El jefe de la empresa que organiza este templo del motor se ha deshecho en halagos para el español.
A las 500 Millas de Indianápolis le interesa que Fernando Alonso trate de alcanzar la anhelada 'Triple Corona' todas las veces que quiera. Así lo ha atestiguado el director general de las IndyCar Series, Mike Miles. El mandatario de uno de los templos del automovilismo internacional ha manifestado esta semana un hecho que se venía rumiando desde el prisma de las cifras de negocio. "Que vuelva Alonso a la Indy 500 es fantástico. Pone el foco más allá de España, en todo el mundo, y hace que la IndyCar sea un tema de actualidad y no sólo las 500 Millas", ha proclamado.
Y ha ido algo más allá al apuntar que "es genial y creo que nos lleva a un mayor crecimiento, a tener más relevancia y más inversión de patrocinadores internacionales todo el tiempo". Miles está entusiasmado por el hecho de que el asturiano comparezca en el trazado oval místico en el próximo mes de mayo, al volante del McLaren Chevrolet. Y es que la presencia de este doble campeón del Mundial de Fórmula Uno rima a a perfección con el intento por aglutinar más inversión de la compañía estadounidense.
Miles está empeñado en "conseguir que haya más propietarios de equipos internacionales y más pilotos internacionales, mientras se mantiene una gran base de competidores estadounidenses. Creo que tener una o dos carreras internacionales que sean vistosas y en mercados clave sería muy importante para contribuir a nuestra expansión", ha diagnosticado un dirigente que pasó revista a la primera experiencia de Alonso subrayando que "a nivel de patrocinios o contratos televisivos no aportó una cifra adicional, ya que sus derechos se venden con el resto del mundial, pero sí atrajo a muchas marcas para el conjunto de la competición”.
"Fernando Alonso ayudará a la Indy a ser más global", auguraba en mayo de 2017. Y no se equivocaba. El directivo ha narrado que el español "sí tuvo la culpa de que el seguimiento digital de la carrera haya crecido un 700%. En Europa fue algo excepcional". Lo cierto es que la Indycar había perdido un 70% de audiencia en los 20 años previos a 2013, fecha en la que dibujó un punto de inflexión que ha sido impulsado por la llegada de Alonso y el contrato televisivo que empezará a facturar en 2019. Eso sí, están muy lejos de generar los 700 millones de dólares que ingresa la Fórmula Uno -se quedan en 60 millones anuales-. Por ello han puesto a Fernando en el foco principal desde que decidiera probar nuevos horizontes.
Y Rick Mears, cuatro veces campeón de la Indy 500, ha aportado su grano de arena a esta intentona de relanzar la marca a través del ovetense. Su voz resulta autorizada en el ámbito de la IndyCar y este piloto ha especificado al medio de comunicación especializado Motorsport que ve a Alonso ganando las 500 Millas en esta temporada entrante. "Es más difícil conducir ahora. El coche es más nervioso, más difícil en el tráfico y demás. Pero Alonso es uno de los grandes competidores. Es como Mario (Andretti) o Parnelli (Jones): sabes que va a coger cualquier coche de carreras y será rápido", avanzó.
El también entrenador de pilotos halagó la capacidad de adaptación del español en su debut. "Estaba en una curva de aprendizaje empinada. La Indy es totalmente diferente de cualquier cosa que hubiera encontrado en su carrera, pero casi de inmediato puedes ver lo que le hace tan bueno. Desde el puesto donde yo estaba mirando, podía verle buscando el límite, e inmediatamente él también hacía las trazadas correctas. No todos obtienen esa técnica de inmediato y hay que recordarles, incluso a los veteranos a veces, que no se entreguen demasiado pronto y utilicen toda la pista. Pero Alonso probablemente lo consiguió el primer día. Naturalmente podía sentir lo que era correcto para maximizar su velocidad cuando corría solo", relató.
"Lo siguiente, aún más importante, es aprender a pilotar el coche con tráfico. Durante el entrenamiento, Alonso estaba poniendo su coche en algunos lugares interesantes, averiguando qué era posible y qué no, aprendiendo cuándo meterlo y cuándo mantenerse donde estaba. Y hubo un par de veces observándole que pensé: '¡Uh-uh, no lo hagas allí!'. Y, por supuesto, se había dejado el margen suficiente para no tocarse. Eso me dijo que estaba pensando, además de pilotar", remató Mears, para quien Alonso "es uno de los mejores pilotos. Es así de simple". Más allá de los cambios de reglas o del paquete de alerones ejecutados con respecto a su estreno.
En paralelo a esta declaración de amor casi institucional de la IndyCar, Fernando ha evidenciado sus ganas de resarcirse de la Indy de 2017, cuando tuvo que abandonar tras liderar varias vueltas. "He dejado claro por algún tiempo mi deseo de lograr la 'Triple Corona'. Tuve una experiencia increíble en Indianápolis en 2017 y sabía en el fondo de mi corazón que tenía que regresar si tenía la oportunidad. No puedo esperar a estar en Indianápolis. Va a ser un poco distinto respecto al año pasado en términos de programación de los tests y preparación, pero va ser un gran desafío", explicó desde el pasado Gan Premio de Brasil de Fórmula Uno. En la rueda posterior a aquel estreno en el Indianapolis Motor Speedway, cuando se despidió bebiendo un cartón de leche (tradición sólo reservada a los campeones de la carrera, salvo qe seas Alonso), ya prometió que "Si vuelvo, ya sabré lo que se siente y será más fácil que esta vez".