NBA. Del "odio los triples" al borrar la risa de esos "nuevos aficionados de los Warriors"
EL IMPARCIAL
sábado 08 de diciembre de 2018, 21:43h
Kobe Bryant y Gregg Popovich, dos leyendas de la liga, han ofrecido sus diagnósticos.
El último día del mes de noviembre Gregg Popovich emitió una amarga queja con respecto a la dirección del viento en el que sopla la NBA actual. La revolución iniciada por los Golden State Warriors ha sido seguida por el resto de la competición y cada vez son más los equipos que viran su juego hacia el acierto exterior. Renegando de la pintura y de los pívots posicionales. Quedan ya pocos los bloques que se apliquen más en defensa que en ataque y escasean los hombres altos destacados que no sepan tirar de tres puntos.
Pues bien, ante este paisaje ya implantado ha alzado la voz uno de los mejores entrenadores de la historia del baloncesto estadounidense. Quizá porque su filosofía ha quedado huérfana de resultados, casi descontextualizada, tras la retirada de Tim Duncan y Manu Ginóbili, y los traspasos de Tony Parker y Kawhi Leonard. Sus San Antonio Spurs viajan en el penúltimo puesto de la Conferencia Oeste, el peor puesto de la era Popovich a estas alturas del calendario -que ocupa dos décadas-. Y tienen el segundo ratio más bajo de intentos en tiros de larga distancia de la liga. Así explica este dato el arquitecto del éxito de la franquicia tejana.
"En estos días se hace mucho énfasis en los triples porque está probado que es lo analíticamente correcto, es lo que está bien", avanzó, en tono irónico. Y prosiguió su diagnóstico destacando que "ahora miras una hoja estadística después de un partido y lo primero en lo que uno se fija son los triples. Si metiste más triples que tu rival, ganaste. Ni siquiera se miran los rebotes, las pérdidas o cuánta defensa en transición hubo. Eso no importa. Ese es el impacto que tienen los triples y se extrae una evidencia de ello sobre cómo juega todo el mundo ahora".
El preparador que tiene a Pau Gasol lesionado declaró, entonces, su rechazo a esta inercia. "Odio los triples. Los odio, siempre lo he hecho. Lo he hecho desde hace 20 años. Por eso es por lo que siempre hago bromas diciendo que si se va a inventar un juego diferente, por qué no tener una jugada de cuatro puntos. A todo el mundo le gustan los triples, así que a todo el mundo les gustarían las jugadas de cuatro puntos también. No hay mucho baloncesto ahora, no hay belleza en él. Es aburrido. Pero es lo que es y necesitas trabajar con ello", proclamó al medio de comunicación oficial de la NBA.
La estadística muestra que en la temporada de su debut al frente de los Spurs no desdeñaba el triple, pero fue a partir de 2013 cuando definitivamente ha arrinconado esa disciplina dentro de su libreto. Como si se tratase de una reacción contracultural en plena ebullición del proyecto de los triunfales Warriors de Steph Curry, Klay Thompson y Steve Kerr. Desde ese curso siempre ha estado en el fondo de la liga en cuanto a tiros de tres intentados. Y, para colmo, unos días después de efectuar ese manifiesto público, Popovich vio cómo su sistema tocaba fondo permitiendo que los Utah Jazz batieran su récord histórico de triples.
El conjunto de Ricky Rubio asestó un 139-105 a los tejanos, acumulando hasta a 10 jugadores con un triple anotado. Firmarían un 20 de 33 en tiros de larga distancia ante una defensa de San Antonio en claro repliegue de eficacia. De esta manera la propia NBA señaló como anticuado el posicionamiento de un técnico icónico que ha apostado por reafirmarse en esos presupuestos al contratar a DeMar DeRozan (excelso tirados de dos y muy pobre en el acierto de tres) en lugar de Kawhi Leonard y Danny Green (uno de los pocos triplistas especializados en esa suerte que contenía su vestuario).
Y, por otro lado, una figura emblemática del baloncesto estadounidense se ha añadido a la trinchera crítica contra el monopolio de los Warriors. Se trata de Kobe Bryant, la estrella de los Lakers está entusiasmada con la consistencia que ha sobrevenido al proyecto liderado por LeBron James. "Tienen jugadores con talento y Rob Pelinka (general manager) le ha dado una gran flexibilidad a la franquicia. Que disfrutren el viaje porque van a ser campeones antes de que os deis cuenta y nos reiremos de todos esos aficionados de los Warriors que han salido de repente de la nada".
El ganador de cinco anillos con la franquicia angelina considera que de la mano de King James ofecerá el talento joven que le rodea. Eso sí, cree que es un proceso que hay que recorrer. "Es una prueba para su paciencia (para LeBron). Está haciendo lo necesario para mantener a flote al equipo. Es una cuestión de equilibrio. Estaban pasando por dificultades, así que LeBron cogió el balón, tomó el mando y decidió empezar a hacer de todo. Bajo ningún concepto es la receta para ganar anillos, pero sí para mantener al equipo a flote, darle un poco de margen para respirar y ahora a volver a enseñar cómo queremos jugar", señaló sobre el que parece el punto de inflexión de su equipo.