión renovada con un zurdazo desviado por la zaga -minuto 56-. Semedo ocuparía más metros en territorio oponente y los catalanes también se arriesgaban a presionar muy arriba. Y el Atlético rozó la diana, amortizando el escenario. Griezmann perforó una indecisión -entre Arthur y Umtiti- y entró en ignición para llegar a línea de fondo y centrar. Diego Costa no embocó el 1-0 por muy poco -minuto 61-.


Simeone leyó la mutación y sentó a Lemar -esforzado e instracendente- para inyectar al desborde y potencia de Vitolo. Había atisbado las costuras de la transición defensiva azulgrana. Sin embargo, no era prudente exponerse demasiado porque el puntero afilaría el colmillo con Messi y Suárez cada vez más participativos, con hectáreas por recorrer. A falta de 20 minutos el envite descorchaba un peligroso paseo por el abismo en cada pérdida. Quedaba para los entrenadores la responsabilidad de profundizar en la escalada de hostilidades o, por el contrario, adoptar como válido el valioso punto. Y, en el entretanto, la temperatura se dispararía.

El primer córner del Atlético de Madrid, en su primer tiro entre palos, Diego Costa rompería su sequía goleadora con un cabezazo en el segundo poste al que Stegen no pudo interponer enmienda -minuto 78-. Griezmann cocinó la asistencia en el lanzamiento de la acción de pizarra que rubricaba el peso de los detalles en los combates de esta especie. Un valle en la concentración penalizaba sobremanera al defensor del título, derivando el desenlace hacia un decantar explosivo. Dembélé, Malcom y Correa comparecieron de inmediato -por Arthur, Vidal y Costa- y Oblak contuvo la reacción instantánea de Messi -falta al borde del área-. No era la única contrarreloj liguera a la que quedaba abocado el Barça, mas en esta fecha se le oscurecería la salida a flote.

El sistema del 'Cholo', orgulloso, pretendió cerrar la victoria por medio del ardor y la presión, en una maniobra querente de acomplejar al favorito. Griezmann rozó la sentencia con un zurdazo que lamió la madera, en un golpeo de falta directa -minuto 82- propiciado por un robo adelantado. Pero un susurro de anarquía sobrevino en el desamarre casi total postrero, con un ida y vuelta que negaba vigencia a cualquier tipo de anhelo controlador. Y en ese intercambio de golpes desbordaría la resistencia colchonera. Dembélé, denostado por su indisciplina, empató con templanza y calidad ante la ausencia de marca y la salida de Oblak -minuto 91-. La traca última no movería más el electrónico y decretó el merecido respiro para los futbolistas que se desgastaron física y mentalmente hasta el desplome.

- Ficha técnica:

1 - Atlético de Madrid: Oblak; Arias, Savic, Lucas, Filipe; Koke, Rodrigo, Saúl, Lemar (Vitolo, m. 63); Griezmann y Diego Costa (Correa, m. 80).

1 - Barcelona: Ter Stegen; Nelson Semedo, Piqué, Umtiti, Jordi Alba; Sergi Roberto (Rafinha, m. 46), Busquets, Arthur (Dembelé, m. 80), Vidal (Malcom, m. 84); Messi y Luis Suárez.

Goles: 1-0, m. 78: Diego Costa. 1-1, m. 91: Dembelé.

Árbitro: Gil Manzano (C. Extremeño). Amonestó a los locales Lucas (m. 39), Griezmann (m. 48), Rodrigo (m. 86) y Filipe Luis (m. 87) y a los visitantes Busquets (m. 29) y Rafinha (m. 92).

Incidencias: partido correspondiente a la decimotercera jornada de LaLiga Santander, disputado en el estadio Wanda Metropolitano ante unos 67.000 espectadores.

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