Hay gente que le critica muchísimo, Julio...
Lo sé, pero no alcanzo a explicarme por qué lo hacen. Asumo que forma parte de este juego de la popularidad, pero yo soy buena gente, tengo “buen rollo” a mi alrededor.
Y despierta alguna que otra envidia...
No sé por qué....Yo soy un tío normal, que voy por la vida mostrándome tal cual soy. No escondo nada, porque no tengo nada que ocultar. Mi vida es como un escaparate, en el que todos pueden ver lo que ocurre porque, desde que nací, es lo que sucede en mi familia...
¿Le agobia la fama?
Es algo en lo que no reparo, nunca pienso que soy famoso, que la gente me mira. Nací siendo ya conocido, a consecuencia de la popularidad y el carisma de mis padres.Yo no he hecho nada por tener relevancia, así que asumo la fama como algo natural, que no me resta intimidad y que me permite manifestarme siempre como tal cual soy...
Dicen, por ahí, que es un poco pijo...
Lo dirán quienes no me conocen, porque te aseguro que soy lo menos pijo del mundo. Además, no sé lo que ser pijo ¿Eso me lo dicen porque suponen que vivo bien, que tengo dinero, que no trabajo... o por cómo hablo?... La verdad, no sé cómo se puede catalogar a alguien de algo por su modo de hablar. No lo entiendo...
Otros aseguran que se preocupa de su imagen como “el más aventajado de los metrosexuales”...
Mi madre siempre me dice que tengo pinta de guarro. No hay día que no me diga: “Parece que vas sucio, Julio”... Yo siempre bromeo con que me gusta ducharme de vez en cuando pero, como puedes comprender, lo digo en plan irónico.Yo soy así. Me gusta hacer deporte, ir al gimnasio... pero no sé si encajo en el concepto de metrosexual. Simplemente, me gusta cuidarme ¿por qué no?...
Ser tan coqueto ¿ha dado lugar a malosentendidos alguna vez?
Han dicho de mí cantidad de cosas.Han hablado hasta de mi homosexualidad...¡fíjate qué barbaridad! No te voy a negar que, alguna vez en el gimnasio, alguno me ha mirado de manera peculiar...Esas situaciones me hacen gracia, no me importa que ocurran...
¿Nunca se fijaría en un hombre?
No....por ahora no. Me gustan mucho las mujeres, así que nunca he tenido curiosidad por el otro sexo...¡por ahora! (risas).
¿Afortunado en el amor?
Hasta ahora sí. He tenido tres o cuatro novias serias en mi vida.Todas me han enriquecido y me han enseñado cosas muy buenas. He tenido suerte con ellas, pero también sé lo que es fracasar en el amor, porque me han dado calabazas muchas veces, muchísimas veces...
¿Es fácil diferenciar si están contigo por lo que es o por lo que representa?
Quiero pensar que sí lo tengo claro. En ese sentido, creo que siempre he tenido suerte con ellas. Las chicas que han estado a mi lado me han querido por ser como soy...
¿Qué hace que su novia Charisse sea diferente a las demás?
Por encima de todo...es muy buena persona. Eso es lo que más me gustó siempre de ella.Coincido con ella en muchas cosas. Adora a su madre, a su familia, tiene un trabajo que le da independencia, no me molesta, no me agobia. Me da mi libertad, que también la necesito, y eso para mí es muy importante...
¿Le es fiel?
Por supuesto.Siempre he procurado ser fiel a mis novias. Y, cuando no lo ha sido, fue porque algo fallaba en la relación y lo mejor era terminarla... ¡Claro que le soy fiel...es una chica estupenda.
¿Se ve casado?
Por supuesto. Yo creo en la familia, en el matrimonio, en los hijos. No es un proyecto a corto plazo, pero sé que acabaré formando una familia porque, a pesar de la separación de mis padres, yo creo en la relación de pareja... Creo que es el estado ideal y perfecto para dos personas que se quieren...
¿Y acabará formando una familia como la suya?
