Este miércoles se ha hecho oficial una noticia que atañe a la élite del deporte español, en un rango histórico de esa concepción. Javier Fernández, dos veces campeón del mundo y bronce en los pasados Juegos Olímpicos de PyeongChang (Corea del Sur), ha decidido que abandonará la práctica profesional del patinaje artístico después de la celebración de los Campeonato de Europa que tendrán lugar del del 21 al 27 de enero de 2019, en la ciudad bielorrusa de Minsk.
El entorno del astro del deporte nacional se encargó de avanzar una información que el propio protagonista se encargaría de confirmar horas más tarde. La decisión de clausurar su triunfal aventura en una disciplina con muy escueta tradición en nuestro país después de los Europeos de patinaje artístico es definitiva. Por ende, en algo más de un mes y medio se desatará la última oportunidad de ver al madrileño competir por la gloria en una actividad que él se encargó de poner en los focos españoles.
En Bielorrusia buscará, ni más ni menos, que su séptimo cetro continental. Una barbaridad que retrata la dimensión de un deportista que ha llevado la bandera de España a cotas sólo parangonables con figuras como Rafael Nadal, Pau Gasol, Fernando Alonso, Severiano Ballesteros y Carolina Marín. Eso sí, antes de esa despedida paseará por Murcia, Gran Canaria y Madrid. A estos lugares llevará su espectáculo los días 21 y 26 de diciembre, antes de realizar una sesión doble en la capital los días 28 y 29 de diciembre.
En un vídeo difundido por su equipo de comunicación, el madrileño confirmó que la noticia y aseguró que tiene previsto "dejar de competir, pero no de patinar" ya que 'Revolution on Ice', el espectáculo con el que está realizando una gira exitosa con el fin de divulgar el patinaje artístico, tendrá continuidad.
El pasado 22 de noviembre dio una charla en la Universidad Europea de Madrid. En esa intervención se sinceró sobre la vivencia que ha supuesto para él surgir de un país sin tradición en el deporte que ama hasta alcanzar la cima de dicha actividad. Sobre el desgaste que eso conlleva. "Fue muy duro porque no nací en una cultura de patinaje sobre hielo", proclamó en un evento en el que habló sobre el espectáculo que ya ha agotado las entreadas de sus dos primeras funciones (en Pamplona y en Málaga).
"Fui a un campamento de verano en Andorra y entrené fatal. Nikolái Morózov me preguntó si estaba feliz, si me gustaba entrenar. Y no sabía qué decirle. Entonces me ofrecieron ir a Estados Unidos con él y con uno de los mejores grupos de gente y patinadores para crecer. Le dije que sí incluso antes de hablarlo con mis padres. Después hable con mi madre y le dije: me voy a ir a América", narró al serle cuestionado el momento en el que decidió que tenía que emigrar para lograr su sueño.
Y se despidió en ese día arguyendo las virtudes del proyecto que le tendrá ocupado en la resaca de su retirada del profesionalismo. "En 'Revolution on Ice' participa gente de todos los países y eso lo hace más bonito aún. Puedes disfrutar de patinadores, músicos... es un espectáculo que reúne muchas cosas para que la gente se lo pase en grande", describió. No obstante, ha reclutado a grandes estrellas del patinaje como Yuna Kim -doble medallista olímpica- o Evgeni Plushenko -considerado como el mejor patinador de la historia-. Esta será la senda a seguir para dar otra perspectiva al amor por el patinaje que germinó cuando tenía 6 años.