A pesar de la falta de apoyos, el Gobierno tratará de sacarlos adelante.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado que el próximo mes de enero el Consejo de Ministros aprobará el Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2019 y que ese mismo mes lo presentará en el Congreso.
Sánchez ha dicho, en una entrevista en Telecinco, que espera contar con los apoyos necesarios para sacar las cuentas adelante, aunque ha admitido que por el momento solo tiene el respaldo de Unidos Podemos.
"Esperamos contar con el apoyo del PNV y tendemos las manos y los puentes al resto de grupos parlamentarios", ha dicho, y ha admitido que, si no salen adelante, su Gobierno "tendrá que replantearse muchas cosas", aunque ha declinado especular sobre si su respuesta sería convocar elecciones generales anticipadas.
"Yo no especulo, como presidente del Gobierno no me manejo en hipótesis que no se han producido", ha dicho. También ha confirmado que, si los presupuestos no salen adelante en el parlamento, el Ejecutivo aprobará con reales decretos leyes algunas medidas están en ellos y que considera importante aprobar.
Tras defender que serán unos presupuestos sociales, que van a "reconstruir" el Estado del bienestar, el presidente ha advertido de que los grupos que los rechacen "tendrán que responder ante los ciudadanos que necesitan esas políticas.
Mantiene su apoyo a Díaz
Sánchez, ha dado a la andaluza Susana Díaz todo su apoyo para que intente ser investida presidenta: "Susana Díaz tiene mi apoyo para intentar, hasta las ultimas consecuencias, ser la presidenta de Andalucía.
Al mismo tiempo, como secretario general del PSOE, ha pedido a los socialistas andaluces que "reflexionen en los órganos deliberativos sobre cuáles son las cuestiones que tenemos que hacer mejor para recuperar los 400.000 votantes que se han quedado en casa".
Sánchez, que ha analizado esta mañana con la ejecutiva del PSOE los resultados de las elecciones andaluzas de hace dos días, se ha mostrado preocupado por la gobernabilidad de Andalucía y ha destacado que, aunque "las derechas suman, no sabemos muy bien para qué", y ha criticado que ya se estén "repartiendo consejerías".
A su juicio, dos fuerzas políticas como el PP y Cs que se autoproclaman proeuropeas no pueden basar su gobierno en una fuerza antieuropeísta como Vox.
En esa línea, ha lamentado que, mientras que la derecha europea se vanagloria de no pactar con la ultraderecha y tiene líderes con el "suficiente cuajo" para ello, en España el PP y Cs estén dispuestos a hacerlo "sin pudor".
Además, ha alertado a los partidos de Pablo Casado y Albert Rivera de que "se equivocan si creen que Vox se va a moderar", porque lo que ocurrirá, en su opinión, es que ellos "se van a radicalizar y el espacio de la moderación en el centro derecha va a desaparecer por ese arrastre".
La baja participación y Vox
Además de pronosticar cómo Vox "va a inocular de extrema derecha los planteamientos del PP y Cs", el presidente ha recalcado que estos tendrán que "explicar muy bien que van a pactar con Vox" y les ha planteado si van a sacar del sistema de salud pública la cobertura de la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) y si van a derogar la ley de violencia de género en Andalucía.
En su análisis de los resultados electorales, ha destacado que la baja participación registrada, por debajo del 50 %, explica la fuerza con que ha irrumpido Vox en el parlamento andaluz, y que también su irrupción se debe a la "fragilidad en el liderazgo del PP".
Sánchez ha vinculado además el respaldo electoral de Vox a un "voto de protesta" y ha llamado a combatir los postulados de la ultraderecha "con argumentos" y con una "movilización" de la España serena, moderada y europeísta.
Sobre si su relación con los independentistas catalanes ha podido ser una de las causas de la debacle de Susana Díaz, Sánchez lo ha descartado: "los ciudadanos responden a la pregunta que se les plantea en unas elecciones y, después de 40 años de democracia, la gente sabe perfectamente qué es lo que vota en cada proceso electoral"