¡La mía es lo máximo!...yo siempre digo que es como Falcon Crest. Mis amigos no dan crédito cuando les cuento todos los líos de parentesco, pero a mí me encanta tener una familia así. Ya sé que es un poco loca, pero me divierte. Eso de tener hijos a los 90 años, como mi abuelo, es algo que no ocurre todos los días.
La verdad es que tener un tío treinta años más joven que usted es, como poco, pintoresco...
¡Es gracioso!...Si yo tengo hijos, de aquí a cinco años, jugarán con mi tío, serán de la misma pandilla...¡Es genial! Cuando cuento estas cosas, la gente no se lo cree. A mí me gusta decir que tengo un abuelo, que tuvo un hijo con 90 años y que, además, quería tener otro. Si él era feliz así... ¡pues fantástico!
¿Son todos una piña o hay que hacer caso a los rumores de rencillas familiares?
Nos llevamos muy bien, tú lo sabes. Enrique y mi padre tienen los dos un carácter muy fuerte. De vez en cuando “chocan”, pero se quieren mucho y se respetan cantidad. Todos somos una piña, estamos muy unidos. Nos vemos poco, ésa es la verdad, pero cuando logramos estar todos juntos... nos reímos mucho y nos llevamos genial...
¿Y celos profesionales?
¡Para nada! Ésa es otra de las leyendas, que circulan sobre nosotros. Los éxitos de mi hermano y de mi padre son éxitos míos también, me ayudan a ser mejor.No dudes que para mí es un orgullo ser un Iglesias...
Usted era quien, desde niño, tenía claro que quería cantar....
Siempre me gustó, es verdad. Yo nací y me crié en una familia donde la música era el eje principal. Me gusta cantar, escribir canciones de principio a fin, estar en el escenario. Me gusta que la gente me aplauda...
Y, si no llega el éxito que quiere, ¿qué pasa?
No me llames pedante pero yo creo que, en la música, ya he triunfado. He logrado hacer lo que me gusta. He dado cientos de conciertos, he grabado dos discos, trabajo mucho en Nueva York y Los Angeles... Esas cosas aquí no se saben, pero yo trabajo mucho en EEUU. Por eso creo que... lo de triunfar más ya es imposible.
¿Recuerda ese momento de “papá, lo mío es el escenario”?
La primera vez, que le enseñé un CD mío a mi padre, le gustó mucho y se sintió muy orgulloso. Lo mismo le ocurre con Enrique y con mi hermana cuando han querido hacer algo de verdad...
¿Recuerda su mejor consejo?
No hay uno puntual, pero sí muchos de cuando viajaba de pequeño con él, de concierto en concierto. Vivir intensamente lo que es un escenario, los entresijos que hay detrás de él, conocer la reacción del público en directo, ver cómo le quiere la gente, cómo le admiran, cómo les gusta lo que hace.Todo eso vale más que un consejo de “Julio, haz esto así o de esta otra forma”...
Se respira admiración en cada una de sus palabras...
Es que mi padre es muy grande. Si pudiera reencarnarme...lo haría en él. Es un gran padre, me gusta, me cae muy bien.Creo que ha
tenido una vida muy especial, con ese carisma que tiene que también es muy especial....
¿Alguna vez le ha reprochado que no les dedicara más tiempo?
Nunca, porque siempre he tenido a mi padre cuando lo he necesitado. Como sabes, siendo un niño nos fuimos a vivir a Miami. Al principio fue duro, porque nos fuimos sin nuestra madre, que se quedó en España por circunstancias de la vida. Vivíamos con mi padre, aunque él viajaba muchísimo por su trabajo, pero nunca nos dejó desatendidos...
¿Siempre es tan positivo y tan feliz?
No sé si es porque todo lo veo siempre estupendo, pero yo estoy feliz de la vida, contento conmigo mismo, hago lo que me gusta hacer, tengo a mi chica, me lo paso bien y estoy feliz.Si alguna vez tengo problemas, como le ocurre a todo el mundo, me adapto a la situación, intento mejorar y pienso que vendrán tiempos mejores. ¡Así soy yo!